De Bariloche nos fuimos a Esquel, llegamos medio tarde como para tomar el bus que nos llevaría al Parque Nacional Los Alerces, así que pernotamos en Esquel, en un Albergue bastante precario pero con lo mínimo indispensable para nuestras necesidades de esa noche.
A la mañana siguiente, bien temprano dejamos el hostel en sentido a la Terminal de Ómnibus, Esquel es muy chiquito así que de un punto a otro es fácil llegar a pie.
La empresa que hace la ruta de los lagos es de poca envergadura, manejada por un padre con su hija, más algún chofer.
El pasaje que compramos era desde Esquel al Bolsón, lo que habilita a ir haciendo las paradas intermedias, en cada Lago o pueblo de la comarca, nosotros hicimos sólo la de Lago Verde.
La ruta es muy sencilla, de Esquel al Parque con paradas en cada Lago, luego hace toda la comarca del Paralelo 42º, Epuyen, Lago Puelo, Cholila, etc., y todo el recorrido es un verdadero circuito turístico que vale la pena disfrutar.
Para pasar de un pueblo a otro de la comarca el ómnibus remonta la montaña, luego la baja y así sucesivamente.
En la boletería nos aconsejaron acampar en Lago Verde, no estuve en los otros lagos, pero la verdad que nos aconsejaron muy bien, es bellísimo, un verdadero espejo de agua, con un pequeño muelle desde el cual se puede observar a las truchas nadando, por momentos parece detenerse el tiempo y el espacio y solo las truchas mantienen en movimiento el universo infinito.
Es un camping agreste, por lo que no hay servicios eléctricos, cerca hay un chiringuito que vende lo indispensable y tiene a amabilidad de cargar baterías y otras yerbas.
Fueron dos días maravillosos, nos sirvieron para hacer un poco de reposo de tanto movimiento, tanto de caminatas como de cargar mochilas, bolsas y carpas.
Debo admitir que no me cuesta reconocer al paraíso en los paisajes patagónicos, pero creo que Lago Verde es lo más cerca que estuve del Cielo.
http://www.youtube.com/watch?v=PceHhGoqZfc&feature=channel_page