Diarios de viaje > Portobelo, América Central
En Puerto Francés dejas tu Vida Citadina Atrás.
Escribe: jimenez225
Aunque no aparece en los mapas los portobeleños saben donde está. Le llaman puerto, pero no lo es. Los franceses no lo descubrieron, pero dejaron su huella.
En Puerto Francés dejas tu vida Citadina Atrás.
Portobelo, Panamá — jueves, 25 de diciembre de 2008
Hoy, Puerto Francés es una ensenada ideal para aventuras, snorkeling y campismo. El mismo trip en lancha (unos 12 minutos) resulta toda una aventura. Verá delfines rondar la lancha. Las fortificaciones adquirirán otra dimensión desde el mar. El islote de Drake le parecerá solitario. Llevan años dragando su fondo y todavía no hallan el catafalco de plomo con los restos de Sir Francis Drake. Querrá arrimarse a Playa Huerta por su belleza geográfica, guarnecida por la selva, apacible, cristalina y aguas mansas. Luego verá las olas reventar mar afuera. Son los traicioneros cayos de Salmedina. En su lecho poco profundo yacen los restos de galeones. Bucear allí es husmear en el pasado. Es un fantástico destino turístico para el buceo recreativo. Cuando pase Punta Mogollón y aparezcan las lejanas islas Cagada y Duarte (hoy Las Dos Hermanas) Puerto Francés estará a su izquierda. Es una remota e idílica ensenada. Desde el mar no lo parece. Pero en la medida que ingresa sus sentidos se embriagaran. Entrará por un canalón flanqueado por un sin fin de arrecifes donde los peces deambulan sin temor. Allí el mar se torna color esmeralda. El fondo se revela por doquier. Los arrecifes adquieren formas ignotas y al final una playa de doradas arenas te maravilla. Sientes que entras a un mundo paralelo. Frondosos árboles cobijan la playa entera. El mar, que acaricia la playa está tibio y tan transparente que no distingues el agua, solo su calidez. Los únicos vestigios civilizados del lugar son dos ranchos y un colorido columpio.
En Puerto Francés puedes elegir entre nadar sin apuros, bucear hasta donde te rinda los pulmones, practicar snorkeling en todos los canales, o simplemente escoger entre reef walking (caminata de arrecifes), beach walk (caminata de playa), shore hiking (exploración costanera) o simplemente vagar todo el día en el columpio. Sea el que elijas sacas un inmenso provecho. Por ejemplo, descubrirás una agitada vida marina en el reef walk. En shore hiking descubrirás una agitada vida a orillas del mar. Por ejemplo, una ardillita jugueteaba con el oleaje. Una lagartija, de aspecto prehistórico, mudaba su piel contra un tronco. Otra se asoleaba despreocupada en las negras y filosas piedras. Unos cangrejitos rojos corrían despavoridos sobre las rocas del mar huyéndole a las olas que revientan. Qué vida más azarosa llevan. Un halcón se enseñoreaba en la copa de los árboles escudriñando la presa del día y un mono aullador se asomo a vernos desde lo alto del almendro. Incluso, los troncos que trae el mar me parecieron esculturas surrealistas. Esa mañana el silencio se rompió con el zumbido de un jet ski que conducía una esbelta chica con una amiga. Entró a la ensenada, pavoneó su juguete y luego salió como un disparo al mar grueso. Entraron lanchas repletas de gente en un tour por la zona y se fueron. Una lancha se fondeó afuera y saltaron snorkelistas al mar. Cuando volvió el silencio me tendí en la tibia arena y dormí profundo. Me levantó el ronroneo de la lancha que regresaba por nosotros. Nadie quiso irse. Lamentamos haber dejado las tiendas de campaña. De regreso descubrimos lo que no vimos de ida. Playa Huerta estaba repleta. Los delfines volvieron. Dos indios Kunas buceaban incansables la orilla con un envidiable aguante. En su espigado cayuco había cambombias enormes. El islote de Drake se apago. La torre de la Iglesia del Cristo Nazareno se iza a lo lejos y la fortificación de San Fernando se mimetiza con el cerro. Y detrás, en la selva tupida, desembarcaron una vez los franceses en una calida y hermosa ensenada para atacar Portobelo.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
un viajero dice:
Qué lugar tan paradisíaco!!!!...Para ir y quedarse, salvo que uno sea un cangrejito rojo!!!!
Las fotos son increibles, con esos colores del mar....Un abrazo.![]()
Publicado
dice:
o Cancelar
El comentario ha sido borrado. ¿Deshacer?
nanoinca dice:
Hola!!! maravilloso tu diario, y siempre es lindo leer sobre lugares donde uno estuvo, aunque poco tiempo, y no pudo aprender todo lo sucedido ahi.
Estuve todo un día en Portobelo hace unos meses y me gustó mucho, y pude disfrutar de la playa Huerta toda una tarde completamente para mí.
Saludos y hasta pronto.
Publicado
dorisgonza dice:
Que diario lleno de sensaciones que has vivido ahi. Me encanto la manera de contarlo.. esas palabras .. nadie quiso irse.. es un paraiso para volver no?
Saludos vere las fotos.
Publicado
estelista dice:
Hola muy lindo tu diario ....
uf ....la foto de del anima lito que muda la piel
Que buena toma felicidades....
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
En Portobelo...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “En Puerto Francés dejas tu vida Citadina Atrás.” con tus amigos en Facebook?