Diarios de viaje > América del Sur

Todos los caminos conducen al Cusco

Escribe: mochacharme
Luego del I Encuentro Internacional de viajeros que realizamos en Lima-Ayacucho en febrero de este año, algunos decidimos seguir viaje hacia Cusco, para mi seria la segunda vez en la ciudad ombligo del mundo...y de alguna manera luego de casi un mes de viaje, emprendia el regreso a Argentina...Mi primer viaje en aviòn, la vista de la Cordillera de los Andes desde el aire, mi cumpleaños nùmero 28 por delante, y aùn desandando el camino, sobre este viaje a Cusco ya pesaban mil esperanzas....

 

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Y el mundo siguiò girando...

Potosí, Bolivia — sábado, 13 de diciembre de 2008

Trayecto: La Paz - Potosì - Tupiza - Villazòn. 


Bolivia, 25 de febrero de 2008

Lleguè al mediodìa a la ciudad de La Paz (Bolivia), y de inmediato llamè a casa de Carla, quien un ratito después se presentò en la terminal de buses a buscarme, Llevaba tacones y un trajecito de saco y pantalòn que le quedaba pintado, el pelo planchado de un lacio envidiable, maquillada, toda una empresaria...jajaja. Yo parecia poco menos que una sabandija. Tan aniñada que me habia parecido Carlita, durante el encuentro de viajeros en Lima-Ayacucho (Perù)...Esta era otra Carla!!!.

Fue ella quien me ayudò a decidirme con què empresa viajar a Potosí esa misma noche, sucede que para irme en ese mismo momento no habia nada, y luego tenia para dentro de dos dias un bus directo a Buenos Aires, que costaba 105 dòlares. Yo debia ahorrar cada centavo si queria llegar a casa, asi que optè por un bus a Potosí en la noche a 35 bolivianos...y de ahí conseguir otro bus a la frontera con Argentina.  


Ya en la casa de Carla, su mamà nos preparò el almuerzo. Estaba exquisito!!!..una pechuguita de pollo con limòn, acompañada de ensalada con palta. El almuerzo me diò algo de fuerza, y Carla me obsequiò por mi cumpleaños una caja de barras de coco bañadas en chocolate. Ella debìa regresar a su trabajo, y su mamà tenia que salir asi que decidi quedarme descansando. Por la tarde regresò su madre, y yo aprovechè a salir y conectarme a internet para avisar a mi familia que estaba regresando, ya que no conseguía comunicarme por teléfono.


La altura de La Paz me juega en contra (3.640 msnm), ya me habia pasado el año anterior, andaba como enagenada, cada paso que daba me parecia eterno, y encima mi pie dolorido. Me hubiese encantado irme hasta el centro, caminar nuevamente por la encantadora calle Sagàrnaga, por la intrigante y mìtica Linares y su Mercado de las Brujas, comer el menù paceño, que aùn no lo habia probado, sentarme un rato en la Plaza Murillo a comer helado de manì mientras caia la tarde rodeada de palomas, pero mi malestar físico sòlo me permitiò ir a hasta un local de internet a dos cuadras de la casa de Carla y regresar. Merendamos juntas y luego nos despedimos con un abrazo y la promesa de reencontrarnos (ya estamos cada vez màs cerca amiga!...Gracias por recibirme en tu hogar!). 


Tomè un taxi a la terminal, el cual se demorò muchísimo ya que era hora pico, las calles estaban atestadas de autos, el ruido de la bocinas lo invadìa todo, còmo me gusta el caos de esta ciudad!!...sus mùltiples contrastes...Lleguè con la hora justa, casi se me iba el bus. El viaje fue de lo màs incòmodo, la gente hablaba, los niños lloraban y cuando no lo hacian, se reian a los gritos, a mi todo ya me molestaba demasiado, y para colmo al llegar a Potosí màs renga que nunca y con el oxìgeno que  escasea aùn màs que la La Paz, con los 4000 y pico de m.s.n.m., el bus nos bajo a 3 cuadras de la terminal. En una esquina cualquiera y en medio de la oscuridad comenzò a descargar bolsas enormes, los pasajeros fueron bajando a regañadientes, y cuando quise acordar sòlo estaba yo y los choferes arriba del bus, y èstos dispuestos a dormir un rato. Yo no entendia nada y me dispuse a bajar, le pedi a uno de ellos que por favor me bajara de la baulera mi mochila, pero me contestò mal y me pidìo que lo deje seguir durmiendo...jajaja. Yo peco de ira habitualmente, pero venia manteniéndome tranquilita, hasta que me desbordè y con el pie que no dolia me puse a ponerle patadas al bus...si, pues me habia vuelto una inadaptada social!!!!. Como a los 5 minutos de angustia y ruidos a chapa, un chofer de otro bus que estaba estacionado detrás nuestro, vino a socorrerme, tratò de calmarme y me diò la mochila y asi en la oscuridad de la noche postosina, la arrastrè esas 3 cuadras hasta la terminal de òmnibus. Alli mismo compre un boleto a Villazòn a 80 bolivianossss! ....y me sentè en el corredor a comer algunas barritas de coco y esperar, luego de quejarme en la oficina de la empresa con la que habia venido a Potosí, donde me dijeron que no entendían de què les estaba hablando. En fin, ya està, me dije a mi misma...tengo barritas de coco con chocolate...què màs puedo pedir?...


