...y se hace camino al andar. Iniciando una nueva vida en San Cirstóbal de las Casas Chiapas

Escribe: Chitote
Estoy cambiando de residencia. De Manzanillo, Colima a San Cristóbal de las Casas Chiapas, con escala en León, Guanajuato. Es aquí donde inicia este viaje. Bienvenidos.

 

   Enviar a un amigo   

 
1 2 3 4 Capítulo 6 8

5 de Agosto de 2011: Mazunte, Oaxaca

Puerto Ángel, México — viernes, 5 de agosto de 2011

Hoy comenzó mi día temprano. Le gané a Tlatlauhaqui, dios zapoteco del sol, para tomar algunas fotos del amanecer. Y a las 6:15 estaba ya listo con cámara y tripié para las primeras fotos del día. La noche fue bastante fría, aunque afortunadamente tenía cobijas de sobra. A primeras horas de la mañana se sentía bastante frío;calculo que estaríamos a unos entre 5 y 8 grados centígrados. Escribo esto mientras me asoleo como vil lagartija, al lado de una que sí lo es, y de mi ropa aún mojada por el día anterior.

Después de las primeras fotos, emprendí una corta caminata aprovechando que el pueblo aun permanecía dormido, y dando tiempo para que las fondas comenzaran a dar servicio. Al regresar me encontré con Tío Goyo, que había conocido el día anterior, tomando el sol. Tío Goyo ha vivido sus 67 años en San José y sus alrededores, es tío del dueño de las cabañas donde me hospedé, Tío Leo, y vive a diez pasos de donde yo me hospedaba. Le pregunté por el mejor lugar para tomar café y desayunar y me llevó con doña Socorrito. Así que compartimos la mesa mientras nos tomábamos un delicioso café bien caliente y unos huevos con chorizo (sin albur), tiempo en que me contó unas cuantas anécdotas de su juventud. Me contó que lo más lejos que ha viajado es Oaxaca, pero que no le gusta porque es muy caótica. Qué bueno que no conoce la Ciudad de México. Lo cierto es que lo entiendo, y más con tanta belleza a su alrededor..

Mi estancia en el cielo llegó a su fin. A las 12.15 p.m. partí rumbo a Pochutla en una Ford Econoline con motor de camión, pero con demasiado traqueteo. La abordamos ocho personas en San José, cada quien con bastante equipaje, así que las mochilas grandes viajaron en la parrilla del techo de dicha camioneta. Buena prueba para ver qué tan bien amarré mis chamarras en la parte exterior de la mochila. Prueba Superada.La bajada a la costa es espectacular. Una vistas increíbles y un reto para cualquiera que le guste del buen manejo en curvas, una tras otra para descender 3,000 metros de altura en tan solo 120 kms. Una carretera de vértigo, con curvas cerradísimas donde difícilmente se puede pasar de 60 km/h y no apta para estómagos débiles. Tanto que la mayoría llegó a Pochutla con náuseas y un chico dejó en el piso los restos de la tlayuda que se había desayunado. Un desperdicio.

Antes de emprender el viaje había investigado hostales en Zipolite y Puerto Escondido, pero al llegar a Pochutla, una pareja de italianos que iban a Mazunte me preguntaron si quería irme con ellos para que saliera más barato el taxi, así que a Mazunte decidí partir de último momento. Llegué a Mazunte y el taxista me llevó directo a un hostal de nombre La Barrita, seguramente para recibir su comisión. El hostal se podría catalogar de peculiar, por llamarle de un modo; está lleno de cachibaches por diferentes lugares que dan la impresión de ser un lugar descuidado, aunque por otro lado es parte de su encanto. Aunque un buen punto a favor es la atención de doña Rosa y Don Paco, dueños del hostal.Me instalé en un dormitorio privado e inmediatamente me quité la ropa de frío para ir a la playa. Llegué a una ramada y pedí uno camarones al mojo de ajo y una chela bien fría, sólo para poder festejar el cumpleaños de la chaparrita, a 23 años de haberlos festejado también en la costa de Oaxaca. Siguió un sabroso chapuzón y una caminata a Punta Cometa, un mirador que me recomendaron porque desde ahí se ven unos espectaculares atardeceres. Desafortunadamente a mí me tocó bastante nublado y me tuve que conformar con la vista.

Por la noche salí a dar un paseo por el pueblo, y di con un cine itinerante, que se presenta cada noche en diferente bar o restaurant. Esa noche tocó en el Sahuaro, y proyectaban "The Blues Brothers". Todo un clásico, aunque fue muy bizarro ver esa película en un lugar como Mazunte y rodeado de gente de tan diversas nacionalidades. Durante la película me tocó conocer a una pareja de chilenos, de los cuales no recuerdo su nombre, y a la linda Elsa y su amiga, ambas de Suecia. Por cierto, un beso a la bella Elsa. Bello Mazunte, bellas las suecas.


Publicado
Modificado
Leído 806 veces

    Enviar a un amigo

1 2 3 4 Capítulo 6 8
 
 


 

Amanecer en San José del Pacífico

   

Capítulos de este diario