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La Cascada que No tienía Nombre
Escribe: jimenez225
Los más jóvenes continuaron abriendo trecho mientras reponíamos fuerzas. Al rato oímos los alborotados llamados. Echamos las pesadas mochilas al hombro y corrimos temiendo lo peor pero cuando llegamos vimos el grupo admirando, extasiados y en completo silencio una pequeña cascada que rebotaba refulgentes chispas del sol que lograban penetrar la selva. Un rayo de luz entró como una daga sorteando el apretado dosel selvático e iluminó con una paz la piscina de agua al final de la c
La Cascada sin Nombre
Portobelo, Panamá — domingo, 24 de enero de 2010
En una remota gira de exploración (river hiking) en el pedregoso cauce del rio Dos Bocas una repentina luz saltó de entre la selva, como un refulgente destello escapado de un espejo perdido. Salió como un rayo de entre la espesa selva. Pregunte a gritos (el bullicioso rio no deja escuchar) si vieron aquella luz y nadie se dio por enterado y terminé atribuyéndoselo a la creciente humedad de la selva que te hace ver cosas.
Buscando la ruta más corta (jungle hiking) hacia el Salto de los Monos (el segundo más alto del país, descubierto por nosotros) dimos con esta hermosa joya de la selva. Fue una jornada dura, sin senderos, trillo, pica ni caminos naturales, solo selva cerrada y la certeza única que no nos perderíamos pues el río Dos Bocas siempre estaba a la distancia del oído (todo el trayecto se escucha). Caminar selva virgen agota, y más cuando la humedad te muerde inmisericorde las fuerzas. Durante aquella excursión exploratoria la humedad nos secó literalmente y ya sin fuerzas nos derrumbamos en el recién abierto camino. Los más jóvenes continuaron abriendo trecho mientras reponíamos fuerzas. Al rato oímos los alborotados llamados. Echamos las pesadas mochilas al hombro y corrimos temiendo lo peor pero cuando llegamos vimos el grupo admirando, extasiados y en completo silencio una pequeña cascada que rebotaba refulgentes chispas del sol que lograban penetrar la selva. Un rayo de luz entró como una daga sorteando el apretado dosel selvático e iluminó con una paz la piscina de agua al final de la cascada. Contuvimos largamente el asombro frente a esta inusitada belleza. Una lagartija deshizo el momentáneo hechizo. Corrió con maestría y susto sobre las aguas la apacible piscina dejando una asustada estela de vida. Era el lugar perfecto para reponer fuerzas. Cargado de frescas sombras, abanicado por un suave e imperceptible viento y, el "silencio" de la selva lo hace un lugar irreal. Montamos base al pie de la cascada. El lugar lo permite con sus frías lajas planas ideales para descansar. Algunos se bañaron largamente en la piscina de aguas cristalinas, otros prefirieron el adormecedor masaje de la cascada que hace magia en tu cansado cuerpo recuperando tu alma y fuerzas a la vez. Otros se tendieron sobre las lajas y dormitaron como recién nacidos y otros conversaron largamente. Mi hijo, mordido por la curiosidad trepó como un ágil montañista la monolítica roca de la cascada, y una vez arriba, visiblemente asombrado nos grito "es un pequeño riachuelo" Todos supimos a qué se refería; "Poca agua para tanta cascada".
A nadie sorprendió este evento ilógico. De la selva todo lo esperamos. Mas conmovidos estábamos por aquellos destellos de invasiva luz. En un momento de serenidad decidí seguir el curso del riachuelo para saber donde moría y grande fue mi sorpresa, grandísima, cuando descubrí que desembocaba al mismo sitio donde aquella vez pregunte a gritos si habían visto un destello emerger de la selva. Esa tarde regresamos con la imagen idílica de esta pequeña y remota cascada rondándote la cabeza y a nadie se le ocurrió nombrarla. Era nuestro derecho, pero por alguna razón nadie lo hizo.
