La ruta 12 se halla en buenas condiciones, el viaje por la autopista Rosario-Santa Fe fue tranquila y sin problemas, en Santo Tomé me sorprendio ver mas de 18 motos, y solo 2 personas con casco, parece que nadie controla nada.
Después de un embotellamiento camino al puente, pasamos por el tunel subfluvial y llegamos a Paraná, la señalización no se ve bien, asi que dimos vueltas en medio de un trafico impresionante, hasta que un policía nos indicó el camino para tomar la ruta 12.
Estuvimos atentos al camino, fuimos pasando las localidades hasta que dejamos Entre Ríos y entramos en Corrientes. Los bichos mancharon todo el parabrisas. Desayunamos en Goya, no había jugo de naranja exprimido, cosa que sería común en un lugar donde abundan tanto. Luego comenzó a aclarar y se veía un paisaje de palmeras y arbustos altos.
Pasamos Corrientes, Itati y cuando faltaban aproximandamente (no hay muchos carteles en la zona) 50 km para Ita Ibaté, se nos cruzó 1 perro por la ruta y se quedó parado. El resultado fue la rotura del radiador, tambien volo la chapa. Hicimos dedo, porque la grua que tenía demora de 2 hs. no poseía cabina doble. Finalmente un sr muy amable, Julio Argañaraz de Jardin America nos alcanzó hasta Posadas, hacía mucho calor....
Mirando los foros de viajeros nos habíamos decidido por el Hotel Libertador, y nos fue muy bien, excelente atención, nos ayudaron con el tema del auto. Se portaron muy bien. El conserje nos consiguió un muy buen mecanico, quien al otro día a las 7:30 hs llegó al hotel para ver el auto, y se lo llevó.
Aprovechamos mientras lo arreglaba para pasear por el Centro, hacía bastante calor. La plaza central estaba mucho mas linda de lo que recordaba, mostrando toda la exhuberancia de árboles, plantas y flores, la fuente de lineas modernas, invita a quedarse un rato bajo la sombra de los árboles. La casa de Gobierno se ve muy cuidada y la catedral estaba como la recuerdo. Seguimos caminando por las calles hasta la zona costera, donde está el anfiteatro. las plantas, arboles y flores cubren las calles. Paseamos por el centro e hicimos algunas compras, la ropa estaba a muy buen precio. Como no sabíamos a que hora iba a estar el auto, no pudimos ir hasta el puente que une a la ciudad con Encarnación.
Finalmente nos avisaron que el auto estaría para las 13 hs. el hotel tuvo la gentileza de dejarnos hasta las 14 hs. asi que para las 13:30 hs partimos rubo a Iguazú mientras detras nuestro se formaba una tormenta.
La gente de Posadas me pareció sumamente amable, lo mismo que los empleados del hotel.