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Tres Dias de Selva y Uno en el Quirófano

Escribe: jimenez225
El río aullada con sus rápidos. Volví a subir buscando la ruta de bajada segura. Yo los guiaría. Iniciamos el lento y cauteloso descenso en aquel despeñadero rocoso plagado de troncos sueltos. Le indique a Tobías no pisar un tronco suelto. Pregunto cuál y le puse el pie sobre el tronco y éste cedió. Perdí el equilibrio y en un santiamén rodé cuesta abajo hacia los rápidos con una pesada mochila a cuestas.

 

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Capítulo 1
 

Tres Dias de Selva y Uno en el Quirófano

Portobelo, Panamá — domingo, 13 de marzo de 2011

Acostado en aquella fría mesa del quirófano me sobrevino un alud de recuerdos. Recuerdos de la selva y de los alemanes. Mientras el personal médico conversaba yo revivía los felices eventos de aquella incursión en la selva. Me sorprendía la inmaculada pulcritud del quirófano.  En unos minutos me colocarían un largo tornillo en el hombro y drenarían la sangre que manó del hueso que estalló en minúsculas partículas a consecuencia de una estrepitosa caída en la selva.

                El anestesiólogo farfullo palabras a mi oído, pero apenas oía. Los gratos recuerdos de la selva me distraían. Vi a las enfermeras ordenar en una reluciente bandeja los aparejos de corte, taladro, sutura. Lo pusieron con delicadeza y milimétrico orden. Caminaban alrededor mío. Yo, seguía sumergido en los recuerdos.

                “Los vi jugar como niños en la cristalina pileta de “La Esmeralda”. Tobías era más juguetón que Úrsula. Salía y entraba al agua y se lanzaba al agua con una envidiosa infantilidad. En una lanzada, con voltereta, se le salió el pantalón y su hermana lo lanzó a unas de las tantas ramas que penden de la pileta. Todos nos reímos a carcajadas. Tobías estaba en paños menores  tratando de alcanzar su vestido de baño. Úrsula, con aquel germánico y bien dotado cuerpo, buceaba angelicalmente en las cristalinas aguas del Verde Esmeralda. Mi hijo, José Armando escalaba la pared del escandaloso chorro. Mi compadre José Alfredo se asoleaba como iguana sobre una enorme y calentada piedra, y yo empezaba a sentir dolor en el hombro derecho. Tan pronto me zambullí en la pileta me agarró el dolor. Opté por ser en espectador y testigo alegría de estos dos alemanes que gritaban a pulmón “¡DIES IST DIE PARAISO! (¡Esto es el  Paraíso!”. Y estaban en lo cierto.”

              Tendido en quirófano me preocupada mi esposa. Tenía sentimientos encontrados. Mi terquedad de burro la estaba matando y la angustia la consumía. Me sentía culpable. Cada vez que iba para la selva me daba maternales consejos respecto a cuidarme. Y procuro hacerle caso pero siempre regreso lastimado. Pero esta vez me pasé. Y se lo oculte a mi hijo por espacio de dos días. Ella me lo recriminó duramente. Cuando el anestesiólogo me colocó la mascarilla, un embriagante fresco penetró en mi cuerpo y de inmediato se atizaron los recuerdos disipando mis cavilaciones.

                “Úrsula era introspectiva y Tobías extrovertido, además de un infatigable conversador. Tenía una envidiable madurez política para sus veintitantos años. Era un consumado mochilero. Dejó su natal Alemania y se fue a recorrer mundo. En Centroamérica se reunió con su hermana –novata en la mochilería- para enseñarle las artes del oficio. Su destino era América del Sur. Pero estando en Portobelo (Colón, Panamá) fueron subyugados por el entono selvático de Portobelo y en LONELY PLANET nos hallaron; SelvAventuras. Ella no hablaba nada de español, en cambio Tobías lo dominaba a la perfección. La segunda noche en la selva conversamos tan apasionados de tema tan variados que nos acostamos a las tres de la madrugada. Esa noche empezaron los dolores en serio. Apenas concilié el sueño. El gruñido de un animal que rondaba el campamento me mantuvo en una especie de duermevela. La mañana del tercer día mi hijo entró a mi tolda buscando pasta de diente y su mirada revelo lo que yo desconocía: tenía ennegrecido el torso, brazo y hombro. Muy calmado dijo que mi hombro no lucia nada bien y que debiéramos salir de la selva y buscar ayuda. Le respondí que no me dolí –le mentí- y que podía mover el brazo, y el hombro, pero no me creyó. Mi hijo salió y regresó con los otros tres,, asomó mi hombro ante sus ojos y en complicidad y silencio  desmantelaron el campamento. Nos íbamos. ”