El nombre vino mucho después. Esta cascada fue el paraje de obligado descanso, para ducharse, comer, conversar largamente y reponer fuerzas y proseguir. Nunca pasamos de largo sin contemplarla. Era alimento para el espíritu. Es un lugar intenso. Cuando el sol se cuela te ofrece esa vigorosa escena surrealista que nunca veras en ninguna parte, en ningún lienzo y en ninguna postal. Hay esa paz donde el silencio se amplifica, modula y encanta.
Desde entonces aprendimos a valorar aun más el silencio. Cuando un numeroso grupo de excursionistas que llevábamos (Club Excursionistas del Istmo) hacia el Salto de los Monos hizo el obligado descanso en la recién descubierta cascada. Solange- una menuda y tenaz francesa, entrada en años, que venía con el grupo, se metió bajo la refrescante cascada con todo y ropa y bajo el masajeante chorro de agua entonó en francés una hermosa canción que a veces desentonaba por el agua que tragaba, pero que no le impidió seguir bajo la alegría desbordante que reflejaba. Yo me senté a escucharla con la atención de un consumado fanático de ópera. Solange mostraba esa felicidad descubierta en la selva. Y esa alegría incrementó cuando a la luz restallante de la cascada se bañaba como una niñita en sus frías y vigorosas aguas. Solange salió de aquella poética cascada vigorosa, restablecida y renovada, y se sentó a mi lado y me contó, con una ternura ganada con los años, sus periplos por el mundo y lo maravillada que estaba de nuestro país, de lo dichosa que es bañarse en las aguas cristalinas de nuestros ríos y me habló de sus añoranzas y venturas y de otras tantas cosas que solo en la selva se hablan con personas que apenas conoces. Me contó que vino a Panamá de paso hace 20 años y se estableció y solo regresaba a su Francia amada para sus visitas de rigor a ver sus hijos y nietos. Cuando enviudó compensó su soledad recorriendo todo Panamá literalmente a pie. Y por la fortaleza que mostró en la humedad de la selva le creí. Solange ha escalado el indómito Volcán Barú (el más alto en Panamá), ha recorrido lugares que yo no conozco, carga sola su mochila si pedir ayuda alguna (supe después que es incansable), me dijo que se inscribe en todas las expediciones, caminatas, escaladas, y hasta a realizado la caminata transistmica (de costa a costa) que muchos nunca hemos realizado.
Desde entonces, nadie sabe a ciencia cierta cuándo empezaron a llamar SOLANGE a esta cascada de destellantes luces. No aparece en los mapas, está muy escondido, pero todo el que conoce la selva de Portobelo sabe de la cascada Solange. Hoy día nadie sabe quién es Solange. Nunca más supimos de ella, pero a cada excursionista le avisamos que el próximo descanso será en la cascada Solange. Allí los descansos son largos y silenciosos pues los chispazos de sol sobre la cascada de Solange te cautivan al grado de la profunda reflexión.
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Últimos comentarios
un viajero dice:
Dulce y maravillosamente encantador tu relato...
Quiro eso que tu cuentas, quiero eso y más!!
Todo mi cariño a ti!
Mar.
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1000ciades dice:
Wow super relato y q buen hallazgo, la naturaleza siempre tiene algo para todos
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un viajero dice:
gracias por compartir
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CHARLYPOA dice:
Lindo bautismo de la cascada, felicitaciones escribes muy bien José
Un abrazo Carlos
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Buganvilia dice:
precioso relato!, algun dia quisiera bañarme en la mítica cascada Solange,
saludos de Chile
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Astur7 dice:
Un relato fascinante.
Saludos.
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bob_alonso dice:
Solange, super chevere trip!!!
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caminante44 dice:
Muy buen relato.. Algun dia revovare mis energias en la Solange.
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aristofennes dice:
gracias amigo,el mensaje llegó!
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Dalver_S dice:
Qué bonita selva! el árbol que los asustó parece un perezoso con los brazos extendidos
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charric dice:
un buen relato,que te hace entrar ganas de ir a darte un baño en la cascada solange,lastima que no se haya sabido nada mas de solange.
