El contraste es la modernidad: sus transportes, su aeropuerto y sus nuevos edificios son de una ciudad de nivel internacional. Hoteles, salones de reuniones, la moderna casa de la música y el estadio de futbol del FC Oporto son ejemplos del afán de competencia que busca la gente de esta zona de Portugal. Se dice que Lisboa gasta, Coimbra estudia, Braga reza y Oporto trabaja.
El flamante metro es totalmente nuevo y tiene conexión directa con el aeropuerto. Son pocas líneas y están muy bien demarcadas por lo que es muy sencillo ubicarse.
Además, posee un moderno aeropuerto y muy buenas conexiones con Europa y alternativas de compañías, gracias a su vecino España.