Diarios de viaje > América del Sur

De Argentina a Colombia, entre autos, micros y camiones

Escribe: ivan2901
Después de tanto mirar los mapas, distancias que parecían super lejanas entre las ciudades que pensaba recorrer, tantos viajeros para ir a conocer...con alrededor de 10000 km a dedo y mas de 6000 km en buses hasta llegar hasta la otra punta de Sudamérica, un viaje donde me pasaron mil cosas hermosas, personas increíbles que conocí, anécdotas de vida imperdibles, quedarme sin dinero con la tarjeta de débito, y muchas cosas mas, entre buenas y malas...en casi tres meses. Los invito a leerlo

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 ... 7 8 Capítulo 9 10 11 ... 30 Siguiente >
 

Pasto, noche de rumba y salida a Cali

Pasto, Colombia — sábado, 23 de enero de 2010

Como conté en el capítulo anterior la familia de Cesar nos recibió bárbaro, por
lo que la única palabra que se pasaba por mi cabeza era descansar.
Ya al día siguiente con otras energías salimos todos a recorrer la ciudad, donde lamentablemente no pudimos llegar para su mayor atracción, el carnaval de negros y blancos que se desarrolla a principios de enero y que atrae a miles de personas que llegan desde todos lados.

Pero esto no fue motivo para no recorrer la ciudad, que se nota que la están modernizando mucho, con centros comerciales y edificaciones muy modernas en la avenida que bordea la ciudad, sumado a que tiene un bello paisaje verde que la rodea por lo que creo que con el tiempo a medida que la vayan renovando esta tranquila(y fría por las noches) ciudad de Pasto va a quedar bastante bonita.

Como en toda ciudad la plaza principal, la catedral y la gobernación son lugares donde siempre uno va a conocer; también se recorrió la universidad donde estudia Cesar que de ahi se ve una linda panorámica de la ciudad y la plaza donde se desarrolla el carnaval.

Fue una tarde soleada de paseo, donde seguí probando suerte con los cajeros y nada, fui a los bancos y los resultados eran negativos, solamente me aceptaban dar dinero de ventanilla si era una tarjeta de crédito, y la mía era de débito, así que con los 25 dólares que traía desde Quito no había otra opción que seguir cuidándolos como un tesoro hasta tener noticias mas alentadoras.

Por la noche después de un baño y entrar a internet(clásico en un viaje) hubo rumba en casa de unos amigos de Cesar, donde la electrónica y el reggateon predonimaron junto a la cerveza y al aguardiante, una mezcla de alcohol que me llegó rápido a la cabeza e hizo su buen efecto jejeje pero sinceramente la pase muy bien, y mas sumado a las bellas y alegres chicas colombianas, mas allá que una de ellas no me quiso dar el beso de regalo que le pedí porque me mostró su anillo de compromiso, que ese era el único motivo por el cual no podía(al menos ese fue su argumento, no era que no quería, sino que no podía jeje). Ya casi para las 6 de la madrugada la rumba se terminó y volvimos caminando a la casa, obviamente con todos los abrigos puestos porque la verdad que de noche ahí si que hace frío.

Ni bien entré a la casa me tiré a dormir unas horas, ya que debía seguir el viaje hacia Cali, por lo que después de tomar el bus hasta una estación de servicio(en Colombia se les dice bombas) y conseguir que una camioneta me arrime hasta un peaje empezó la verdadera travesía.

El auto que nos frenó un después de un buen rato se creía que era Schumacher, en un camino de curvas y contracurvas, subidas y bajadas, pero el acelerador nunca lo soltaba, es así que casi chocamos contra otro auto que hizo una muy mala maniobra, pero por suerte fue un mínimo roce y seguimos viaje.

Ya al no parar la velocidad, lo serpenteando del camino mas el alcohol que tenía en el estómago de la noche anterior sumado a la arepa con huevo revuelto que me comí temprano antes de salir hicieron que tenga que pedirle que por favor frenara, pero no para que vaya mas despacio, sino que para vomitar jejeje por lo que ahí me hizo caso y largué todo lo que tenía revuelto en el estómago solo por un rato, ya que mas tarde tuve que volver a pedirle que pare porque otra vez quería vomitar, lo volví loco al hombre.

Ante todo esto el auto cada vez andaba peor y no podía aumentar mucho la velocidad, hasta que en un pueblo que ni figuraba en el mapa llamado El Estrecho nos dijo que debíamos bajarnos, así que no quedó otra que agarrar las mochilas y decir que mala suerte, pero bueno, son cosas que pasan...

En este pueblo de población afroamericana había fallecido un habitante, por lo que toda la población fue caminando por la ruta hasta un pequeño cementerio que hay para despedir sus restos, y mientras volvían a pasar nosotros ahí con las mochilas viendo quien nos podía llevar en una estación de servicio y nada.

Se hizo la noche, hasta que encontré al fin del pueblo(como mucho tiene 1 km de largo) una estación de policía, por lo que volví a buscar a Martín y nos dirigimos hacia allá. Después de romper el molde y animarse a hablar los policías resultaron ser muy simpáticos, tal es así que nos invitaron a cenar en el cuartel con ellos(otra muestra mas de la amabilidad colombiana), se quedaron después con nosotros hasta que nos dormimos ahí en una carpa frente al cuartel que tienen ellos a la vera de la ruta custodiándola. Mas de unó dirá bueno, ahora hay que seguir el viaje, pero antes que eso nos vino a decir un policía chicos vayan adentro que tienen listo el desayuno(si, como escucharon, pareciera que estábamos en un hotel), cosa que ni dudamos en ir, un rico café con leche mas sanguchitos tostados de jamón y queso fue el menú.

Ya esto parecía de película, y ni hablar cuando vino uno de ellos a decirnos chicos ya hablé con el hombre del camión que está ahí cerca para que los lleve a Cali, por lo que le dimos las gracias por todo, los saludamos y seguimos el viaje, que voy a contar a posteriori, porque mas allá que el camión iba hacia la ciudad capital de la salsa no se crean que llegamos directo...

Publicado
Modificado el
Leído 2072 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 ... 7 8 Capítulo 9 10 11 ... 30 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Aleleani dice:
Qué viajecito con el corredor de carreras!

Publicado

babydollspain dice:
Bueno este viaje tiene de todo!!! ajjajajaja
Publicado

Val3ria dice:
woowww ke relato por dios!!!!
y que simpático el trato de los policias y de toda la gente!!!

Publicado

danielgonnet dice:
me a pasado eso inclusive con camiones
lo mejor es bajarse pero nunca lo hice
seguimos

Publicado

Otich dice:
te falto contar lo de la metralleta... jjajajaj, y la foto donde parecías otro militar Colombiano....
Publicado

ivan2901 dice:
jajajajjaja a ver si alguien ve esa foto en internet y el policía se llega a quedar sin trabajo jajaja mejor me la guardo.
Publicado

AraucariaViajera dice:
Que linda aventura, y me alegra que hayan tenido tan buen trato. Por tus relatos se nota que eres muy simpático y sociable, eso ayuda mucho en los viajes. Te sigo leyendo.
Publicado

morenabar dice:
que linda aventura sorprendida por la amabilidad colombiana la verdad q yo creo tmb q eres muy simpatico pero yo seguire leyendo tus lindas historias y travesias mañana ya q es muy tarde y algunas muy extensas
Publicado

Bencs-Pana09 dice:
que chevere... sigo leyendo..
Publicado

alex-b dice:
uff q buen diario como para escribir esa historia muy buena onda los policias
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Catedral de Pasto.

   

Capítulos de este diario