              Cuando llegue a casa le pedí que no le dijera a su mamá sobre mi caída, y menos de mi lesión.  Fue frente al espejo del baño que me percaté de la gravedad de mi herida. Tenía morado el hombro, brazo y pecho. Llevaba tres días en la selva desangrándome. Entré en la ducha dispuesto a quitarme lo cárdeno de la lesión cuando escucho la alegre voz de mi esposa preguntándole a mi hijo cómo nos había ido. Hubo un grave silencio y en segundos la cortina del baño se rasgó y supe por su mirada fija la gravedad de mi lesión. En media hora estaba tendido en la sala de Rayos X del hospital público. Las placas revelaron múltiple estallido de la cabeza del húmero y fragmentación del mismo. El ortopeda de turno miro las placas y me remitió a la de sala observación. Fue una larga noche en aquella sala donde dormité entre apuñalados, fracturados y orates. Al siguiente día me pusieron un cabestrillo inmovilizador, me dieron calmantes y remitieron a la sala de ortopedia. Allí estuve media mañana esperando hasta que llegó mi esposa y me sacó de aquel loco lugar.  En la tarde estaba tendido en el quirófano de un hospital privado. Tenía el hombro caído y los fragmentos óseos ya empezaban a soldarse revueltos con la sangre coagulada. Había que actuar rápido. Drenar la sangre, meter un tornillo que levante el hombro y comprimir los fragmentos para que suelden adecuadamente. La anestesia  invadía mi cuerpo. Me sentía pesado, como si me creciera una bola de demolición adentro. El anestesiólogo me pidió que contara en reversa, a partir del diez. Me pareció de lo más sencillo y empecé, Diez…, nuuueeve….., ooooochooo……..

                “Los alemanes querían acampar en la selva. Les sugerí Verde Esmeralda. Significaba una caminata de 5 horas de selva. Selva virgen. Lejos de todo y muchos ríos cristalinos. Mi hijo José Armando y mi compañero de selva, se sumaron a la expedición. Partimos viernes muy de madrugada. Seríamos 5 en la densa selva de Portobelo. Caminamos por horas en medio de la lujuriante selva. Había tanto que mostrarles. Todo le asombraba. Desde los numerosos nidos de alacranes hasta el aullido de los infinitos monos que nos seguían en relevo. Cada uno cargaba su propia y pesada mochila. Al arribar a las “Dos Pelotas” vi árboles caídos en el camino que no desvió hacia una hondonada donde los rápidos del río rugían. Teníamos que bajar y salir más adelante para retomar el sendero. Yo sería el primero en bajar y  confirmar que era seguro hacerlo entre una maraña de pequeños troncos que conformaron una especie de represa en la bajada. Llegué hasta el fondo. El río aullada con sus rápidos. Volví a subir buscando la ruta de bajada segura. Yo los guiaría. Iniciamos el lento y cautelosos descenso en aquel despeñadero rocoso plagado de troncos sueltos. Le indique a Tobías no pisar un tronco suelto. Pregunto cuál y le puse el pie sobre el tronco y éste cedió. Perdí el equilibrio y en un santiamén rodé cuesta abajo hacia los rápidos con una pesada mochila a cuestas.  Metí las manos buscando de qué asirme y fue cuando escuche el crujido  de ramas secas partidas.  Logré frenar a pocos centímetros de los rápidos y mi hijo del susto dio saltos de saltos de canguro y evitó que cayera a los rápidos. La mochila me empujaba despacio a los rápidos. Me jaló a un sitio seguro y me pregunto si estaba lastimado. Le dije que el hombro. Me pidió pacientemente que moviera todas las extremidades con cautela. Así hice y sentí un leve dolor de hombro. Me ausculto el hombro y no sintió fractura alguna. Me quitó la mochila y se la echo al pecho. Los alemanes mostraron preocupación por la caída. Aproveché y di mi discurso sobre los peligros de caídas en la selva. Hice hincapié que aún faltaba mucho trecho por recorrer y proseguimos. En la tarde habíamos montado campamento y al rato nos quitábamos el salvaje olor a sudor y humedad en las frías aguas de la cascada de Verde Esmeralda.”

