Nos despertamos a las 7 h. para desayunar ya que a las 8 h. pasaba un suttle a recogernos para llevarnos hasta Panajachel, uno de los pueblos que rodea al lago Atitlan.
Tardamos en llegar 2:30 h cruzando pueblecitos que llamaban la atención por la pobreza que se podía ver desde la furgoneta. El paisaje y la naturaleza merecian la pena, por muy cansado que estes en los trayectos no recomiendo dormir para no perderte nada ya que te encuentras con estampas que no deberias perderte.
Al llegar a Panajachel buscamos un hostal muy curioso ( marios´s rooms ) por 130 Q la noche ocn desayuno. Un pequeño hospedaje limpio y con un patio lleno de plantas muy bien cuidado.
Lo primero que haciamos nada más llegar a cada nuevo destino era conseguir hostal y dejar todo preparado para el día siguiente. Reservamos una excursión para el día siguiente ir en barca por el lago Atitlan visitando alguno de los pueblos que lo rodean (12 $ cada uno ).
Dimos un paseo por las desordenadas calles de este curioso pueblo y despues de hacer varias compras nos paramos a tomar un té y un gran lucuadito de melón en un pequeño bar.
Despues esta pequeña parada se nos antojaron unas caipiriñas y pasamos al local de enfrente para tomarnos una cada una cacompañadas con unos nachos con queso....mientras las tomabamos cayo como cada día al anochecer un diluvio impresionante.
Tocaba volver al hostal para descansar para el día siguiente.