PRAGA, la ciudad dorada

Escribe: Elvireta
Todo empezó hace muchos años cuando leí en algún lugar que Praga era una ciudad que parecía sacada de un cuento de hadas, y, desde aquel instante, decidí que un día u otro Elvireta visitaría ese hermoso lugar. La escapada ha sido en invierno, pero pensamos que ... ¡mejor!, porque el tiempo ha sido nuestro aliado y nos hemos sumergido dentro del ambiente navideño de ciudad centro-europea que tanto nos gusta.

 

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Capítulo 2
 

Praga, la ciudad vieja o staré mésto y el barrio judío

Praga, República Checa — viernes, 2 de diciembre de 2011

¿Cuántas veces en estos cuatro días habré contemplado la famosa Torre de la Polvora?

En el siglo XV el rey Vladislav II puso la primera piedra de esta torre que era una de las entradas de la ciudad.

Me pareció más imponente que como la muestran las postales turísticas. Por un lado, vista desde fuera, se ve metida en el centro de la ciudad y dentro del denso tráfico, incluso estorba... Por el otro lado luce más majestuosa, tranquila, guardiana de la calle Celetná, una de las calles más antiguas de Praga que conduce a la plaza de la Ciudad Vieja.

Para subir al tejado y ver las vistas hay que salvar 185 escalones.

No subimos, pero la admiramos muchas veces desde la ventana de la habitación del hotel donde nos alojamos.

El recorrido por la Ciudad Vieja puede iniciarse en este punto.

La calle Celetná alberga edificios barrocos de cimientos románicos o góticos e interesantes fachadas.

Seguimos y llegamos a la Plaza de la Ciudad Vieja que está considerada una de las más bonitas del mundo. Es un espacio increíblemente amplio que invita a observar cómo la vida se sucede ante nuestros ojos.

Me senté en un banco e intenté tomar nota de “todo lo que pasa cuando no pasa nada” Vi un perro callejero, el sol que reflejaba en una ventana que se cierra en la casa de enfrente, unos turistas japoneses ávidos de llevarse las mejores imágenes de tan bello lugar, guías de turismo bajo paraguas amarillos para reclamar la atención… y muchachos repartiendo propaganda de los conciertos que cada noche tienen lugar en las iglesias de la ciudad.

Praga está impregnada de música como si la estancia de Mozart y Beethoven en la Staré Mesto le hubieran conferido un espíritu musical imperecedero...

Puede escribirse una historia de cada uno de los edificios que rodean esta plaza e ilustrarlo con montones de buenas fotografías o mejor dibujarlos para el recuerdo; todos son de belleza de cuento de hadas y hay que guardarlos en la memoria para siempre.

Subimos a la Torre del Ayuntamiento, en ascensor (200 Czk) y desde allí se puede ver la ciudad con una perspectiva diferente. Se consigue una fantástica vista de pájaro que puedes utilizar luego como GPS mental cuando vuelvas a pisar las calles adoquinadas.

La atracción turística de la plaza es el famoso Reloj Astronómico que a las horas justas, de 8 de la mañana a 8 de la tarde, repite el mecánico ritual: el esqueleto (símbolo de la muerte) tira de la cuerda y levanta un reloj de arena. Entonces se abren dos ventanas y las figuras de los 12 apóstoles desfilan lentamente. Cuando termina el desfile, un gallo canta y el reloj marca la hora. Hay otras figuras animadas, el Turco, la Vanidad y la Codicia.

Se dice que al finalizar la obra mataron al relojero para que no la pudiese repetir en ningún otro lado. Pero eso lo cuentan de tantos sitios diferentes que es difícil de creer.

De ahí tomamos la calle Paritzska (Paris) para visitar el Barrio Judío.

Esta calle es una de las más bellas de Praga , con unos edificios de principios del siglo XX , de estilo modernista, hermosos de verdad.

En los bajos de estas edificaciones se sitúan todas las grandes firmas de joyería y moda. Antes todo era el gueto judío, pero fue derribado y construyeron estas casa

Fuimos directamente a la entrada del Cementerio Judío. Había poca gente.

La entrada para visitarlo y también visitar las Sinagogas se puede sacar en cualquier sinagoga. Hay también dos tipos de entrada, la cara y la más barata. Nosotros cogimos la del circuito corto ( 26 euros los dos).

