En vivo desde el Caribe Sudamericano

Escribe: Alcione2
Nuevamente viviendo el privilegio de estar sumergido en un mundo distinto, con tantos elementos y situaciones que dicen tanto de tantos, con miles de cosas para ver, con el esfuerzo agradable de vivir interpretando en vivo acontecimientos inesperados, paisajes extraños, ciudades irrepetibles; con el contraste tan agudo entre la sensación de extrañeza y la de pertenencia que sólo se puede alcanzar viajando.

 

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Con un pié en el Caribe en Trinidad y Tobago

Puerto España, Trinidad y Tobago — martes, 31 de enero de 2012

¿Que les parece Trinidad y Tobago?
La flora y la fauna pareciera que también ha escogido esta pequeña isla para venir a reunirse y mostrar toda su diversidad; por lo menos las aves han comprado la idea y el país a pesar de su tamaño es uno de los 10 con más variedad de aves en todo el mundo.
El jardín botánico debe ser también una maravilla, aunque por razones de tiempo no se puede todo. En la avenida donde se encuentra, también está lo que jamás se esperaría encontrar ni cerca de un Jardín Botánico: el Palacio Presidencial. Sucede que ésta es una República de carácter parlamentario y el presidente casi no tiene poder; eso tal vez no sea una mala idea teniendo en cuenta la diversidad cultural, porque un presidente fuerte significaría un poder directo de la mayoría, mientras que el parlamentarismo invita a gobernar por consensos, ya que el, o en este caso la, Primera Ministro es escogida por los parlamentarios. Así que mandaron al Presidente al Jardín Botánico, lejos del centro de la ciudad.
El zoológico, como era de esperar, es de especial interés para los que gusten de ver el arco iris pintado en las aves. Lo más llamativo es el Ave Nacional, que parece pintado a mano con acuarela: el Ibis Escarlata.
También se encuentran primates que hacen gestos obscenos, otros que dan la mano al público, otros de color naranjo, y otros que cuando se les ofrece una fruta, se pelean como si fuera lo último que vayan a comer en la vida. Arman un escándalo monumental, frente a esa fruta madura y que a cualquier animal le parecería sabrosa, tienen las mismas actitudes que los humanos cuando pelean por su alimento, tanto así que lo que realmente sería un milagro es que no hubiera una línea directa entre los primates y los hombres...
Este zoológico está demasiado descuidado. El veterinario debe estar en huelga o algo así. Había una especie de jaguar delgado y pequeño que estaba a punto de enloquecer, iba a una parte de la jaula y rasgaba la reja por si había una puerta, luego iba a otra parte y hacía lo mismo, luego volvía a la anterior, así todo el rato. Ha desarrollado una obsesión compulsiva que seguramente también se ha visto en humanos puestos en condiciones similares. El ocelote hace días que está muerto, igual que un pez grande en el acuario principal. Las serpientes acumulan sus pieles en las jaulas. Quizá el día en que se escape alguno, la especie que administra el local irá a promover algún cambio.
Se puede ver que los que pagaron la entrada también se pelean por la comida y hacen gestos obscenos. Se ríen y señalan a los de las jaulas tal como algunos primates se ríen y señalan a los que están fuera de las jaulas.
Como es el zoológico principal del país, se veían en él representadas todas las culturas de la isla casi exactamente en las proporciones que dicen las estadísticas, tal como ocurre en las librerías y el aeropuerto. Eso significa que no hay una raza totalmente subordinada o excluida de la vida social y económica. En cierta forma, eso es un gran logro de la sociedad y de los políticos trinitobaguenses.
Enfrente se encuentra el Queen`s Park Savannah, un parque de más de 1 kilómetro cuadrado en medio de la ciudad, y que como indica su nombre inglés, es una Sabana, es decir, un tipo de llanura, que tiene el suelo más duro e impermeable de lo normal, por eso en época de lluvias el agua caída no penetra en la tierra y se queda en la superficie formando lagos, y entonces llegan a ese lago numerosos animales después de una durísima y muy salvaje peregrinación, y la zona se llena de vida, y de muerte, porque los predadores arman un banquete mientras la mayoría sacia su sed, todo gracias al nuevo lago que apareció, acontecimiento que la National Geographic y el Discovery Channel no se cansan de transmitir. Aquí es invierno, así que el parque se llena de otros animales, que vienen en busca de distracción y diversión. Numerosos grupos de ellos se ponen a jugar al crícket, deporte aún más difícil de entender que el béisbol, otros corren, hacen vida salvaje, o arman picnics con otros miembros de la manada, picnisc que no tienen encanto porque no hay mates ni huevitos duros. En vez de predadores, aparecen de tanto en tanto unos que piden su sustento por favor, y cuando se les ofrece Coca Cola miran tiernamente las cervezas de la bolsa.
