El mismo día que recorrimos el Valle de la Luna conocimos Talampaya que está muy cerca pero por su ubicación geográfica pertenece a La Rioja.
Lo que más me llamo la atención fué el cambio de colores. Las tonalidades rojas invadieron las montañas, esto se debe a la presencia de hierro.
Talampaya significa "río seco de agua" y es un parque que fué declarado patrimonio de la humanidad por Unesco.
Allí podemos ver diferentes formaciones rocosas que dan lugar a un paisaje muy pintoresco. Por donde mires montañas rojas, producto de los años, el viento y el agua que luego de oxidarse se transformó en hierro.
En el camino vimos restos de las marcas que dejaron nuestros antepasados como los petroglifos y los morteros.
Otra de las cosas que más me llamo la atención fue la forma llamada el "cañon" un tubo largo entre las montañas producto del paso del agua. Una particularidad de este lugar es que si uno grita hooooooolaaaaaaaaaa hace eco y el sonido vuelve.
A la noche volvimos al hostel y al día siguiente partimos para Mendoza. Allí me esperaba mi hermana y más hermosos cielos y paisajes.