Empezamos por la Sinagoga Pinkas, la que más sobrecoge por su contenido porque tiene mucha carga emocional de historia. En las paredes están escritos los nombres de más de 70.000 judíos muertos en los campos de concentración. También hay una colección de más de 4.000 dibujos realizados por los niños que estuvieron retenidos en el campo de concentración de Terezín.

Continuamos la visita entrando en el famoso Cementerio. Si tenéis la suerte que haya poca gente visitándolo, sentiréis como si entrarais en otra dimensión; las lápidas están en un orden caótico, medio caídas, unas pegadas a las otras, a distinto nivel, algunas mohosas...dentro se crea una extraña escenografía de cuento gótico.

Había leído que debes llevar un papel con un deseo escrito y depositarlo, con una piedra encima, junto a la tumba del rabino Lewi. Ésta la distinguiréis porque es la mas bonita.
La piedra debe ser para que no se vuele el deseo o para tirársela al mitológico Golem que dicen que defendía el gueto judío.

Lo cierto es que este cementerio es uno de los lugares más sobrecogedores de la Staré Mésto.

Nosotros terminamos la visita en la Sinagoga Española. Junto a la entrada, sobre la acera de la calle, se encuentra una escultura que representa a Franz Kafka con sus miedos.

Nos acercamos hasta el Convento de Santa Agnes porque aconsejaban visitarlo, pero llegamos tarde.

Caminando llegamos a orillas del Vltava y desde allí, paseando lentamente, hacia el puente Carlos, uno de los lugares más emblemáticos de Praga. Fotografiamos todos los lugares hermosos que íbamos encontrando, la plaza Jana Palacha, la Escuela de Artes y Oficios, el Rudolfin ...

Comimos en un restaurante de Malá Strana. Un cartel anunciaba el menú por 240 Czk ( 10 euros), pero lo cierto es que luego resultó 434 Czk con unos añadidos que no entendimos y tampoco quisimos aclarar.

Una de las ilusiones de este viaje era ver el famoso Karluv Most (Puente de Carlos)
Por fin lo teníamos a nuestro alcance.

Nos habían avisado que suele estar a tope, pero ese día por lo menos, no era así. Lo que sí había eran vendedores de recuerdos, pintores, fotógrafos, malabaristas.

Pensé enseguida en toda la información que había acumulado porque cada una de las treinta estatuas que se levantan a lo largo de sus 516 metros tiene su historia. La más famosa es la de San Juan Nepomuceno . Ya la veréis, es la que tiene un montón de gente manoseando el relieve (dicen que trae buena suerte).

Los praguenses no tocan esa estatua, pero sí una cruz de dos brazos que hay unos metros antes y que es el lugar exacto donde fue lanzado al río este santo.

Si decides leer toda la información que sale en las guías de este puente, puedes malograr la visita.

Hay que ir sólo a pasear entre mármoles y piedras centenarias, asomarse al Vltava y escuchar el rumor del agua.. Desde el centro del puente, al atardecer, se admira el perfil de la catedral de San Vito. Luego le vuelves la espalda y gozas del panorama de la orilla derecha, las Torres de Tyn entre tejados rojos y una baja niebla lilosa.

Quien quiera volver a Praga ha de arrojar una moneda al río; son muchos los visitantes que siguen la tradición, pero aunque no vuelvan, no olvidarán nunca su puente Carlos...

Lo normal será empezar y acabar el día en la plaza de la Ciudad Vieja, delante del reloj astronómico a las horas en punto para ver el paseo de los Apóstoles y escuchar al trompetero...

Y así lo hicimos.

Tips:

El tranvia 22 es el más utilizado por los turistas. Puedes tener una visión rápida de la Praga turística si haces todo su recorrido.

Tiene que ver con: Transporte
En Praga, República Checa

Es costumbre que los hombres lleven el casquete (yarmulke) en las sinagogas. Se solicita en la entrada y se devuelve en la salida.

Tiene que ver con: Rasgos culturales
En Praga, República Checa


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Últimos comentarios

ValeSalta dice:

Sin dudas, una ciudad que atrapa.

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un viajero dice:

Es como si todavía estuviera allí, paseé por todos los sitios que detallas, asistimos a un concierto en un garito de jazz, nos encantóoooo Praga.

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Elvireta dice:

Gracias, Valentina y Xavier, sois muy amables.

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cibeles dice:

uhmmm... me gusta mucho eso que dices de sentarse a tomar nota de lo que pasa, cuando no pasa nada...
en este capítulo pasó algo muy, pero que muy hermoso

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Casa de la Virgen Negra en la calle Celetná

   

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