Diarios de viaje > Colombia, América del Sur

El post- encuentro. Por el Camino del Café

Escribe: Magui_arg
El III Encuentro había concluido, pero muchos de nosotros seguimos por la ruta que fue la más votada en la etapa previa. Había varios que deseábamos hacerla. Iniciábamos el recorrido por el Eje Cafetero en el Departamento del Quindío, que también era llamada “La Ruta del Café”. Colombia nos mostraría cuanta belleza había allí.

 

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Desde Armenia a Pereira

Pereira, Colombia — martes, 16 de febrero de 2010

Desayunamos en el mismo sitio que el día anterior, pues el servicio era bueno, había panecillos sabrosos y era económico. Luego comenzamos a caminar, haciendo el mismo trayecto que el día anterior; pues yo debía cambiar dinero y recordaba haber visto varias casas dedicadas a este rubro.  De esta forma, llegamos a la Plaza Principal de Armenia.Los edificios eran bonitos, las construcciones de moderno diseño se encontraban rodeando el lugar; buscábamos mayor información sobre los principales sitios para visitar (aunque ya teníamos algunos en mente) y nos dirigimos a la oficina de turismo. El empleado que nos atendió supongo que era nuevo o se puso nervioso, porque no nos supo dar una mayor orientación y solo nos dio alguna folletería.Decidimos volver por la misma calle en dirección contraria pues queríamos conocer otros lugares. Caminamos muchísimas cuadras, siempre paseando y tomando fotografías.

Llegamos al Parque Sucre (otras personas nos dijeron que se llamaba Parque de los Conquistadores), pero en verdad lo que nos llamó la atención fue un ejemplar imponente de un árbol que se encontraba ubicado justo en el centro, supuse por sus características, que tenía muchísimos años, pues la sombra de su copa cubría todo el lugar, (tenía alrededor de 100 metros de diámetro) y era muy alto. El tiempo seguía pasando y nosotros habíamos andado bastante, yo estaba encaprichada en conocer “El Parque de la Vida” que había oído mencionar, pero nos dijeron que aun faltaba mucha distancia, y decidimos tomar un taxi. Luego de recorrer algo más de doce cuadras, finalmente llegamos, pagamos e ingresamos.

Hacia la izquierda, había un lugar para práctica de deportes con su correspondiente tribuna; hacia la derecha, se abría en un inmenso jardín con senderos y escalinatas que te llevaban hacia un nivel inferior. Si bien estaba en refacciones, no me sentí defraudada, pues era tan hermoso, con pequeñas cascadas y puentes, cubierto de flores, subías y bajabas por diferentes lugares, teniendo siempre a la vista, un lago con patos, y en su parte central, el escenario para espectáculos artísticos; 
los pájaros, en buena cantidad, nos recibían con gorjeos. Lalo y Dorys decidieron sentarse a descansar, mientras con Cris hacíamos el recorrido, gozando de este hermoso entorno. Aquí y allá diferentes obreros, cambiaban los ladrillos de los senderos, otros cortaban el césped o levantaban las hojas. No había casi visitantes, por lo que pudimos disfrutarlo plenamente.

Salimos de allí, para subir un taxi que nos llevara hasta las afueras de la ciudad, hasta un apeadero, donde tomamos una buseta a Pereira, lugar en que teníamos previsto almorzar y encontrarnos en horas de la tarde con Patricia.
El camino (creo que era una autopista, aunque no tengo la certeza), como todo lo que había visto hasta ese momento, no dejaba de impresionarme por su belleza; solo me enojaba un poco porque no disfrutaba plenamente, debido a la alta velocidad que desarrollan los transportes públicos. Conversé un poco con mis amigos y me quedé adormilada durante un rato, por lo que el trayecto me pareció muy corto.

Pereira era una ciudad grande, bonita y bastante aseada, con mucho movimiento comercial, anduvimos conociendo y nos dimos cuenta que ya era hora del almuerzo.
Buscamos un lugar en la galería a cielo abierto que se encuentra frente a la Plaza; allí había varios restaurantes y bares que ofrecían un abanico de posibilidades para comer. En la planta alta encontramos un lugar sencillo que tenía menú costeño, económico y sabroso, tomamos jugo de panela con limón y allí nos separamos.  Lalo no se sentía bien y volvió con Cris hacia Armenia a que lo viera un médico. Dorys y yo continuamos nuestro paseo; me impresionó el tamaño de la escultura del Bolivar Desnudo que se encuentra en la plaza de Pereira, el diseño vanguardista de la misma y la intención que le diera su autor, el escultor Rodrigo Arenas Betancourt, a la figura ecuestre, en actitud de saltar con la antorcha de la libertad empuñada en su mano derecha, los músculos marcados y la fuerza que trasunta, quedé mirándola y saqué diferentes fotos de varios ángulos; por dentro pensaba que esa imagen hablaba, que cualquier persona que la mire entendería lo que el autor quiso expresar y no era diferente a lo que Bolivar había deseado.

