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Europa (II) Enrevesando destinos

Escribe: Madridvenek
En verano de 2011, me aventuré en un viaje que llevaba planeando desde 2009. Con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud que se iba a llevar a cabo en la Ciudad de Madrid (España) decidí planear una pequeñísima vuelta a Europa. Gracias a Cadivi, solo visité 3 países. Un extraño paseo entre Oporto-Madrid.

 

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Portugal al fin!

Oporto, Portugal — miércoles, 11 de enero de 2012

Estar sentada 10 horas no es fácil, sin embargo, el autocarro manejado por un portugués malhumorado iba a una velocidad casi no permitida así que llegamos una hora antes de lo estipulado. Al llegar estaba más que desorientada, mi madrina portuguesa quedó en irnos a buscar en la parada de Praca de galica de la ciudad, eran las 6 am, estaba obscuro y hacía más frío que en al autobús. Una señora se apiadó de nosotras en nuestra soledad y nos hizo compañía, llevándonos la sorpresa de que era venezolana con un muy falseado acento español. 

Tenía más de 10 años viviendo en la nación ibérica y venía a visitar a una hermana en Oporto. Lo más gracioso es que ese día era mi cumpleaños, llegamos el 24 de agosto en la mañana teníamos hambre y yo no podía quitarme de la cabeza el futuro viaje a Paris con un día de retraso. Casualmente ese 24, se cumplían 25 días sin comer mi amada arepa, ya que la cocina del piso donde estaba en Madrid no funcionaba, el regalo más tonto y feliz fue comer arepa, fría deforme y derretida de manos de la señora venezolana que nos brindó a mi y a mi amiga un pedazo cocido de la harina de maíz de mi tierra.

Minutos más tarde mis padrinos nos buscaron en un taxi, allí me di cuenta de lo caro que puede ser tomar un taxi, unos 100 euros desde Oporto al pequeño pueblo donde vive mi abuela, sanfins, en Rocas, a su vez, cerca de Albergaría, la ciudad más cercana. Una hora de trayecto hasta que por fin desayunamos pan tostado, leche y a buscar pasajes aéreos hacia Paris. 

No fué tan sencillo como yo creí, después de un triste intento por encontrar algo, lo más cercano salía en 700 Euros por una aerolínea en primera clase: "fodaz!" fué lo primero que se me salió cuando la rubia y amable chica portuguesa en Rocas de Vouga me indicó que ese era el precio disponible para el día siguiente. Mi amiga y yo nos replanteamos el ir, mientras mi madrina nos animaba a respirar un poco de aire fresco en la mitad de los campos de eucaliptos portugueses.

Llegamos a un parque muy parecido ( a los caraqueños) al ávila y con una quebrada que disfrutaban grandes y chicosen el verano (algo frío) de Portugal. Luego de unas cuantas fotos, el hambre hacía de las suyas y comimos en restaurant a precios muy buenos y comida deliciosa, desde el bacalhau con batatas hasta un pollo muy raro pero delicioso jejejeje, acompañado del vino tinto respectivo. 

De regreso en casa de mi abuela nos volvimos a preguntar  si iríamos a París, dado que ya teníamos una reserva de hotel y hostal hechas, teníamos que decidir. La única opción era ir en autobús; era la idea más tétrica y descabellada del mundo -.- sin embargo ambas teníamos tanta ilusión de ver la torre, visitar arquitectura y en lo particular, visitar Lisieux, un pueblito a dos horas de París hogar de Santa Teresita del Niño Jesús, mi santa favorita. La decisión? Ir en autobús hasta Madrid y de allí llegar inmediatamente a abordar el bus que llevaba hacia París, Francia. 

Nos esperaban largas 24 horas de trayecto por delante.

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