Diarios de viaje > Nariño, América del Sur

Que viva Pasto caraxo!!!!

Escribe: HELENITIS
si bien este no fue el primer destino visitado en esta nueva aventura, fue uno d elos objetivos trazados y s elogro con honores, pasto dejo en mi un sabor perfecto, el cual ya quiero saborear nuevamente como el cuy: SABOR!!!!.

 

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Paz en la Cocha:

Pasto, Colombia — jueves, 28 de enero de 2010

Aunque no estaba en mis planes porque  no sabia que existía, la noche anterior conversando con jhon nos comente del plan de paseo q tenían ellos y nos convenció para q fuéramos además que nos dio una manito no?  Así q a la mañana siguiente nos despertamos temprano y salimos para el paradero a tomar el transporte, como éramos varios q íbamos para allá, decidimos irnos en una chiva, yo  había visto una chiva parrandera la noche anterior, así q pensé q era una igual, pero sucede q esta chiva tenia las puertas mas altas y mas pequeñitas, y bueno como comprenderán a los q somos mas altitos se nos hizo media incomoda pero una vez arriba no me arrepentí para nada íbamos todos juntos medio cansados pero conversando y cantando con “ los cantores de chipuco” y conversando con la gente de la chiva, una vez en la laguna, el frio se sintió inmediatamente y para las que tenemos la presión baja un agua panela ayuda muchísimo, y así íbamos Daniel, Camilo y yop conversando entretenidamente y delante de nosotros Niki, Jhon, Gladys y sus niñas. Caminar por allí da tanta tranquilidad y obvio q queríamos hacer el paseíto en el bote hasta la isla, yo adoro el agua, me encantan los ríos, las lagunas, el mar,  y estando en la lancha me sentía muy tranquila, como en paz, al llegar a la isla ver esa imagen era indescriptible, cuando baje del bote encontré una iglesia muy linda y decidí entrara  adra las gracias por lo que mis ojos estaban viendo y por haber llegado con bien hasta allí, quise subir al sendero, pero mis ojos se desviaban hacia la laguna y al pequeño muelle q había allí, así q decidí hacerle la lucha al frio con un canelazo  e ir a sentarme al borde del muelle a disfrutar esa vista preciosa q me regalaba el día, la verdad q para mi es indescriptible con palabras me sentí tan bien allí q no quería moverme, pero eso  es lo malo de tener  el contrato con el del bote ya habían pasado 45 minutos y debíamos volver, asi que me repetí varias veces, q tenia q volver a ese lugar y quedarme todo lo que me hace falta, al regreso teníamos programado almorzar trucha, y ais lo hicimos, la comida estaba agradable y yo solo quería caminar por ese lugar y disfrutar la vista lo mas q podía, pero llego la hora de volver  y aunque  estuvimos a punto de perder la chiva, fue divertido correr tras ella seguir cantando “el celulaaar el celulaaar” jajaj de los cantores de Chipuco, jugar con la gente q compraba cosas desde la chiva, escuchar al señor q repetía interminablemente  CUY: SABORRRRRRRRRRRRR!!! Y así el final del carnaval de pasto q me dejo un agujerito en el corazón. 

Publicado el 28/ene/2010, 02.22
Modificado el 8/feb/2010, 22.20
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Últimos comentarios

DairoSan dice:
Mejor título imposible para este relato; así de corto, así de simple y así de fantástico es ese lugar; tanto que yo me regresé caminando hasta el pueblo.
Felicidades y hasta pronto.
DS

Publicado el 14/sep/2010, 19.51 

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