              La anestesia me llevó por el escabroso camino de la confusión. Mis recuerdos se drenaron y caí preso de un sueño de muerto. Cuando desperté me sentí pesado y confuso. Mis hijos y esposa estaban a mi lado. Miraban el tornillo que se asomaba afuera de mi hombro. Lo empuje creyendo que al ortopeda se le quedó fuera y mi esposa me sujeto cariñosamente diciéndome que lo dejaron a propósito para poder sacármelo posteriormente. Tenía vendado el hombro y parte del brazo. En la noche me dieron de alta con un sinfín de recomendaciones. Entre estos CERO SELVA. Días después recibo correos electrónicos de Tobías y Úrsula ansiosos por saber mi estado. Estaban en Cartagena de Indias.

             El ortopeda no podía comprender cómo anduve 3 días en la selva con el hombro caído, los huesos fragmentados en decenas de pedacitos, manando sangre internamente sin el angustioso dolor que genera este tipo de lesión. Se alegró que los fragmentos no se esparcieran. Yo seguía pensando en los rostros de estos dos alemanes que jamás habían incursionado en una densa selva. Habían entrado a otro mundo, denso, bullicioso y misterioso. Esa era mi satisfacción personal. Me incapacitaron por espacio de dos meses de mi trabajo –retorné al mes- y guardar completo reposo hasta que todos los fragmentos soldaran por su propia cuenta. Meses después me sacaron el clavo y otro tanto después estaba de nuevo en la selva angustiando a mi dulce esposa.  Así de terco soy. Pero ahora ando muy, muy cauteloso.

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Últimos comentarios

un viajero dice:
Es una mezcla de emociones, por un lado la fabulosa experiencia de estar en la selva, pero por otro, una lesión tan grave. Que bueno que slaiste con bien
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CORMATU dice:
te deseo lo mejor amigo y te recuperes pronto y a volver a viajar saludos
atte fernando

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Vientopatagonico dice:
Que tremendo eres!!
Tienes una enorme fortuna...Xiomara y varios angeles!!
Todo mi cariño para ti mi querido amigo José.
Mar.

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caminante44 dice:
Amigo; no deja de ser otra gran aventura como las tipicas tuyas. Desde luego, no deseo que te suceda otra vez. Como dices, estaras "muy cauteloso". Gracias por compartir. Que te mejores rapido.
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FULLTRAVEL dice:
Esta de lujo este tu diario. Que magnífico estar rodeado de la naturaleza. que afortunado de poder hacer un viaje así. Felicidades.
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ethancroft dice:
excelente relato en verdad me transportas al momento y como si estuviera ahi mismo viviendolo... un abrazo =)
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CHARLYPOA dice:
Mi amigo que susto, espero una rápida recuperación y un poco mas de sensatez a tu edad!!!! Ja ja quien soy yo para pasarte sermones no, pero lo "correcto" era haber regresado inmediatamente despues del accidente, tu profesionalismo habló mas alto.
Que no exista ninguna proxima vez sin una dosis macisa de CAUTELA!!!!

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daniel523 dice:
Vaya aventura!!!! en fin, se puede considerar gaje del oficio!!! Menos mal que no pasó a mayores!! Un abrazo desde Uruguay
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amodio dice:
Mis mejores deseos para una pronta recuperación! una salu

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Claudiabdeq dice:
Guauuu!!! tu si sabes como hacer el viaje inolvidable jajajaja saludos buen relato....recuperateeee!!!
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BBaquero dice:
Primero que todo, recuparación total... y gracias por compartir estos relatos tan interesantes, muy agradable la lectura...cada frase, cada oración precede un suspenso... Gracias a Dios todo salio bien en la cirugía, ahora le corresponde cuidarse mucho...debe estar sano para las próximas aventuras...ahhh y para disfrutar de sus relatos tan agradables.
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dguardo dice:
Jose ,eres un capo ,todo un hombre de la selva .Aguantar tanto dolor es de súper hombre y no ir al medico primero es de testarudo.Amigo mio ,como todos los demás desearte te rehabilites pronto .Por supuesto si algún día vamos a Panamá ,iremos a buscarte .Donde está el peligro está la aventura.
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florenci65 dice:
Estupendo y muy interesante tu diario, José. Eres más duro que Indiana Jones!!
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carola273 dice:
Que fuerte tu experiencia... y tu relato muy bueno.. saludos
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altovuelo dice:
Bueno, muy valiente y además parece que tienes muy elevado el umbral del dolor. Qué bueno que ya pasó todo. Que te recuperes.
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DARTH9000 dice:
Primero que nada, que te mejores....una aventura para nunca olvidar.Esta mezcla de sensaciones hacen de tu relato una historia sorprendente!!!
saludos desde México!!!

