Diarios de viaje > Europa

Escandinavia en tren

Escribe: miguelrieu
Mayo de 2001, compramos un eurail pass, y nos largamos a hacer una recorrida por los paises nordicos. Disponemos apenas de 2 semanas, pero igual tenemos ganas de ver la realidad de estos paises, que siempre me han intrigado, por su desarrollo humano y social, siempre a la vanguardia en la consideracion mundial en ese aspecto, y tambien sus miserias, que las tienen, y no siempre tienen que estar asociadas a la pobreza. Asi que vamos a ver que nos depara este peculiar periplo.

 

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Tromso, Oslo, y tren a Bergen ( tierra de vikingos)

Oslo, Noruega — miércoles, 6 de junio de 2001

Miércoles 6 de junio:

Temprano nos vamos al aeropuerto mientras reflexionaba- “adiós Tromso, juro que volveré “.Antes del mediodía estamos en Oslo, que nos recibe con frío y lluvia, a pesar que algunos folletos la promocionan como la capital del sol en Escandinavia.

Oslo es la tercera ciudad en importancia de la península, detrás de Copenaghe y Estocolmo. Es muy extensa, para sus relativamente pocos habitantes, y esta bordeada por el fiordo de Oslo, y contiene innumerables lagos y espacios verdes. Es la capital de Noruega, y tiene uno de los productos brutos mas alto de Europa, aunque no forma parte de la comunidad económica, y esta considerada una de las ciudades mas caras de Europa y del mundo.

Antes de ir a información turística, paso por el sanitario, y me llamo poderosamente la atención, que estando allí entro un hombre de mediana edad, con una niña de unos ocho años y la dejo en un rincón mientras cumplía con sus urgencias fisiológicas. Siempre hay algo nuevo de que sorprenderse, aunque uno crea que lo ha visto todo. También me sorprendió, pero esto gratamente, la cantidad de mochileras muy jovencitas viajando solas, sobre todo escandinavas.

Bueno , luego de estas viñetas, continuamos hacia turismo, para buscar alojamiento, y ahí comprobamos porque es una de las ciudades mas caras del mundo, la cuestión que terminamos reservando en una casa de familia en las afueras, por dos noches , a un precio mas o menos accesible, eso si , nos dieron un planito para poder llegar. Había que tomar el metro, cuya estación estaba a la entrada, más o menos media hora, y de allí caminar unas cuatro cuadras, que si no fuera por el mapa, todavía la estaríamos buscando.

Al fin llegamos a la casa en cuestión, en un barrio de lo más pintoresco y típico de los suburbios Oslinos, Todas las casitas con sus adornos florales y sus cortinas bordadas en las ventanas. Tocamos a la puerta y nos recibió una noruega robusta de unos 60 años, nos mostró la habitación, en el piso superior, con baño, cocina y horno, y nos dijo que al irnos, dejáramos la llave debajo del felpudo de la entrada, después no la vimos mas, salvo cuando le pedí toallas mas grandes, pero nos dijo que por lo que cobraban,(barato para ella) era lo que había, y nos tuvimos que arreglar los dos días con toallitas, que eran dos repasadores grandes.

Al mediodía salimos, a pesar de la lluvia, a caminar esas malditas cuadras sin reparos que nos separaban de la estación de tren, luego bajamos en la estación central, y fuimos a pastorear por la Karl Johan Gate, su arteria principal.,Nos metimos en un pornoshop, y para nuestro asombro, había un montón de chicas adolescentes, que venían de la escuela, jugueteando con los aparatos como si fueran muñequitas Barbie, cosas de noruegos.

Mas tarde, aprovechando que la lluvia nos dio un descanso, nos fuimos hasta el Palacio Real,al final de la Karl Johan,  sobre una colina rodeada de hermosos jardines, hogar de los monarcas noruegos, del siglo XiX. Llegamos justo para el cambio de guardia, aunque para nada pomposo como el del Palacio de Buckingham, ni tampoco despierta tanta expectativa.

El resto de la tarde lo dedicamos a pasear por el puerto y su explanada, pasando por un parque temático vecino, hasta que nuevamente se larga a llover, cosa que nos decide a volver hacia nuestro reducto. Ya en la estación de tren, compramos  
unas provisiones en un súper, a todo esto eran las 19.50 hs al entrar, cuando llegamos a la caja eran las 20.03 hs. Y yo había puesto en el canasto 2 latas de cerveza, al verlas la cajera, miro el reloj y las aparto, diciéndome que después de las 20 hs. Esta prohibido el despacho de bebidas alcohólicas, y a pesar de que le señalara que habían pasado tres minutos, no hubo caso, ¡¡¡ si queres birra, al Púb.!!! Y me tuve que contentar con gaseosas nomás. Llegamos de noche y con lluvia a nuestro nidito Oslino, medios pasados por agua, y bueh, lo que mata es la humedad.