Amaneció lluvioso, estaba condenada a los dias grises y húmedos...jaja.  
La ciudad comenzaba a ponerse en movimiento, pronto las entrañas de la tierra estarian colmadas de hombres mitad dios-mitad diablo. El bus arrancò con destino Villazòn. Tratè de dormir durante parte el viaje, al mediodia paramos en un pueblito del altiplano, cuyo nombre no recuerdo, y me gustaria recordar, pues era muy pintoresco. No tenia hambre asi que no almorcé, a diferencia de los demàs pasajeros que aprovecharon el almuerzo en un parador ahisito nomàs donde estacionò el micro. El chofer nos comentò que debiamos apurarnos con la partida, porque el rio crecia por la tarde y debiamos cruzar  antes de esto. Me resultò muy aventurero su comentario, jeje. Un rato después seguimos viaje, pero no recuerdo haber cruzado ningùn rio.

El paisaje es bellísimo, la puna boliviana me encanta, me resulta enigmàtica, la meseta, los pastos duros (ischu en quèchua), todo es amarillo, y abunda la tranquilidad. Y asi transcurria el viaje con mi mirada atravesando la ventanilla del bus, inundando mis ojos de la calma del paisaje.  Pero como la vida es un boomerang que no da tregua, o si la da èsta es bien efìmera, uno o dos kms antes de llegar a Tupiza nos topamos con un paro!... Y a sòlo dos horas de la frontera con La Quiaca, Argentina!!!.


Cayò la tarde mientras leia Diarios de Motocicleta, y el mundo se transformaba a mi alrededor. Cuando tuve hambre ya novenian los vendedores ambulantes, cuando tuve sed me la debi aguantar, pero aùn tenia mis barritas de coco. Estuvimos muchas horas alli parados y mi pie derecho no me permitia llegar al pueblo de Tupiza y quedarme alli hasta el dia siguiente, sòlo bajaba del bus para estirar las piernas y conversar con los demàs pasajeros y escuchar los rumores e hipòtesis. Se decia que el paro se levantaria a la medianoche, y me ponia ansiosa llegar de madrugada a Villazòn!, si eso pasaba.  Se decia que el paro era en reclamo por el mal estado en el cual encuentran los caminos del sur de Bolivia. Se decia que era un paro agrario, se decia que reclamaban agua corriente. En fin, me relajè, nada podia hacer màs que esperar. Después de todo las cirscunstancias eran pacìficas, la gente habia cerrado la entrada a Tupiza, los micros demorados, nadie se quejaba, todos entendiamos. Me dormi un rato y al despertar el chico que viajaba enfrente mio junto a su mamà, me habia tapado con su manta de lana. A lo cual agradeci y le convidè barritas de coco bañadas en chocolate. A travès de la ventanilla, a mi izquierda podia ver como una mujer de faldas superpuestas y trenzas, cocinaba unas papas para sus hijos, dentro de un hueco improvisado en la tierra. Què trabajador es el pueblo boliviano, de sol a sol...ya lo habia visto en otro viaje. Admiro su capacidad de adaptación, esta mujer mientras cocinaba las papas al fuego sonreia, y sus niños tambièn. Màs allà los hippies argentinos que viajaban sentados detrás mio, habian hecho ronda de guitarra y marihuana....jajaja. A ese vagòn yo no me subia, aunque era lindo escuchar como sus voces y la mùsica de la guitarra jugaba a las escondidas con el viento. Aunque suene raro, yo me sentia a gusto en ese entorno, la solidaridad que reinaba en medio de toda la situación que generaba el paro y el corte de la ruta, y todo lo que de ello se desprendìa, me hacia sentir bien, màs cerca de la especie humana. Nadie se quejaba, ni yo, que soy el extremo de quejosa...me sentia de veras a gusto alli. El sol fue muriendo en un sin fin de colores fueguinos detrás de la quebrada y las sierras pròxima al pueblo...cuando quise sacar una fotos par ainmortalizar ese atardecer ya no habia luz , entonces me volví a dormir.  Despertè con el ruido del motor, era la medianoche, arrancamos....