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dorisgonza dice:
Esto si que ha sido aventurero y adrenalico y por demas osado de tu parte¡ andar 3 dias fracturado en la selva¡ los angeles te cuidaron para que no fuera algo mayor, me alegra saber que te has recuperado bien y que cuando vuelves te cuidas muy¡¡
Saludos.

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Estrellita426 dice:
Una experiencia inolvidable, no hay nada mas reconfortante, que realizar este tipo de aventuras, me encantaron las fotos. te deseo te recuperes pronto suerte amigo!!!
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elisabethcarreraspaz dice:
Interesante tu relato, esto son las cosas que nos pasan a los viajeros, gracias por compartirlo.
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eneakao dice:
Me encanta leerte. Espero que te recuperes pronto. Un saludo!
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Floyd dice:
Que experiencia amigo viajero ! Fuerza y que te mejores y te recuperes bien, que hay que seguir viajando ..... saludos
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Janelle dice:
recuperate pronto!! muy lindo diario!
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Guardaparque1946 dice:
Por mi trabajo, muchas veces he visto accidentes en áreas escasamente pobladas y sin recursos para emergencias sanitarias. Tu relato es preciso.Recuerdo que eh sobrellevado algunos golpes, de menor consecuencia por suerte, es bueno poder contarlo, es válido para que otros lo tengan en cuenta previo a la salida.Que te mejores pronto.
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patriciabaigorria dice:
A pesar del contratiempo estas aqui para contar tu relato! Espero te recuperes pronto!
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MANUELGARCIA148 dice:
Excelente redaccion
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massai dice:
Gracias Jimenez por recordarme y enviarme esta grande aventura y narrarla como tu solo lo sabe hacer
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MariRomi dice:
Yo quiero que me lleves! He visto muchas fotos de esa cascada y se ve hermosa, virgen!
Me alegro que estés bien, mucho cuidado. Dímelo a mi que apenas me adentro, pero la naturaleza y la selva! es algo que no se puede dejar una vez se le coge el gusto! Los golpes son experiencias que uno lleva como talismanes.

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Jar-8 dice:
Buena experiencia para los jovenes, dolorosa para ti Jose, con cuidado las expediciones que a cierta edad los huesos duran mas en sanar!
saludos Jose

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Terelu dice:
Muy emocionante tu diario. Me alegro de que te hayas recuperado de tan grave accidente y que hayas podido reanudar tus excursiones, pero ¡mucho cuidado!
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Tafuri dice:
Muy interersante, te felicito.
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rodoluca dice:
Que sanes pronto Amigo para que puedas lanzarte nuevamente al camino. Como siempre pormenorizado relato, didáctico, vivencial.
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marianitasoteldo dice:
Excelente la narrativa de tu relato, pero no estuvo bien exponerte de tal manera... afortunadamente con un final feliz. Saludos
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jimenez225 dice:
Agradezco mucho su tiempo y aprecio, pero ya he retornado al ruedo pero ya mas cauteloso, aunque voy cada vez menos (mi esposa vive preocupada). Ahora siempre me acompaña mi hijo.
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lauramontuyao dice:
José se ve que disfrutas mucho cada viaje, cuídate para que así nos sigas enviando tan bellos relatos . saludos.
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paulinoda dice:
Muy lindo tu diario.¡ Parece una película!
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Danyele dice:
Interesantisimo diario, me atrapo desde el primer parrafo, saludos y que mejore tu hombro, para pronto poder volver a la selva
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un viajero dice:
Como siempre, hasta los percances sufridos en tu andar nos los muestras con una calidad literaria increible. Tus relatos son cautivadores. Un saludo.
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gerardo63 dice:
exelente diario (( me gusto ))) mucho como fuiste yevando el tema ¡¡¡¡¡¡¡ mi buen amigo jose a. espero poder estar por aya aunque no sea en la selva jajajaja saludoss y mil gracias por mantenerme en ascuas ??' p.d. preciosas fotos de 10
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un viajero dice:
Un buen relato. Que te mejores.
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maff-1348 dice:
José...!! Cuida tu salud y que logres un rápida recuperación...! Hermoso relato. Atentos saludos.
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Jasmin53 dice:
Si, retomaste tu vida....pero ahora deberas ser mas precavido. Imagino que estas haciendo fisioterapia: Rotaciones, elevaciones..
José, no confies tanto en tu buena suerte...fijate, solo ibas a mostrarle cual tronco suelto....y fuiste tú quien cayó. Que angustia para quienes te quieren...porque al parecer tu estabas de lo mas tranquilo..
Me contenta que te sientas mejor. No abuses ahora, por ello
Mis saludos a Xiomara. Mi abrazo fraternal para ambos.