Quizá lo que faltó acotar más en el correo/capítulo anterior, fue que a pesar de la división económica y política entre negros e hindúes, en este país no hay tensión racial; aunque no sean tan comunes los casamientos biculturales, no hay segregación, se comparten los mismos espacios públicos. Quizá, más que eso, no podamos pedir, puesto que las culturas africana, musulmana, hindú y china son muy distintas.
Lo que sí es por lo menos raro, es la cantidad de veces que se puede ver en los negocios, restaurants, supermercados y demás, el mismo símbolo que en Venezuela, el símbolo de una pistola con el círculo rojo de prohibición, pero es porque también en Trinidad y Tobago hay gente que cree que un hombre que no porta armas, no es un hombre.
Pero son pocos los que piensan eso, y más que tensión, lo que se respira es un ambiente relajado; hay una veta fiestera en este pueblo, y aunque esta veta, igual que la independencia del país, sea liderada por los negros, no ven problemas en sumarse los hindúes, los chinos y los blancos, sobre todo en enero y febrero, meses en los que permanentemente se está hablando del carnaval, el gran acontecimiento del país. La televisión constantemente recuerda el evento, aunque no sea necesario, puesto que cada trinitobaguense piensa todo el año en eso, te habla de eso, de cómo te lo vas a perder; en la ciudad hay montones de negocios de disfraces y muchas casas de familia ofrecen arreglarlos; las empresas de telecomunicaciones insisten en que en estos carnavales hay que estar comunicados, las cervecerías mandan al inconciente el mensaje de que si no se bebe no hay carnaval, y las mujeres son motivadas para adelgazar y estar listas para el carnaval,  por las empresas que venden yogures para ir al baño. Los hoteles multiplican por 10 o 15 el valor de las habitaciones en Puerto España, una habitación de 60 dólares pasa a costar 900. El gobierno no quiere ser menos y hay varios logos de Ministerios entremedio de los de Toyota, Coca Cola, Digicel y los demás auspiciadores (incluyendo el logo de la Primera Ministro).
Ahora están en la etapa de los preparativos, de los ensayos. En el Queen`s Park Savannah había un ensayo de algunos grupos que van a competir en el carnaval. La música de esos carnavales es en gran parte una obra de arte compartida. Bandas de 30 o más personas, producen una melodía vitalista haciendo sonar “Steelpans”, tambores de acero, construidos con los galones que se usan para transportar petróleo; esos instrumentos son ahora algo así como un orgullo nacional. Las bandas realizan un trabajo de relojería, para que cada grupo de integrantes haga algo distinto que a la vez, sonando en conjunto, suene coherente. Son brillantes. Suenan como una orquesta con todo tipo de instrumentos, usando sólo percusión; lo que es más difícil de discernir es cómo logran hacer que algunos tambores o quizá qué cosa sea la que suene como instrumento de viento. Se nota que todo el año han estado ensayando, y se puede ver incluso a niños de 9 o 10 años, hasta ancianos. Básicamente están conformadas por negros, aunque hay algún que otro hindú.
Las bandas estaban formando un gran cuadrado en este ensayo general hecho para el público; allí había de todo menos musulmanes. A decir verdad, esperaba más público; no todos sabían lo del ensayo. Quizá se estén guardando... o quizá no le encuentren interés a este ensayo...
Porque en realidad la principal atracción del carnaval, lo que hace que los precios de las habitaciones se multipliquen y llegue tanto turismo a finales de Febrero, es la libertad sexual que se practica durante el mismo. Es verdad que todos los carnavales “se prestan”, unos más y otros menos, para eso. Pero aquí, en los días de carnaval, los trinitobaguenses se dan licencia para “perrear”, desde hace decenas y decenas de años, mucho antes de que el “perreo” se pusiera de moda en el mundo y su invento fuera curiosamente adjudicado a Puerto Rico. Por eso, desde hace tanto tiempo que es famoso entre cierto grupo de turistas. En esos días, se puede estar de pie mirando las steelbands, y es costumbre que una mujer o un hombre, depende del caso, se ponga a perrearte sin pedir permiso. Se puede comprobar que a los trinitobaguenses les brillan los ojos cuando recuerdan lo que hicieron el carnaval pasado...
Sin embargo, no perrean con reggaetón; el reggaetón no existe en Trinidad y Tobago. Jamás lo escuché y eso que a cada rato pasa un auto con el estereo a todo volumen, o sale música de una casa, o de un local comercial. Lo que bailan es “soca music”, una derivación del calypso, estilo que se inventó aquí.  Hay un canal de televisión que pasa todo el día soca music, y en consecuencia, todo el día transmitiendo perreo. Todo esto viene del componente negro de la isla, de esos pueblos casi infinitamente creadores que son los pueblos africanos, pero en los ensayos había de todo (menos musulmanes).
