Nuestra segunda parada fue a poco más de 200 km, el Área Natural Protegida Península Valdés. La entrada nos costó 14 pesos argentinos, pero estaba el triple para extranjeros. A pocos km de la entrada se encuentra el centro de información y el mirador del Istmo Ameghino, también un desvío de ripio para llegar al mirador de la Isla de los Pájaros.
Puerto Pirámides es la única población de la península y está enteramente destinada al turismo, por ello hay bastante oferta en alojamiento (hoteles, hosterías, algún hostal, cabañas y departamentos), poca oferta gastronómica (5 o 6 restaurantes o bares) y algunas empresas de turismo que ofrecen buceo con lobos marinos, avistaje de ballenas, kayak, etc.
Pagamos 400 pesos argentinos por una habitación para 4 personas en el Hotel The Paradise, con desayuno y aire acondicionado (importante, ya que hacia un calor terrible). En cuanto a la comida no había mucha variedad de precios ya que era poca la oferta gastronomica: 15 pesos un licuado de frutas en la playa, 30 pesos un plato de rabas (riquísimas), casi 40 pesos una docena de empanadas, y nos dimos el gusto de pagar 60 pesos un lenguado con salsa de camarones exquisito.
Para buscar precios más económicos es mejor alojarse en Puerto Madryn, una ciudad mucho más grande que esta a poco más de 60 km.
Durante el verano, la pequeña playa de Puerto Pirámides es hermosa, tranquila y templada. Se alquilan kayaks para recorrer el pequeño golfo por 45 pesos argentinos la hora y el bautismo de buceo ronda los 200 pesos argentinos (el doble si la intención es bucear con lobos marinos).
Toda la península puede recorrerse en un día, contratando una excursión o en auto particular, los caminos son de ripio en buen estado. Hay que tener en cuenta que entre los istintos puntos de la península el camino es desértico (no hay nada de nada), por lo tanto hay que llevar vianda y agua. Visitamos la lobería de Punta Pirámides, Punta Delgada donde se observan grandes colonias de elefantes marinos y Caleta Valdés, el único punto donde hay una cafetería (bastante cara… rigen las reglas de la oferta y la demanda… es la única en el lugar así que ponen el precio que quieren); siguiendo por el camino al norte hay una pequeña colonia de pingüinos de Magallanes. Nosotros no fuimos hasta Punta Norte porque no era época para observar ballenas y orcas.