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carmenparis dice:
esa bella Xiomara debería amarrarte a un arbol para que no te vayas tan lejos !! saludos para tí ...
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patnoelle dice:
Me alegro que estes mejor! En encanto tu relato, lleno de muchas emociones... Cuidate por ahora y escucha a los que te quieren... Que te recuperes pronto para que sigas con tus aventuras!
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Naoili dice:
Jose gracias por has compartido este historia. Ojalá tenias las fuerzas para volverte y que toda se ha terminado bien.
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B_E_L_E_N dice:
¡Que aventura Jiménez!..¡increible que estuvieras aguantando tanto dolor en la selva!... espero te recuperes por completo y seguir con más aventuras. Suerte!! Saludos desde Chiapas. México.
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soyviajera dice:
Tu sabes como mantener la atención en tus relatos.....dan hambre de más!!!!.....y me uno al coro de los que te desean una pronta recuperación.
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yzak dice:
Muy buen relato!! lleno de emoción y aventura! saludos!
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beatrichea dice:
"y fué cuando escuché el crujido de ramas secas partidas.."Ay José, si hasta a mí me dolió..Qué buena narración nos traes hoy, y con final feliz por lo que cuentas.
Me hiciste recordar un hermoso cuento de Cortázar .
Te lo envío por si aún no lo has leído.

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beatrichea dice:
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/nocheboc.htm
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yenisetcamacho dice:
tu estas loco, como pudiste seguir con el brazo adolorido, tu esposa debería castigarte y no dejarte ir por cinco años, jajaja, bueno exagero un poco, pero pienso que pusiste en riesgo tu salud y ti vida., espero que seas más cuidadoso ahora cuando regreses a la selva., también quiero decirte que me encanto tu relato, pero tenía que regañarte primero., recuerda siempre en tus viajes y aventuras que hay personas maravillosas que nos esperan en casa!!! besitos y abrazos para ti desde aqui de puerto la cruz!
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kubasvensken dice:
¡Vaya, qué fatídico contratiempo, pero al menos alcanzaste a recopilar agradables recuerdos de la estancia en la selva! ¡Espero que pronto te pongas bien! Un saludo.
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SherRojas dice:
Maravillosa aventura, gracias por compartirla conmigo...saludos
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gzaldivar dice:
Excelente relato, siempre aprendemos algo en cada viaje, paseo, incursion , ascenso o recorrido familiar, nunca nada que llevemos esta de mas, todo lo que llevamos simpre puede ser util,
Tercos SOMOS Tercos MORIMOS, nadie nos entiende al final nos alegra y reconforta el llegar a nuestro destino
Saludos y que estes bien

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rouxen dice:
exeelente diario!,gracias por enviarmela amigo! saludos
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un viajero dice:
Tus relatos son espectaculares!! Nos llevas contigo en tu viaje... Realismo magico!! Excelente, espero te mejores pronto y escucha a tu mujer que la vas a matar de un susto!!
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locoporcordoba dice:
Espectacular relato!. Toda una aventura y menos mal que pudiste contarla. Gracias por compartirlo y a cuidarse más!
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Marycris dice:
Sos un gran escritor. Acá manejás con maestría dos tiempos en el relato: el del quirófano y el de la excursión en la selva. Todo un artista. Coincido con tu señora muuuuy terco. Esta vez todo salió bien, pero por favor vos más que nadie sabés los cuidados que hay que tener. Aplicalos en tu persona por favor. Felicitaciones y gracias por compartirlo. Por supuesto, votado.
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Javure dice:
EXCELENTE relato José. Va y viene en el tiempo, genial. Muy bien redactado. Hablás de la selva como una de las cosas que mas quieres y al leerte generás las ganas de ir a visitarla. Fue una desgracia con suerte, ahora todo volvió a la normalidad.