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bettbal dice:
que bonito relato!! parece que estamos ahí , expectantes...
saludos!
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abril48 dice:
Jose, exelente y muy entretenida tu narracion !!!
Un abrazo
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juju_venezuela dice:
Excelente relato!!
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Her_2004 dice:
Muy buen diario, gracias por compartirlo. Saludos.
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DARTH9000 dice:
Excelente relato y las fotografias que lo acompañan estuvieron geniales, felicidades!!!!
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Jaha dice:
wow!! que palabras!! que imagenes.!!!... muy padre
excelente!!
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dopili dice:
las fotos hablan por si solas, pero el relato hace todo mas sabroso, realmente una buena experiencia. Gracias por compartirlo. Un saludo desde Buenos Aires, Argentina
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Gabysol dice:
Muy lindo relato..... la verdad, dan ganas de vivir todo eso.... hermosa cascada!
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fanybarrera dice:
Lindísimo tu relato y la foto.
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gerardo63 dice:
muy interesante tu diario amigo jimenez gracias por mandarmelo....
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claudihna dice:
muy bonito tu diario gracias por mandarmelo preciosa la selva y sus encantos, la cascadas te dan paz tranquilidad relajo si te metes debajo de sus aguas fris y con los rayos de luz super fascinante
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cibeles dice:
bravo por solange!!!! parece un lugar fantástico, aunque la selva me da un poquito de.... respeto. Felicidades por el diario!! me ha gustado mucho.
un abrazo,
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Elesanfer dice:
Eso de bañarse en una cascada de aguas cristalinas en medio de la selva suena genial. Tu país guarda muchos tesoros escondidos y tú eres un afortunado por descubrirlos. Saludos.
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un viajero dice:
Dios ,Que hermoso lo haces,que bello leerte.
Gracias,viajero.
Un abrazo
Malena
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Ajime25 dice:
Muy buen diario y bien bautizada la cascada.
Saludos
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babydollspain dice:
Bonito relato (como siempre nos tienes acostumbrados) y unas fotos preciosas.
Saludos.
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luci2 dice:
un buen diario sigue asi amigo gracias por mandarlo
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derozo dice:
Excelente paisaje, pero sobretodo excelente relato !
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Txus2008 dice:
Muy interesante relato y los paisajes, no digamos.
Gracias y saludos
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waltina dice:
INcreible! Que bellas fotos!
Abrazos.
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Roberto-Recinos dice:
Siempre que se viaja siempre hay nuevas aventuras,especialmente a un lugar de selva siempre hay algo que no se a descubierto.
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massai dice:
Muy bueno como siempre eres escribiendo amigo te felicito y te doy un 5
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MaritzaSwann dice:
Buen relato, hermoso lugar....Magia selvática
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Tafuri dice:
En cantador relato hídrico, los felicito.
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VIDAD dice:
Que divino,...muy lindo relato...
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LUISADELSUR dice:
COMO SIEMPRE...MAGICO!!!! GRACIAS.-
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tucott dice:
hermoso relato , muy refrescante.
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fredita dice:
Gracias por compartir tu diario muy hermosa la cascada y muy buenas fotos
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ZAMANTA dice:
Si, realmente es mágico descubrir los tesoros que la naturaleza tiene destinados para que nostros la gocemos, que grato descubrimiento muy bien-
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Eudis dice:
wow que tremenda aventura... y que ecosistema tan rico.. felicidades por tu relato
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Gilmxbert dice:
Ufff que belleza de cascada!!!!
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horitzo dice:
Gracias por invitarme a leerlo. Preciosa historia la de Solange! Enhorabuena!!
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martuska dice:
Bonita experiencia y bonito diario, gracias por invitarme .
Un saludo
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Lunes-11 dice:
precioso!!!! me ha gustado mucho !!! que envidia me dais de tener esas tierras, con esas maravillas y el tiempo para poderlas disfrutar , !!!!POR MUCHOS AÑOS!!!
