Después de la primera jornada que nos tuvo caminando unas 7 horas, nos dispusimos a caminar de nuevo, pero al salir del refugio nos dimos cuenta de que la noche anterior había nevado, no mucho pero lo suficiente junto con una espesa niebla para retrasar la marcha de este día, tardando de nuevo unas 7 horas. De los paisajes no podemos hablar debido a niebla, pero si podemos decir que hacía bastante frío, por lo menos, para unos canarios.
Vimos unas huellas en la nieve que todavía tendremos que investigar a que animal pertenecía, pero si os puedo contar que echamos un vistazo alrededor, por si algo se movía.Llegamos a la bajada hacia el Estany de Mar que tenía fama de estar en muy mal estado, pero nos encontramos con una escalera de piedras de granito, que aunque le faltaban ya algunos peldaños, estaba en muy buen estado.Y como no podemos evitarlo antes de llegar al refugio, nos desviamos a buscar un cache, lo cual nos retrasó un rato, lo justo para que nos pillara la lluvia, aunque sólo fueron esos 20 minutos, cayó bastante fuerte y continuó lloviendo toda la tarde, llegando gente al refugio que tuvo que aguantar un par de horas de lluvia.
Esta vez, al llegar al refugio si nos encontramos con gente para charlar un rato mientras descansábamos, conocimos a un señor italiano y su compañero de Zaragoza, que nos aconsejó que al volver a Espot fuéramos a cenar al Hotel Roya, y así lo hicimos y nos dimos un homenaje, pero eso os lo contamos después. También conocimos a tres chicos de la zona, Andres, Dani y Pau que estaban realizando los carros en tres días, aunque Dani tuvo que retirarse por problemas en un rodilla, esperemos que se haya recuperado. Sin embargo, Andres y Pau, siguieron con el recorrido, estaban fuertes y creemos que lo lograron. Pasamos un rato muy agradable con todos ellos y les enviamos un saludo desde aquí.
Este refugio (Colomina) no cuenta con ducha de agua caliente y que sepamos tampoco con ducha, puesto que no pudimos usarla, sin darnos mayor explicación sino la de que el agua estaba muy fría (en fin ... sin comentarios). Sin embargo es un refugio muy agradable, incluyendo a los guardas, teniendo la distribución de las camas en habitaciones de unas 10 plazas más o menos cada una y aunque no pudimos darnos un ducha, nos fuimos a la cama cansados y contentos de haber vivido otro día en esta aventura.
En un par de dias, como siempre, la siguiente jornada de este viaje