Llegamos a Villazòn a las 2 de la madrugada, la ciudad se llenò de micros y gente...toquè y toquè timbres de hoteles, nadie acudiò. La terminal extrañamente se encontraba cerrada. Un grupo de gente pagò unos pocos bolivianos por dormir todos apretados en el pasillo de una casa, pero lleguè tarde, ya no habia lugar para mi. Los hippies se apiadaron de mi, viéndome diambular por las oscuras calles de aquì para allà y me invitaron a quedarme con ellos debajo de un toldo. Pero llovía a càntaros y yo guardaba en mi billetra 50 pesos argentinos, desde antes de cruzar a Chile, a principios de febrero, rumbo a Perù. Caminè un poco màs y de milagro encontrè un modesto  hostal cruzando las vias. Mi pierna no daba màs, yo entera ya no daba màs....100 bolivianos (lo màs caro que paguè en Bolivia jamàs, y se fueron mis 50 pesos) una habitación con cama matrimonial y baño privado...Dormí como un bebè. 




Sigue...pero ya casi acaba!...aùn me falta cruzar una ùltima frontera...y un viaje hasta Luján.


....

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Últimos comentarios

falca dice:
Pero que vuelta mas accidentada y pintoresca, jajajaj pero si parece de pelicula... al escucharte hablar del caos y de los rincones de La Paz, me pregunto por que huí despavorida hacia el Titicaca una vez ahí, jajjaja, la próxima vez me voy a quedar 10 días, jajaja... que pasó con esos choferes querían dormir nomás y loa mochila?? vi algunos problemas con el equipaje en mi pasada... el paro en Tupiza con los hippies fumadores y la madre cocinando, una postal... y el hotel de Villazón me parece que se pasaron de vuelta... jajajjaa sigo con la ultima parte
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mochacharme dice:
La verdad que si, yo misma me sentia dentro de una pelìcula, igual es comùn que me pasen cosas insòlitas!...parece mentira pero este viaje de regreso a casa con muchas horas y km acumulados adentro de un bus, y yo como una espectadora de todo lo que acontecia, todo esto me devolviò el ànimo, curioso, no?...fisicamente parecia una paria, pero emocionalmente recobrè la entereza a lo largo de este regreso a casa por los caminos de Bolivia...los choferes unos dormilones jajaja...la mochila obvio la recuperè...y si!!! en Villazòn me curraron hablando bien y mal...jajajaja...la pròxima dale una oportunidad a La Paz, es una ciudad preciosaaa...te va a gustar, arte mestizo, artesania por donde busques, ferias de los màs bisarras...jajaja...la mujeres vestidas como hace siglos en medio de una ciudad al mejor estilo post-moderno, todo es hierro y vidrio...el contraste es fuerte y fascinante...el Mercado de la Brujas imperdible!!...La Calle Mercado con todas sus ferias al estilo americano, es un lugar ùnico, realmente no creo que haya una ciudad igual a La Paz, y de ir contaràs con la mejor anfitriona!..CarlaSA!...besos falca, un abrazo!
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ruben123456 dice:
Sin duda Carlita es la mejor anfitriona de La Paz, ademas de guia y sobretodo de juerga nocturna jajaja ya veran el proximo capitulo de mi diario sobre las hazañas en La Paz jajajaja
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CarlaSA dice:
Que capitulo! que bueno que me avisaste no me perdonaria perderme este diario jajajaj bueno Lu que te puedo decir viajar por Bolivia es asi lleno de sinsabores al mismo tiempo alegrias y sorpresas, a quien no le toco un paro pero me alegra que tengas ese espiritu de ver las cosas desde ese angulo.. por que este pais es asi vive en constantes luchas tal vez algun dia sera una prioridad el turista pero por ahora no lo es y los que vienen tienen que saberlo aah y a Rubencito tambien le di estas recomendaciones antes de que venga jajaja tengo terror a su proximo diariooo .
Que bueno que te sirvieron las barritas de coco amiga ojala pronto vuelvas... mientras nos vemos en febreroooo besos.

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Wari dice:
Siempre es difìcil volver a casa... y creo que a ningun viajero de raza se le garantizó nunca que el viaje iba a ser perfecto y 0 lìos... porque de ser así creo que nadie viajaría... y tú lo manejaste bien aunque me descubicó lo de las patadas en el bus jajaja.. qué chica, ni kill bill!! jajajaj... bueno, enerva y molesta.. yo he estado en esa ruta tambièn y no son nada amigables, al menos los que prestan servicios... yo hasta acabè gritàndole a un policìa que no hacìa nada, ya te contrarè en un diario futuro.. al menos tuviste a Carlita... una embajadora de su país... vaya aventura Lu, lo importante es que llegaste y que el mundo siguió girando... y con él nosotros!! te veo pronto.. besos
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martindaco dice:
¡Toda una odisea la vivida Lucia!
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mochacharme dice:
La pròxima vez en La Paz, Carlita me deberà llevar de copas, no???...jajaja.....es que no conosco la movida nocturna paceña!...para otro viaje serà...(Gracias Carlita por cuidarme tanto esas horitas en tu ciudad, tu mamà una ìdola total!)....

Wari por dònde andaràs....seguramente felìz en Londres!!!!....abrazos.

martindaco!!!...si toda una odisea!, no tiene precio....cada instante del viaje lo volveria a vivir de nuevo, con sus sinsabores incluso....saludos!

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