Saludos!

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ortizyluis dice:
Muy buen relato me encanto, cada paso que dieron por la selva lo disfrute desde aca, espero que ya estes bien y listo para seguir mostrando al mundo lo lindo de tu pais, un abrazo
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maelvy dice:
Me gustó montones tú relato. Deseo que te recuperes pronto.
Saludos

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coralay dice:
tu diario exelente!!! solo que la amarga tragedia no es muy grata pero a echarle ganas y a seguir.. QUE TE RECUPERES PRONTO Y SALUDOS
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alele dice:
Que lindo relato....
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Carmen_G_A dice:
Nos alegra que ya este bien, es totalmente comprensible que estés de nuevo haciendo rutas por la selva, sospecho que esa es una de tus pasiones y que te da mucha fuerza
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vmc90925 dice:
Amigo no sabes lo grande de tu relato, fue algo lleno de espectacion desde su inicio y con una mescla de sentimientos, compromiso y valentia sin olvidar ese sentimiento de no hacer sufrir a los que queremos, amigo definitivamente fue excelente.
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cecee dice:
Un relato impecable, muy bien escrito y descripto. Se nota que la selva la llevas en el cuerpo.
Me alegra que estes de nuevo en el camino guiando a quienes querramos ir.
Mucha Suerte!!!

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Buganvilia dice:
que buen relato! a cuidarse para poder seguir aventurando!
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mrosario950 dice:
wow, que buen escritor eres, tremendo diario, me encanto y de la manera que lo relatas es como si uno lo estuviera viviendo. espero estes bien. saludos y pronta recuperacion.
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laparoja dice:
Me emocionó mucho. Al principio lo relacioné con una serpiente, gracias a dios no.
Yo me apunto con Romi, de verdad algún día ire-
Que estes mejor.

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YerryPR dice:
Me encanto ese recorrido como los que yo hago en mi Bello País con mis amigo senderistas...
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teremaria dice:
Muy buen relato,a golpes se aprende.....tenemos que cuidarnos para
poder sobrevivir, pero por algo pasa quizás tu no te cuidarías ahora .ja ja
que bueno que estes bien saludos

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ganda1212 dice:
jimenez225
gracias por compartirme tu diario, esta muy divertido, me antoje... quiero pasar una aventura algo salvaje como esta

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evizpac dice:
Con todo estas peripecias y aventuras, facil escribes un libro, suerte!!
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jorgemannarino dice:
amigo gimenez,para cuando el libro,eres excelente narrador!!!!! mira el comentario evizpac,el te lo ratifica.... hace añosque nos comunicamos y siempre te digo lo mismo eres un narrador nato,te felicito!!!!1 voto por ti y por tu compañera!!!!1
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pepemanolo dice:
Perdido, oculto entre los muchos comentarios que ya has recibido, te dejo el mío.
En primer lugar, felicitarte por tu capacidad de coger un lápiz y dejar que las palabras fluyan desde más allá de la mano, de la cabeza,... y que lleguen desde el corazón y las emociones.
Un relato sin alma es una simple descripción. Los tuyos, sin embargo, activan las emociones, y los que no hemos tenido la suerte de acompañarte podemos vivir la aventura como si estuviéramos allí.
En segundo lugar, desearte una pronta y total recuperación. Alguien con tu calidad humana y periodística no puede dejarnos por un accidente en la selva o una mala rehabilitación. Te lo dice alguien a quien un desprendimiento de retina le ha fastidiado este verano el retorno a mi amado Caribe de aguas turquesa.
¡Cúidate, amigo!

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dimau7 dice:
Una experiencia bien dura- pero buena.. asi como hay de estas las encontramos de las buenas y nada eso nos ayuda a tener mas precaucion en cada momento...
Saludos

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    Tres Dias de Selva y Uno en el Quirófano

    Portobelo, Panamá | 13 de marzo de 2011