Carnaval de Oruro (danza de La Diablada)

Escribe: BELLABRIZA
El Carnaval de Oruro es una gran celebración popular celebrada cada año en la ciudad boliviana de Oruro , y una de las más grandes manifestaciones de arte popular y cultura tradicional andina....

 

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Capítulo 1

Carnaval de Oruro (danza de La Diablada)

Oruro, Bolivia — jueves, 14 de junio de 2007

El Carnaval de Oruro es una gran celebración popular celebrada cada año en la ciudad boliviana de Oruro , y una de las más grandes manifestaciones de arte popular y cultura tradicional andina.

El año 2001 la UNESCO declaró al carnaval como "Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad ". La celebración se realiza en la ciudad de Oruro, la cual es considerada la capital folklórica de Bolivia.

Esta celebración coincide con el festival ITO para los indígenas Uru. Utilizando trajes propios de las culturas andinas, la fiesta se centra en celebrar a la Pachamama , aunque por influencia de la Iglesia Católica el objeto de culto fue transformado en la Virgen del Socavón, propia del sincretismo cristiano.

Por ordenes del gobierno colonia español de Lima, las celebraciones fueron prohibidas a lo largo del siglo XVII , aunque se mantuvieron y revivieron por parte de los pueblos originarios bajo los rituales católicos de la Fiesta de la Candelaria (o purificación de la Virgen). Los íconos cristianos remplazaron así a las deidades nativas, con el cambio de los santos por los elementos menores de la cosmología inca.

La tradición señala que en 1789 apareció milagrosamente una imagen de la Virgen en el socavón de la más rica mina de plata de Oruro, y desde esa fecha la celebración se centró en el culto a la Virgen del Socavón (también conocida como "Virgen de la Candelaria").

En la actualidad, las más importantes celebraciones se centran en el Santuario del Socavón. La fiesta se lleva a cabo durante diez días y noches, durante los cuales cincuenta grupos de diabladas recorren la ciudad por una ruta que tiene una extensión de cuatro kilómetros, acompañados de bandas musicales y gran cantidad de celebrantes.

La principal de estas danzas es la diablada, aunque también destacan los caporales, la morenada, los Suri-Sicuris, la llamerada, la kullawada, los Waca-Waca, Pujllay, Tinku, entre otros.

La fiesta termina con una gran procesión final en la que participan cerca de 28.000 bailarines y cerca de 10.000 músicos y que tiene una duración de cerca de 20 horas. Todo finaliza con dos representaciones teatrales de obras católicas que se centran una en la conquista española y otra sobre el triunfo del arcángel Miguel sobre el Demonio .

DANZA DE LA BIABLADA

No hay pánico ni gritos de terror cuando las tropas del averno toman por asalto, con piruetas y movimientos alocados, las calles de la Ciudad. Pero los "príncipes del mal" -de cuernos cimbreantes y horrorosos colmillos que se escapan de sus bocas- no generan ni una pizca de miedo ni una dosis de pánico ni una porción de terror... y es por eso que la gente los aplaude, los anima, los vitorea y, algunos, hasta desean unirse a la cadenciosa peregrinación de los diablos de Oruro.

Las tropas avanzan al compás de la música. Hay diablos cubiertos con capas brillantes y coquetas diablitas de faldas encogidas, que se contonean una y mil veces, como si quisieran tentar al mismísimo arcángel San Miguel, que anda como medio perdido al lado de tantos demonios bailarines, que por esas cosas de las leyendas con aroma a tiempo pretérito, van a rendirle pleitesía a la milagrosa Virgen del Socavón.

Diablos penitentes en Oruro, la capital folclórica de Bolivia, que en febrero se entrega al frenesí de su singular carnaval, que mezcla la devoción por la Virgen del Socavón -la patrona que bendice las actividades diarias en las oscuras profundidades de las minas- con diversas expresiones paganas.

El Carnaval de Oruro es un rosario interminable de danzas y fe. Miles de creyentes realizan un recorrido por las calles de la Ciudad -fundada en 1606- antes de llegar al Santuario del Socavón.

Danzas de remotos orígenes como la Diablada, la Morenada, los Tobas, la Llamerada y el Phujllay, entre otras, son revividas por los 50 conjuntos folclóricos que participan de la fiesta. Oruro, con sus 3,706 m.s.n.m., no es sólo la Ciudad del carnaval.

Este rincón del altiplano -hogar de mineros que veneran a la Virgen del Socavón y al Tío, el mítico dueño absoluto de las riquezas del subsuelo- ofrece una serie de discretos encantos que la hacen atractiva y acogedora, a pesar del frío pertinaz.



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