Diarios de viaje > Costa Rica, América Central

Costa Rica a nuestro aire

Escribe: martona123
En agosto de 2010 nos dirigimos con nuestras hijas a Costa rica para conocer este bello país, convivir unos días con su gente y aprender de la multitud de animales que habitan en sus bosques húmedos. Fue una experiencia inolvidable.

 

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Visita a Manuel Antonio y las tortugas del Pacífico sur

Parque Nacional Manuel Antonio, Costa Rica — miércoles, 13 de julio de 2011

El día siguiente nos despertamos muy pronto, hacia las 6 de la mañana ya era de día y los pájaros sobrevolaban la casita en la que nos alojábamos, todo era tranquilidad y solo se oían los ruidos de los animales, nos pegamos un bañito matutino y luego desayunamos y nos dirigimos hasta el Parque Natural de Manuel Antonio a 76 Km. de Jacó por una carretera en bastante buen estado para lo que es el país. Cuando te acercas a la entrada del parque hay mucha gente que reclama a los turistas para hacer de guías con un telescopio para ver los animales (es uno de los destinos más visitados de Costa Rica) u ofrecer aparcamiento vigilado, pero si lo prefieres puedes ahorrártelo. 
 
Una vez en el parque puedes tomar distintos senderos por los que puedes apreciar la flora y avistar la fauna típica de Costa Rica hasta llegar a las playas donde si te bañas tienes que ir con cuidado por las fuertes corrientes y oleajes y sobretodo vigilar que los mapaches y los monos no se te lleven la mochila, la camisa, la comida o cualquier cosa que dejes sin vigilancia.
 
La verdad es que vale la pena pasar todo el día en el parque a tu aire y pasear y bañarte. A cuando ya volvíamos un oso perezoso se nos cruzó en el camino y estuvimos largo rato observándolo en su trayecto hasta las copas de los árboles y hubiéramos podido cogerlo en brazos y llevárnoslo si hubiéramos querido, como pedían mis hijas.
 
De vuelta en la carretera se puede parar al restaurante “El Avión” que es un bar construido en una cabina de Fairchild C-123 de 1954 que fue comprado en los años 89 por el gobierno de EEUU para darlo a la contra nicaragüense pero que nunca llegó a salir del hangar de Costa Rica. Nosotros preferimos ir a otra playa virgen y recóndita alejada de la mirada de los turistas.
 
Por la noche, tal como habíamos quedado con Marilú, nos equipamos con linternas, ropa de manga larga (por los mosquitos y otros insectos voladores) y fuimos hasta una playa cercana a Jacó donde hay un centro de voluntarios para el  rescate de tortugas al que nos costó llegar dadas las condiciones climáticas, llovía, y el estado de semiinundación de la maltrecha carretera.
 
Al llegar al centro de rescate salimos con un algunos voluntarios más a recorrer la playa y señalizábamos con un palo cualquier nido de tortuga que encontráramos en la noche. El paseo nocturno lo hacíamos en silencio y con cuidado para no espantar a las tortugas que iban saliendo de la playa para depositar sus huevos. Es importante ir en silencio, vestir con ropa oscura y utilizar linternas de luz roja puesto que si una tortuga se asusta cuando va a desovar ya no volverá a poner los huevos en la misma playa. Si veíamos una tortuga saliendo o depositando los huevos en ese momento la dejábamos tranquila con su labor y seguíamos localizando los nidos con huevos recién depositados.
 
Cuando llegamos al final de la playa donde se une la arena al manglar procedimos a dar media vuelta y fuimos rescatando los huevos depositados en los nidos marcados. Los desenterrábamos con sumo cuidado, y hacíamos recuento, los fechabamos y los reenterrábamos en una zona destinada para ello a salvo de los depredadores –animales y humanos-, vigilada por los miembros del centro de rescate.
 
No puedo explicaros con palabras, pues no sería justa, la cara que ponían mis hijas mientras colaboraban en estas labores, recogiendo los huevos con sumo cuidado como si se tratara de las tortuguitas recién nacidas, escuchando y siguiendo las instrucciones de los voluntarios, llevando los huevos al nuevo nido,… en fin no se me olvidará nunca y estoy segura que la experiencia quedará para siempre en su memoria. Ellas se sienten las salvadoras de los más de 400 huevos que trasladamos esa noche.

Tips:

Respetad siempre el ecosistema para que los animales puedan sobrevivir

En Parque Nacional Manuel Antonio, Costa Rica


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Últimos comentarios

ffm dice:
excelente todo el diario.solo un detalle para agregar, seria bueno poner mas o menos el costo(enUDS o euros) de cada trayecto.
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HORNI dice:
vale la colaboracion,
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