Si se quiere disfrutar de un día en el mar, Playa del Carmen es ideal, ya que combina un sabor marino con hoteles, recreos, espacios culturales y excursiones marítimas por sus costas, que pueden ser en barco (desde 25 dlrs.) o en velero (60 dlrs. con almuerzo).
Ya en el extremo occidental de la isla se puede completar la visita marítima con un paseo por Playa Blanca, uno de los centros turísticos con mayor caudal de turistas, ya que la ciudad es el puerto de enlace con la isla vecina de Fuerteventura. Cerca de allí se encuentra la bahía de Papagayo, de especial belleza por su playa de fina arena y sus paisajes de difícil acceso que la transforman en un espacio paradisíaco.
El cultivo de la Vid, único en el mundo, conserva las características primigenias de un procedimiento que permite que, de una tierra yerma y calcinada nazcan un vino generoso y refinado, hijo de la lava, fuerte como el volcan, mimado bajo cenizas encargadas de atesorar cada gota de rocío, tan valiosa en una tierra sin manantiales.