Miré la hora, aun faltaba tiempo para encontrarnos con Patricia, una viajera de Pereira. Dorys decidió hacerse dibujar el rostro con Omar, un muchacho que ofrecía este servicio en las escalinatas de la plaza y yo también me dejé tentar, conversamos con él mientras nos dibujaba y la gente miraba y daba vueltas alrededor nuestro. Cuando terminó su trabajo, (que nos dejó muy conformes a ambas), fuimos al encuentro de Patricia en el Shopping Victoria Plaza, en el Café Juan Valdez; pero había tanto bullicio, que una vez que nos saludamos afectuosamente, Patricia decidió llevarnos a otro Shopping, más tranquilo y pequeño, que estaba frente a la Iglesia Nuestra Sra. del Carmen.
La Iglesia era bellísima, de estilo gótico con sus afiladas torres, las puertas que terminaban en ojivas y el rosetón central en su frontispicio, quisimos entrar, pero en ese momento se estaba realizando un funeral, por lo que les dije que fuéramos a tomar algo y regresaríamos más tarde.La charla fue amena, nos reímos y comentamos cosas, mientras saboreábamos helados que nos invitó nuestra anfitriona, cuando salimos, ya había oscurecido y la Iglesia estaba cerrada, sin embargo, intentamos sacar algunas fotografías que nos permitieran rescatar al menos la fachada exterior.

Luego anduvimos por las librerías buscando un tubo rígido que nos permitiera traer nuestros dibujos sin problemas, pero eran demasiado caros y decidimos arriesgarnos a traerlos sin protección, poco después nos despedimos de Patricia y emprendimos el regreso hacia Armenia.
Llegamos a la Terminal de buses y encontramos distintos comercios de ventas de artesanías, dulces, golosinas y turrones propios de la Región del Quindío. Los precios eran buenos, y la presentación excelente. Al día siguiente debíamos partir hacia Cartagena de Indias; no pasaríamos de vuelta, así que compramos muchos dulces y recuerdos.  Cuando llegamos al Hotel Casa Real, las noticias no eran buenas; Cris y Lalo se volvían a Argentina por un tema de salud, y nosotras debíamos seguir sin nuestra querida amiga, con quien habíamos proyectado tanto y era una de las que me había incentivado a armar este loco viaje.

Conversamos hasta muy tarde, mientras preparábamos el equipaje, para partir al día siguiente.Calladamente, me decía que quedarían cosas pendientes en este trayecto; lamentaba no haber conocido Medellín, pero no era un lugar previsto en el viaje; aun no sabía que por una cuestión de suerte y el cariño de los viajeros, me permitiría visitar esa ciudad pocas semanas después. Ahora, debíamos tomar todos juntos el vuelo Armenia – Bogotá y allí nos separábamos, nuestros amigos volvían a Buenos Aires, mientras nosotros seguíamos para Cartagena de Indias. ¿Cuántas sorpresas más nos aguardaban? No lo sabíamos, pero ya la ilusión de todo lo que conocería me hacía brillar los ojos. Estábamos yendo rumbo al Caribe colombiano.

Tips:

No dejar de visitar y conocer el Monumento del Bolivar Desnudo, increíble obra de arte del escultor Arenas Betancourt, ubicada en la Plaza Principal de Pereira

En Pereira, Colombia


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Últimos comentarios

carmenparis dice:
al igual que tu, lamento no haber conocido Medellin
para otra vez sera !! ahora tenemos pretexto para volver a Colombia
verdad ? un pais que vale la pena visitar !!

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CHARLYPOA dice:
Otro tramo mas conocido ahora..
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amo-viajar dice:
Muy lindo , me gusto la foto de la escultura.
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negrita33 dice:
Es muy confortable leer o escuchar, que nuestros visitantes se llevan bellos recuerdos y una imagen diferente de esta linda tierra. Cuando quizás en su momento venir a Colombia, les generaba gran temor y desconfianza, pero que pudieron comprobaran que no todo lo que dicen es verdad. Que este es un país maravilloso, que le sonríe a la vida a pesar de lo que a diario debemos ver y vivir en nuestra pobreza. Gente de espíritu tan alegre que la visita de un amigo, la convierte en una fiesta. Gente, que trabaja, que lucha, que no se cansa, que se inventa lo que sea para salir adelante. Gente, con amor por su tierra, por el olor al campo, que recibe a todas las personas del mundo sin importar su género o idioma. Gente, que abriga al forastero, que da sin recibir y que vive para servir País, de tan bella diversidad que viajando en cualquier dirección pueden ver un amanecer despejado con el rocío cayendo, donde pueden disfrutar de diferentes climas, ríos, lagos mares y paisajes bordados en frutas y flores.
Por eso no exageramos cuando decimos: Que el único riesgo de venir a Colombia, es quererse quedar!!!

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cordobasi dice:
muy explicita como siempre amiga. has recorrido bastante y lo disfrutaste a pleno. se nota por tu narracion que realmente te gusto todo lo que visitaste, me impreciono un poco lo del jeep. aparte todo muy acogedor. espero lo que contunuo... beso
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Magui_arg dice:
en verdad, que quedé fascinada con Colombia! aun tengo muchísimo para contar, pero preferí hacer un diario por cada región, sino, no terminaba nunca!
Carmen!! más adelante lo sabrás! pero, si conocí Medellín!! fue a mi regreso del caribe colombiano y con unas compañeras de lujo! Toñi y nuestra maravillosa anfitriona paisa: Piedad! pero eso lo relataré en próximos diarios; (lo cual no quita que tenemos que regresar!!) jajaja!!

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Aleleani dice:
Igual que vos Magui, quedé encantada con Colombia, los lugares y la gente, no me canso de repetirlo.
Yo no fui hasta Pereyra, pero con tu relato y fotos, quedé con las ganas de haber pasado por ahí .
Qué pena que Cris y Lalo debieron regresar.
Espero tus siguiente diarios. Besotes.

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crisro dice:
Amiga no olvidastes ningun detalle en todo el relato y todos los dias que compartimos fueron inolvidables.
Ahora nos queda la revancha Volverrrr. Te quiero!!!!

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Tincho_alquimia dice:
Gracias por compartir todas estas experiencias!
Y qué lindo grupo hicieron!
Felicitaciones!

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