Oslo, ciudad alegre, abierta y animada, cuenta con 500 000 habitantes. Es la sede del gobierno y el centro económico y cultural del país. Esta ciudad, ubicada en plena naturaleza, junto a un fiordo cubierto de islotes, ha sabido preservar la tradición noruega de tranquilidad y respeto del entorno.
La ciudad esta llena de contrastes, y para los visitantes resulta muy interesante y rica en experiencias, tanto si viajaron por negocios, como turistas, de compras o para asistir a reuniones y conferencias. Siempre hay algo que hacer, como disfrutar de una experiencia gastronómica en un restaurante certificado por Michelín o gozar de una tonificante experiencia invernal paseando en trineo de perros en los bosques de esta ciudad.
Oslo cuenta con abundantes atracciones, como museos, áreas de edificios históricos, parques y centros comerciales muy bien surtidos. En general, no se necesita automóvil porque todo esta lo suficientemente cerca para ser visitado a pie.
Uno de los vecindarios más populares de Oslo es Grünerløkka, el equivalente de la Greenwich Village neoyorquina. Grünerløkka es un crisol de grupos étnicos y culturas : un centro de nuevas artes de toda índole, lo cual, por supuesto, incluye al jazz. Hay mucho que ver, y más que suficiente para comer y beber. Continuamente se inauguran bares de vinos, cafés y tiendas de artesanía y antigüedades. En este barrio viven estudiantes, familias jóvenes y todo tipo de gente. Juntos forman un ambiente totalmente urbano.