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soyviajera dice:
¡¡¡Qué bien lo cuentas amigo!!!
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viajesmencia dice:
Precioso relato.... Extrano pasar un dia por ahi se nota un lugar paradisiaco. Me encanto la foto del arbol.
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entropia2002 dice:
REalmente especatcular tu relato. Te estás volviendo un poeta amigo!!!!!
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mome53 dice:
Gracias por compartirlo , muy bueno.
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mayodelsur dice:
José, gracias por compartir tu diario!
Entre las maravillosas fotografías y tu apasionado relato, mis ganas de conocer Panamá han aumentado muchísimo!!!!!
Un abrazo desde Buenos Aires!!!
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rouxen dice:
COMO SIEMPRE espectacular José,gracias!
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un viajero dice:
Hola. Un diario practicamente literario lleno de descripciones muy sensitivas, casi parece estar allí viviendo cada instante, apreciando cada detalle. Gracias por todo. Saludos. Nenuca.
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teremaria dice:
Que belleza poder tener una vivencia así,y maravilla tu relato realmente me senti en ese lugar idilico. gracias lo mejor para ti
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gabimar dice:
Que lindo!! estuve en Portobelo hace pocos dias, volví hoy a Uruguay. Lástima que recién leo tu relato!
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Ninel dice:
Excelente relato como siempre, Josè!! Muy bien ganado el nombre de tan hermosa cascada! Gracias por compartir, viajero...!
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lauramontuyao dice:
muy buen relato , y las fotos estan lindas. gracias por compartir.
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Tincho_alquimia dice:
Muy buen relato!
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maydi dice:
Me gustan tus relatos tienen de todo y lo mejor tu te diviertes.
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ewock dice:
¿Dónde estará Solange, que no sabe el nombre de esa cascada hermosa?
Me encantó tu diario....hay una dulzura inexplicable....quizá propia de esa linda Francesa.
Gracias
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Cebre dice:
Muy buena esa "humedad que los secó".
Cuántos nombres tendrá esa cascada, bautizada tal vez infinidad de veces, pero Solange es lindo nombre y muy justo por lo que contás, sobre todo porque significa "sola".
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nereazur dice:
¡¡qué maravilla!!precios ese lugar que descibes junto a la cascada,que bien poder disfrutar de de un baño asi...
un abrazo
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un viajero dice:
¡Espectacular! Gracias...
Besitos, ![]()
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natachaviajes dice:
Excelente!
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Acuario64 dice:
Me gustó mucho el relato y, también las fotos.
Debe ser una aventura fascinante en un lugar espectacular.
Un saludo.
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crissant dice:
Hasta lo mas pequeño se hace mágico tus palabras!
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JOAIN dice:
Hola! còmo estas!veo que muy bien disfrutando de las bellas selvas de portobelo en la bella panamà quiero ir y la tendre`muy en cuenta para cuando vaya para centro america un abrzo grande desde Paraguay muy refrescantes y lindas las fotos y preciosos arboles tan altos tienen...
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talauta dice:
Tu pluma irisente evocadora somñolienta emerge como los fulgores de un atardecer tu relato es un poema a la belleza del idioma Castellano que mediante metàforas aladas lo transportan a uno a la humeda selva Panameña.
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Xavierette dice:
cada vez que me pongo a escribir parte de mi viaje me mandas uno de tus diarios y digo ya paque escribo yo mi hermano!!!, pero bien, siga mandando, recien termine una parte de mi relato y espero que te guste, un abrazo.
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zemadeviajeweb dice:
Linda cascada!!
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Marycris dice:
Sos un genio. Me enantó la historia de la cascada. Se la voy a contar a mis alumnos, claro que no con tu gracia. Tus relatos me atrapan. Recién lo leí hoy porque estuve todo enero viajando y febrero reorganizándome. Espero poder conocer algún día la cascada Solange.
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