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Patagonia 2009

Escribe: marcea
Itinerario: Comandante Luis Piedra Buena, Puerto Santa Cruz, Parque Nacional Monte León, Punta Arenas, Parque Nacional Torres del Paine, Tolhuin, Usuhaia y Parque Nacional de Tierra del Fuego. Llegué a Tolhuin por la tarde. Sabía que había un camping, después de...

 

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Punta Arenas, Torres del Paine

Parque Nacional Torres del Paine, Chile — lunes, 26 de enero de 2009

Llegué a Punta Arenas, Chile, porque una chica que conocí en Puerto Santa Cruz me convenció para ir y me dejé convencer.

En mi itinerario original desde  Puerto Santa Cruz,  iba a quedarme unos días en Río Gallegos y otro poco en Río Grande, me hizo cambiar de idea y no me arrepiento.
Llegué a Chile alrededor de la una de la madrugada en el vehículo de una pareja de santafesinos sumamente amables. Como no tenía idea de quedarme en Chile, no tenía dinero chileno ni tampoco había averiguado el lugar dónde hospedarme... por suerte gente que estaba en una estación de servicio me supo orientar... es más, uno de los clientes me acompañó al hospedaje, trabajaba de remisero, ofrecí pagarle con dinero argentino pero no aceptó.

El día siguiente amaneció diluviando, por la mañana un guía de montaña que estaba en el hospedaje me ayudó a armar el recorrido dentro del P N Torres del Paine. Fui a cambiar plata, luego almorcé caldillo de congrio y centolla con un buen vino chileno, blanquito él. Por la tarde fui a la zona franca, compré una campera de trekking sintética que el resto del viaje me resultó muy útil... Compré los pasajes de ida y vuelta a Torres del Paine y el pasaje para 10 días después a Río Grande, en Tierra del Fuego.

Después de visitar la ciudad y volver tuve que cambiar más plata, todavía no estaba acostumbrada al cambio de divisa e hice un mal cálculo, volví al hostel. Gracias a ello me dí cuenta que es mejor sacar por cajero automático, mejor cotización.

En el hostel me bañé y denuevo a la calle; la ciudad es muy bonita de noche y la gente muy tranquila.

Después de un sueño reparador me levanté tempranito, desayuné con un dulce de ruibarbo y pan caseros. Una chica que trabajaba en el hostel trató de ayudarme con las mochilas, se quedó de una pieza cuando trató de levanta la que es más grande.

Hasta el micro me tomé el transporte público local, son taxis con recorrido fijo, viajan 4 pasajeros como máximo por auto. Subí atrás, al lado de una señora que iba a trabajar  vestida con  traje y alternativamente me miraba a mi y a mi mochila, igualmente seguí allí sin inmutarme.

Para ir a Torres del Paine hay que hacer escala en Natales, lindo pueblo por lo que pude ver.  Tenía que espera 2 horas para continuar el viaje. Compré la comida para mi travesía,  muchas galletitas, fiambre con su bolsa de plástico que luego envolví en una toalla húmeda, yogurth, pasas, chocolate etc y me fui a almorzar con una chica que conocí cuando bajé de primer omnibus quién ofició de guía turística. Me encantó su onda, aunque era más acelerada que yo.  Terminamos de comer y tuve que salir corriendo, subí al segundo micro con las bolsas del supermercado, mis dos mochila y mi aislante unos dos o tres minutos más tarde de la hora que debería haber partido.

Por suerte había solo otro pasajero más, me esperaron sin problemas. Pedí disculpas y con toda mi aceleración pregunté si me habían tenido que esperar mucho, ante lo cual el otro pasajero me pidió que hablara más lento, no entendía muy bien castellano, me dijo que era italiano. No lo podía creer, de ahí en más hablábamos en su idioma la mayor parte del tiempo.  Compartimos los recorridos por los 3 o 4 días que se quedó.

