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Sicilia – La isla de los mitos y leyendas.

Escribe: kubasvensken
Yo creía que conocía mucho o al menos los lugares más importantes de Italia. Recorrer ese maravilloso país había sido una experiencia inolvidable. Pensé, que ya nada podría impresionarme más en esa tierra. ¡Cuán equivocado estaba! Sicilia me esperaba mágica e impetuosa, como su gente, para revelarme todos sus secretos y echar por tierra mi falta de expectativa.

 

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No hay Sicilia sin Palermo.

Palermo, Italia — jueves, 16 de diciembre de 2004

Dos semanas es muy poco tiempo para visitar Sicilia. La isla tiene tanto que ofrecer. Su cultura, su clima, su gente y su gastronomía, bien merecen varios meses de disfrute y aún así puede que tampoco alcance del todo, pues una vez pisado el suelo siciliano la seducción hacia esa tierra es garantizada. Quién sabe, quizá cuando me haga viejo y pueda "zafarme" del trabajo, me vaya a vivir allá. Es un sueño, pero más de uno se me ha hecho realidad.

Me he limitado a mencionar solamente mis visitas a lugares turísticos, pero no sería justo el no dedicar, al menos, unas líneas al buen trato y la hospitalidad que siempre me acompañó en ese viaje.

En los museos, en los comercios, en la calle, siempre, era recibido con una sonrisa y buenos modales, aún cuando no sabían de donde venía y que hacía en Sicilia. No importaba que pensaran que era un emigrante, dado mi aspecto y que hablo italiano, siempre me acogieron con jovialidad y respeto. 

 Cuando decía que era cubano, la acogida era aún mejor, tanto que un par de veces no me permitieron pagar en los negocios.

Ocurrió una vez que quería comprar una caja de "Pasti di mandorla", la propietaria no me dejó pagar a pesar de mi insistencia en ello y otra vez me ocurrió lo mismo en un café. Aunque me daba un poco de vergüenza no pagar, fue grato comprobar que el cariño que en Cuba le tenemos a los turistas italianos por su carácter y alegría, es recíproco.

Pero mis vacaciones casi tocaban a su fin y no podía irme de Italia sin antes visitar Palermo. El esposo de mi prima Elizabeth se brindó a llevarnos allá en automóvil y aunque la forma de conducir de los italianos no es muy "ortodoxa" que digamos, pensé que bien valía el riesgo embarcarse en esa aventura. La aventura fue muy rápida, literalmente a una velocidad promedio de 180 kilómetros por hora.

Y no me importaba mucho ya la forma de conducir de mi amigo Michelle, quizá me estaba ya acostumbrando, o quizá era lo que veía fuera. El paisaje alternaba su encanto con limoneros, naranjales, viñedos, playas, ruinas antiguas y acogedores poblados.  

En uno de esos pueblos a las afueras de Palermo, en "Sferracavallo‎", hicimos una parada para almorzar.

La cocina de "Sferracavallo" está representada por numerosos restaurantes situados a lo largo del paseo marítimo "Torretta Barcarello". En ellos ofrecen pescado fresco, y platos típicos de Sicilia. También esos restaurantes son conocidos por ser los primeros en proponer la frase "precio fijo".
 
Escogimos uno de estos restaurantes de "precio fijo" para almorzar. Me llamó mucho la atención que frente a él se aglutinaba la gente de tal forma que más bien parecía una manifestación o mitin político, lo que no ocurría con la infinidad otros restaurantes del entorno.

Después supe que era la "trattoria" más popular del lugar y que la gente allí esperaba que "fallara" algún turno, para poder entrar, ya que había que resérvalo con mucha antelación.
Michelle ya había hecho esa reservación dos días antes y era una sorpresa que nos tenía guardado. Fue una muy buena sorpresa.
Por 25€, se incluían, y digo esto sin exagerar por mucho que lo parezca, diez aperitivos, los cuales eran más bien diferentes tipos de pasta y ensaladas, un plato fuerte y el vino. Yo creo que nunca es disfrutado tanto una comida.

Entre los platos que comí allí estaban, "Antipasto di frutti di mare", "Pasta al Nero di Seppia" o sea spaghetti con calamares en su tinta aunque un poco especiales pues contenían también queso ricotta, "Pasta con le sarde" que es una riquísima pasta con sardinas e hinojo, "Caponata", algo así como berenjena asada con salsa agridulce de tomate con piñones, el apio, las aceitunas y alcaparras, y mi plato favorito; "Sarde a Beccafico" o sea sardinas empanizadas con piñones, canela, uvas, pasas, boquerones y migas de pan tostado. Toda una delicia. Mis primas, Michelle y yo nos bebimos la botella de vino "en lo que canta un gallo", y no tuvimos más remedio que pedir otra que el camarero nos ofreció "a cuenta de la casa".