Se podían ver decenas de pobres hombres casi arrastrándose, por que realmente no caminaban, si no que se bamboleaban, serpenteaban, de aquí para allá, y con los ojos rojitos de alcohol. Pensarán que en Chile también pasa eso cuando hay acontecimientos públicos de carácter jocoso, pero no, aquí son muchos más. Muchos de ellos, cuando no están ebrios vagan por las calles de Puerto España y cualquiera podría confundirlos con los conocidos faquires de oriente, esos hombres que tratan de someter, de poner bajo control el deseo mediante sacrificios físicos, entre ellos comer sólo lo suficiente, y por eso lucen una silueta delgada y esbelta; creo que en un programa de viajes por televisión los presentaron casi como faquires; se parecen en todo, en el aspecto físico, en el rostro, en que les crece la barba negra con partes blancas, en fin, son un calco. Pero no hay que confundirse. Estos no son sabios, no están así precisamente por querer controlar el deseo, si no más bien por todo lo contrario.
Le gente lo pasa de maravilla; a pesar de que está la policía, se pasean los vendedores ambulantes como si fueran los verdaderos auspiciadores del evento, y el alcohol corre a borbotones. Una parte de todos los jóvenes que ahora se divierte, serán separados y en el futuro serán contados entre los que por tanta diversión que hay en esta isla ya no pudieron retornar, cayeron en el vicio, se transformaron en un problema de difícil solución para sus familias y vagarán por las calles, pasando la noche y durmiendo a veces de a 4 o 5 por cuadra... y de día mirarán las bolsas de cerveza con una ternura conmovedora.
A propósito, las cervezas tipo Stout de los ingleses y británicos que venden aquí en Puerto España son una delicia, algo que merecería aún más fama de la que tiene. Si la cerveza es la bebida alcohólica más consumida del mundo, podría haber sido éste el tipo que se impusiera en el gusto del señor consumidor y no las Pilsen, porque es absolutamente cierto eso que dicen que son tan espesas y naturales que son como “pan líquido”, así de paso servirían para elevar el nivel alimenticio. La tabla que aparece en la Guinness dice que por cada botellita de 275 ml hay 2 gramos de proteínas. Las cervezas comunes creo que tienen 0.
Continuando con la herencia de Inglaterra, el inglés que habla la población no es el mismo de Hollywood ni el de la Corte de la  Reina, aunque los blancos sí hablan uno muy parecido al de la propaganda del Old England Toffee. Pero en general, parece ser cierto eso que han dicho otros turistas, que si se pide algo en el inglés más tradicional, no te entienden. Sin embargo, eso no puede ser un obstáculo para conocer la isla. Por ejemplo, en una ocasión no supe si el comerciante me cobraba 20 o 30 porque dijo “tírti”, primero le pregunté si me decía 20 y me dijo que no, era “tírti”, ah, le respondí, diciéndole algo parecido a “zerdi”... probablemente la clave está en que como fueron durante mucho tiempo muy influenciados por la inmigración francesa, pronuncian muchas veces las vocales tal como suenan para los que hablan un idioma latino.
Es que en cierta forma, este país, a pesar de todo lo diferente, también tiene por lo menos un pie en el Caribe, aunque sólo uno. Del otro pié, hay por lo menos un dedo que está completamente bajo la influencia inglesa; pero en el apasionamiento con el que discuten en la Plaza Woodford, la soltura con la que hablan mientras caminan o corren, el ánimo con el que juegan al ajedrez en la Avenida Independencia, sí, al ajedrez con mucho entusiasmo, las bromas de una parte a la otra de la calle, el amor a la música, la vestimenta basada en colores primarios, todo recuerda el carácter caribeño.
Estuve enseñando a manejar la cámara fotográfica al guía del museo. Su cámara tenía el problema de que sobreexponía las fotos, y el botón donde se cambia eso no funcionaba. Tratábamos de que funcionara una y otra vez, y cuando por fin lo hizo, pegó un grito y se puso a saltar de alegría, como un niño. Esa actitud infantil y simpática la ví varias veces (entre adultos); gente que reaccionaba como loca, a veces pegaba saltos de alegría por algo, mientras buena parte del mundo ha perdido la capacidad de asombro. En medio de esta fuerza y vitalidad transcurre la vida del país, es el estilo que se ha terminado imponiendo; ese carácter caribeño del país merece un futuro transformado en ejemplo para todos los pueblos que sufren conflictos raciales o religiosos. Son una sociedad dividida, cada grupo no pierde su identidad cultural, pero que convive sin mayores problemas. Tanto así, que es un agrado conocer esta sociedad.
Al despegar el avión, los recuerdos dan vueltas y vueltas en la cabeza y se pueden sentir en la carne las palabras del poeta: “los ecos de las ciudades se vuelven fantasmas en el tiempo... por arriba de las fronteras que dividen a las tribus de la tierra, no hay credos, no hay religión, sólo hay cientos de almas con alas”.


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