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Europa in Autumm

Escribe: RaulJoseIgnacio
Breve viaje por Algunos paises de Europa. España, Francia, Holanda, Alemania, Suiza e Italia. Nada demasiado especial. Un constante devenir de circunstancias para resolver, sin tarjeta de crédito, para reservar hoteles previamente. Con un bagaje de pintor, con intenciones artísticas. Y con Toda Europa en período de reconstrucción, tal como si hubiera sido bombardeada en los dias previos a mi visita.

 

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Una ciudad de difícil acceso

París, Francia — sábado, 16 de enero de 2010

Llegué a Paris proveniente de Madrid. Armé mi carpa en el camping del Bois de Boulogne, sobre un colchón de hojas secas y húmedas. Salí a reconocer el lugar y dispuesto a llegar a los Campos Elíseos. Deambulé costeando el rio Sena, siguiendo una errónea interpretación del mapa, anduve por lugares que nada tenían de turístico. Al regreso cené una pizza mientras observaba una enorme fotografía de Alain Delon, a quien juzgué parecido a mi, en la mas alucinada ensoñación narcisista que jamas tuve. Ese hombre nunca podía medir mas de un metro ochenta.
Volví al camping y luego de bañarme intenté en vano llamar un taxi por teléfono, por lo que decidí ir en busca de la torre Eiffel a pie, dada la parcial vista que de ésta se veía desde el camping. Caminé en dirección al puente de Puteaux y luego tomé la calle que desde alli salía hacia el interior del Bois. Poco a poco el paisaje se fue tornando mas y mas verde, mas parque, nada de casas o edificios. Puro arboles y arbustos, y autos por la calle, caminando: solo yo. En una esquina creo que fue, entre dos calles que tomar, elegí la peor. A los pocos metros estaba en medio de una zona de transacciones sexuales, con personas que ejercían la transgresión de género, a la vez que lucraban con ello. Una dos, tres, cuatro, y me dije ¿Vuelvo o sigo?, y que hice?... seguí... ya se termina, pensé, y no se terminó, siguió como cuatrocientos metros en total; arboles, arbustos, noche, luces de frente de autos por una ancha avenida, y una sensación indescriptible. Llegué al final de esa larga calle sin esquinas del Bois de Boulogne, pensando que se acababa todo y que por fin daría con la torre. pero no cai en la cuenta de que no podía volver por ese lugar y de que no había otro camino. Por eso entendí que lo unico era volver, de repente me sentí agobiado por la noche, en medio de la selva de Paris, con autos y mas autos, y la visión de la punta de la torre que no se mostraba ahora desde aquel lugar. Asi es que seguí caminando, en plan de retorno, y no fue facil. El vacío que daban algunas de aquellas calles, veredas, parques, no lo sentí nunca antes, y duró unos cuantos minutos mas, de caminar apresurado sin nada de referencia, esperando reencontrarme con el rio, dejado atrás y maximo referente inconfundible para un novato de aquellos lugares. Finalmente volví al Sena, a otro puente, crucé, y volví, pasé por un bar que se cruzó en mi camino y no me dejaron entrar. (me sentía algo pasmado, necesitaba tomar algo para poder seguir bien). Asi es que volví al camping, con una sensación mezcla de espanto e hipersensibilidad.Parecíame que detrás de cada arbol encontraría a alguien que me asustaría. Y algo vi, no detrás de un arbol, sino al lado de la cerca que rodeaba al camping: algo vivo, e inmóvil que me observaba, se me antojó una visión fruto del cansancio y de la impresión de los momentos pasados, mas no podría asegurar que no, ni que si; acerca de esos cuatro ojitos que parecían observarme con animosidad de espectadores, o quizas sutilmente molestos. Ésta nueva visión no hizo sino aumentar mi sensaciones terroríficas, que alargaron una eternidad el resto del camino hasta mi carpa. Por alguna razón, apenas llegué supe que algo mas pasaría aquella noche.
Abrí los cierres, entré, cerré , y decidí no desvestirme, dormir asi, con la ropa con la que había salido. Apenas me acosté, comencé a oir pasos en la hierba alrededor de mi carpa. Podría tratarse de una broma, quizas lo fue, pero no muy graciosa. Una sombra apareció en la puerta de la carpa. y se quedó ahi inmóvil, hasta que me dormí. No me atreví a salir, para comprobar de que se trataba. o para terminar con eso. Me sentía como ya relaté antes, o peor.. Junto con la sombra aparecieron algunas sensaciones corporales que me generaron aun mas terror. En voz muy baja dije algunas cosas en mi supuesta defensa. Y luego con dudas si aquello lograría o no entrar a pesar del pequeño candadito puesto por mi en el cierre de la carpa, me dormí.
Esa fue mi primera y mi última noche en el camping del Bois de Boulogne.

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Últimos comentarios

amcrn2002 dice:
En verdad yo no viví eso en Paris y mira que igual caminé en la noche bien tarde , mi recomendación siempre documentate de planos o mapas y preguntar ... siempre conseguí quien me diera luces en la ciudad luz ! ...La torre Eiffel puede ser engañoza jajaja a mi me pasó un día que la veía y se me perdía y es tan grande que una cree está cerquita y noooo que va caminas y caminas y no le llegas jajajaja en cambio en el plano si que no te engaña y llegas justito , sin embargo cualquier tropiezo se olvida ante su majestuosidad!
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marlem72 dice:
gracias a Dios estuve 3 veces en Paris, porque la primera vez quedamos enamorados, y juramos que volveriamos, la primera vez los franceses no fueron muy amables, la segunda con el idioma inglés nos manejamos mejor, además con el subte genial, recorrimos la ciudad por todos lados, y el año pasado volvimos, y llegamos a la torre desde otro lado. muy dificil perderte..pero no imposible.
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