El ambiente estaba colmado de alegría, secundado por un señor que cantaba al ritmo de su acordeón. El vino hizo su efecto y pronto estaríamos nosotros cantando el "O Sole mio" con él, a petición de Cary. Era En realidad la única canción en italiano que todos nos sabíamos.   Parecía más bien la escena de una película italiana de los años cincuenta. 

 Culminaba semejante banquete el plato principal para el cual fuimos invitados a "escoger" que pescado queríamos que nos cocinaran de los muchos que se mostraban en una nevera al fondo del restaurante. Y éste era cocinado al momento. El éxtasis era total y allí se nos fue casi toda la tarde. 

 Cuando llegamos a Palermo ya entraba la noche.  No nos quedaba mucho tiempo para pasear y muchos lugares turísticos cerraban. Así todo dimos una vuelta para visitar los lugares más alegóricos de la ciudad; La Piazza Pretoria, Porta Nova, los alrededores del teatro Politeama, el teatro Massimo, donde se filmó una de las escenas concluyentes de la película "El Padrino III" y claro está la Catedral.

Palermo es una mezcla de influencias antiguas y modernas. La ciudad fue fundada en 700 A. C. por los comerciantes fenicios. Desde entonces, tanto los griegos como romanos dejaron su huella en esa histórica ciudad.
Es también la capital y la más grande de Sicilia con aproximadamente 750 000 habitantes. Antiguos barrios laberínticos recuerdan el tiempo de los árabes como gobernantes de la ciudad, mientras modernos bulevares cercados de  palmeras bordean un raudal de tiendas y restaurantes donde hay  una viva vida nocturna.

La Catedral es mi opinión el monumento más hermoso de la ciudad. Se encuentra en el sitio de una basílica cristiana primitiva, que más tarde fue convertida mezquita. Fue construida en 1185, pero gran parte del edificio original se ha perdido, debido a las frecuentes modificaciones a que fue sometida a través de los años. Como resultado presenta la iglesia un mezclado estilo convirtiéndola así  en un monumento representativo de la historia de la ciudad. Incluso en una de sus columnas se puede leer una inscripción en árabe del Corán que data de la época en que fue conquistada por los árabes.

Nos marchamos de Palermo y quedé con la sensación de solo haber disfrutado de una minúscula parte de lo que esta bella ciudad puede ofrecer, lo que hace una futura visita a ella una obligación. Ya planeo ese viaje y ojalá lo pueda llevar a cabo el próximo verano.
Los siguientes días los pasamos en familia en Catania. Celebramos las Navidades y luego la fiesta de Fin de año. Luego regresé a Suecia con la sensación de haber visitado uno de los lugares más bellos de la tierra.

Sicilia es la tierra de las playas de arena, tesoros culturales y deliciosa comida italiana. No es una isla; es  un continente de oportunidades para cualquier viajero.

Tips:

Si va por Sferracavallo, no dude en comer en uno de los muchos restaurantes de "precio fijo" a lo largo del paseo marítimo “Torretta Barcarello”. Son baratos y con un ambiente genuinamente italiano.

En Palermo, Italia


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Últimos comentarios

Carmen_G_A dice:
He disfrutado mucho leyendo tu diario y estamos de acuerdo en que Sililia enamora. Nosotros pasamos tres días en octubre del 2007 y nos gusto tanto que volvimos en setiembre del 2008 nueve días, que se quedaron cortos.
Sera un placer leer tu futuro diario sobre Sicilia

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Elvireta dice:
Tu diario me ha sabido a poco, muy bueno, de los que me gustan porque mezclas cultura, monumentos, comiditas y recomendaciones. Ahora paso a ver las fotos.Un abrazo desde España
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kubasvensken dice:
Carmen y Elvireta, muchas gracias por sus halagadores comentarios. Cuando vuelva a Sicilia me esmeraré aún más en recopilar datos interesantes para mi futuro diario.
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Mabe_viajera dice:
La verdad es que me gustó mucho tu diario! Estoy tomando nota de tus recomendaciones! Muchas gracias por compartir tu experiencia
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kubasvensken dice:
Mabe, estoy muy contento de que te haya gustado mi diario. No hay mejor recompensa que poder compartir esas experiencias tan gratas con los amigos.
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juanbue dice:
Muy buen diario! Narrado con muchos detalles y unas fotos increibles que acompañan el relato, realmente que bellos lugares y que bueno que hayas compartido esta experiencia para todos! Saludos

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kubasvensken dice:
¡Gracias Juan José! Me alegra mucho que te haya gustado mi relato. Si tienes la oportunidad, visita Sicilia. No te desfraudará, te lo aseguro.
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Teatro Massimo. ¿Se acuerdan de la escena de "El Padrino" donde matan a su hija...fué aquí. ☺

   

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