Llegamos a Laguna Amarga, entrada al parque. Armé mi carpa una vez que una tropilla de caballos se dignó a apartarse, el camping cobraba 4000 chilenos por día, unos $ 25 argentinos.  Luego me pasó a buscar el tano y fuimos a dar una vuelta por los alrededores.

Al otro día temprano fuimos a la base de Las Torres, llegamos hasta el último campamento, una hora más a partir de Las Torres. Si hoy lo tuviera que hacer denuevo, iría hasta la base de las torres y volvería. En primer lugar,  para tener oportunidad de verlas despejadas hay que estar arriba entre las 12 y 14 hs, aproximadamente (esto nadie me lo dijo en ese momento) y en segundo lugar, yendo hasta el último campamento (esta opción es interesante para alguien que hace escalada) es sumamente extenuante, fue una jornada de 12 hs en total y 10 de ellas caminando.

Al día siguiente no sabía ni como me llamaba. Continuamos camino hacia el Valle del Francés. Para atravesar algunos cursos de agua hay puentes, en otros, no. No es peligroso pero el agua estaba fría.  Ahí me di cuenta de la utilidad que hubiera tenido llevar bastones de trekking. Pude explorar poco de este segundo valle, la jornada anterior -como ya les conté- había sido muy larga. Este camping es gratuito pero tiene un baño precario sin duchas. A la mañana siguiente, continuó lloviendo como la mayor parte del trayecto, capa mediante y a caminar otra vez , llegamos al comienzo del tercer valle. El tano se tenía que ir y si bien los paisajes habían sido alucinantes y la había pasado muy bien... de ese lado no se puede hacer dedo ni tomar micro, si alguien está muy cansado tiene que esperar a que se le pase. En ese momento mi espíritu de trekker se aburguesó y decidí cruzar yo también el Lago Pehoé, aunque todavía me iba a quedar un par de días más; de ese lado hay ruta. Armé mi carpa en el Camping Pehoé, como ya era  tarde inspeccioné solo los alrededores y conversé un poco con la gente del lugar.

En los días que siguieron visité cuanta laguna y lago me dió el tiempo disponible. Caminé un montón y otro tanto me acercaron los automovilistas. De todos los cuerpos de agua que vi el que más me llamó la atención fue el Lago Sarmiento. El último día completo que iba a estar en el parque fui a ver el Glaciar Gray, para llegar al mirador, fueron más de 3 hs de subida no muy empinada  pero constante,  valió la pena. Es un hermoso parque digno de ser visitado.

La gente del Camping Pehoé siempre fue muy amable, dispuesto a solucionar cualquier dificultad que tuviera dentro de sus posibilidades. Las últimas noches comía el plato principal por unos 4000 chilenos, todo muy rico y suficiente para mi apetito. Tratando de alivianar mi mochila no solo dejé en casa el equipo de mate sino todos los enseres para cocinar. 

Emprendí el retorno a Punta Arenas pasando por Natales. Si bien tenía pesos chilenos, no sabía cuanto quedaba en mi cuenta del banco por lo cual continué con mi plan de austeridad. Llegué bastante tarde a Punta Arenas, me fui a una estación de servicio a pasar la noche y a la mañana temprano dejé a primera hora mis cosas en la compañía donde había sacado pasaje y me fui a caminar.

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Últimos comentarios

Txus2008 dice:
Marcela, Que me estás metiendo el dedo en el ojo...mala, muy mala, por darme envidia
Muchas gracias por compartir información.
Musuk
5 Puntos muy merecidos

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marcea dice:
Gracias, Txus pero soy yo la que debe envidiarte a vos... falta muy poco para tu viaje, claro en tus fotos aparecerá mucha más nieve. Te falta apenas un mes... ¡esos paisajes nevados van a estar de la hostia!
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Txus2008 dice:
Con tú permiso, he impreso estas páginas.
Gracias por compartirlas.
Musuk

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carmenparis dice:
en el proximo verano ire una vez mas a esa region... la primera vez fue hace mas de 20 anios... saludos ....
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marcea dice:
Gracias Txus y Carmen. Espero ver sus próximas fotos ya que ambos van a andar por allí, besos.
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