Llegamos luego de pasar sin detenernos por Pisco. La vista de la bahia es hermosa, encontramos un monolito que conmemora el desembarco de San Martin. Y luego nos abocamos a recorrer hoteles.
La oferta es muy variada, desde 60 soles a 180 dolares, terminamos parando en uno de 80 soles muy bonito y con vista a la bahia.
Una vez ubicados fuimos a comer a un restaurant del Malecon, y como siempre y sobre todo en un puerto pesquero, aprovechamos para comer pescado y mariscos muy bien preparados
A la tarde fuimos a la Reserva Nacional, un lugar muy bonito donde se divisan variedad de aves marinas y presenta una costa muy bonita en medio de un impresionante arenal, estuvimos buscando el lugar donde estaban las colonias de flamencos del cual quedaba una pequeña parte porque la mayoria habia emigrado a las montañas.
Al dia siguiente planificamos salir hacia las Islas Ballestas pero el mar nos jugo una mala pasada y debimos partir con rumbo a Nasca. Nos conformamos entendiendo que este tipo de Imponderables
rodean a todo viaje