CONTROL 1. Barajas. En la fila del check-in unos tipos muy serios de US Airways (la compañía con la que volé) van preguntando a la gente si el equipaje que van a facturar es todo de ellos y de nadie más, y si "alguien" recientemente les ha dado "algo". Tras contestar Si y No, te ponen una pegatina por fuera del pasaporte y asunto zanjado.
CONTROL 2. Barajas. Control de embarque. Tu equipaje de mano pasa por rayos X, y tú por el arco detector de metales. Antes de pasar pregunté si podía llevar en mi equipaje de mano tres naranjas que compré en el Corte Ingles, para comerlas en el viaje. Me dicen que sí, sin problemas. Lo que hacen las marcas.
CONTROL 3. Barajas. Justo después del control 2, pasas el control policial, en el que un policía te pide el pasaporte y comprueba que te pareces al de la foto. Como en mi caso, tanto el de la foto como yo llevamos greñas y barba de una semana, me dejan pasar.
CONTROL 4. Barajas. El deja vù. Justo antes de subir al avión, los mismos tipos serios del control 1 te preguntan si desde que te hicieron el control 1 has comprado algo o "alguien" te ha dado "algo". Si dices que no, pa dentro.
Llegamos a USA. Durante el vuelo nos dan el formulario de la ESTA y otro más que ahora no recuerdo cómo se llama.
CONTROL 5. Philadelphia. Control de Inmigración. Un tipo más tieso que el bolsillo de un mileurista a fin de mes te pregunta todo todo todo (en inglés, casi me cago, pues mi nivel no es para sobrevivir a interrogatorios). Te escanea las diez huellas de tus manos y te hace una foto del careto. De ahí voy a por mi equipaje que está dando vueltas en una cinta, y con todos los bártulos paso al control 6, para poder embarcar en el siguiente vuelo, también de US Airways.
CONTROL 6. Philadelphia. Nuevos rayos X para todos los trastos, cuando me preguntan por la fruta (me quedaban dos naranjas) y les digo que las compré en el Corte Inglés para el viaje, los muy cabrones se las quedan. Lo que hacen las marcas.
CONTROl 7. Philadelphia. Unos polis americanos, grandes y gordos como los de las pelis, comprueban que te pareces al de la foto de tu pasaporte, y además esta vez lo miran con un lápiz de UV.
CONTROL 8. Philadelphia. Tras facturar de nuevo la mochila grande, vuelta a los rayos X para la pequeña y arco de metales para mí, esta vez descalzo, pues las zapatillas también pasan por rayos X.
Ahí dejé de ser sospechoso de algún aborrecible tipo de crimen y me dejan en paz. Me compro un zumo de naranja made in USA y me lo plimplo allí mismo.
Al llegar a Cancún solo tres controles: inmigración, aduana y gripe A. Cinco minutos y listo. Ahí mismo me empiezan a caer bien los mexicanos.
Bueno eso es todo, es que el PC del hostel está súper pillado a todas horas, y ahora que lo tengo yo, llevo un rato sin soltarlo.