Jueves 7:


Salimos por la mañana, con lluvia, para variar, y fuimos hasta la estacion central. De allí , hizimos una conexion y nos fuimos al Vigeland Park, que es una de las atracciones de Oslo, y esta coronado de estatuas del escultor que lleva su nombre, con una columna en el medio, tallada en granito, que representa las distintas razas de la humanidad, lastima que el sol se escondió y se largo a llover nuevamente, ahora con mas intensidad, lo cual hizo imposible poder apreciar y disfrutar de este parque como hubiéramos querido.

A pesar de todo había familias, mujeres con sus bebes en sus carritos acondicionados para cualquier tipo de clima, mas que carritos parecían un Fiat 600, y se paseaban sin problemas desafiando la tormenta, cosa que deben estar ya acostumbradas por otra parte. Volvimos a la estación 
central, para tratar de conseguir boletos en el tren a Bergen para el día siguiente, pero por desgracia no conseguimos para el de la mañana, reservando para el de las 3 de la tarde, que llega a las 22 hs. Reservamos allí mismo un hotel por teléfono, que aunque era caro, por lo menos para una noche, para no llegar sin alojamiento a esa hora. Ya más tranquilos, fuimos a comprar vituallas para esa noche, pero esta vez no me iban a joder, así que fuimos antes de las 20 hs. Y de allí el metro hasta nuestro refugio, con lluvia, pero acostumbrados.

Viernes 8:


Al salir, dejamos la llave debajo del felpudo como habíamos quedado, cruzando por el medio del comedor, donde había cosas de valor y sin señales de vida, (vaya vaya, que confiados son estos noruegos) Por supuesto que las cuatro cuadras hasta el tren las hicimos bajo la lluvia, con el agravante de ir acarreando las maletas, total que llegamos a la estación bastante mojaditos.

Como teníamos tiempo de sobra, nos compusimos un poco y con bastante paciencia esperamos hasta la salida de nuestro tren, mientras veíamos la vida pasar, que tampoco esta tan mal de vez en cuando. Mientras tanto quedaba como reflexión que esta ciudad da para mucho mas, con su oferta en materia turística y cultural vastísima, con fiordos, lagos, montañas, en cuanto a lo natural, y en otros rubros, destacan , por ejemplo, el museo Con Tiki, la fortaleza de Aker.

El edificio donde se entregan los premios Nóbel de la paz, la plataforma de lanzamiento de esquí mas grande del mundo, el museo de historia Vikinga, un icono de estas tierras, por lo visto es para otra visita mas extendida, pero además nos jugo en contra la obsesiva presencia del mal tiempo. Por fin llego la hora de abordar, nos ubicamos en nuestros asientos, y al rato nomás nos sirvieron la comida, que estaba incluida en le boleto, y a partir de allí empezó el espectáculo paisajístico, que según las guías de turismo , esta considerado como uno de los tramos ferroviarios mas bellos del mundo, y no es para menos, fueron casi 7 horas de ver una postal tras otra, pasando por valles , cascadas, montañas con sus picos nevados, túneles en las montañas, fiordos, en fin , una maravilla, a medida que el tren se trepaba a las montañas, mas hermoso se hacia el paisaje, adornado por la nieve , y mas bajaba la temperatura.

Llegamos a Bergen a las 22, a plena luz del día, ya que anochece a las 23.30 por estas latitudes en esta época. Nos ubicamos en el hotel reservado en Oslo, y salimos para un primer y corto pantallazo, llegando hasta la bahía, que aparece en todas las postales, y viendo la caída del sol detrás de las montañas, pensé, que a pesar de no conocer el paraíso (y no se si me tocara en el sorteo), Bergen debe ser lo mas parecido, pero esto es historia para otro capitulo.

Publicado el 20/ene/2010, 01.07
Modificado el 10/feb/2010, 11.03
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Últimos comentarios

caminante44 dice:
Me gusto mucho tu diario. Muy descriptivo y ameno. Dan ganas de ya estar ahi paseando, aunque sean las 5:00 am.... Gracias por compartir.
Publicado el 20/ene/2010, 12.07 

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llegada a Bergen - caida del sol

   

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