Me sorprendió Oruro, una ciudad limpia y organizada, se nota que tiene recursos, un día salían los chicos de los colegios, todos uniformados, parecía un marabunta, hay sitios donde dormir enfrente de la estación de tren, hostales por 20 o 50 bolivianos, individual y doble. Cerca de la
Plaza central es de los pocos sitios donde tomar café Express,
es fantástico pasear por el gran mercado que se forma, es enorme, dentro de el
mercado hay puesto de comidas bastante buena y bien de precios.
El tren que va de Oruro a Villazon, se viaja durante la
noche, el tren es muy cómodo, normalmente a los extranjeros no nos venden
billetes de turista, pero el vagón es igual que el de primera, va incluido la
cena en el viaje, la comida y el servicio muy buenos, los precios en el tren
por si quieres comprar algo son económicos. Durante el viaje puedes ir mirando
por las ventanillas, la cantidad de flamencos rosados que hay en el lago Uru
Uru, y otro tipos de pájaros , las botellas y plásticos que hay
alrededor de las vías en el trayecto es de lo mas desagradable, miles y miles. Durante
la noche si en el altiplano hace viento entra una cantidad de polvo en el tren
y hay que ir con las ventanillas subidas, así y todo entra polvo. A la llegada
del tren mejor tomárselo con tranquilidad, mas vale perder media hora relajándose,
que hacer cola en la aduana.