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Portugal a tres bandas (III): El Centro y algo más...

Escribe: cibeles
Esta es ya la tercera y última parte del diario sobre mis vacaciones veraniegas por Portugal. Y no por última es peor...

 

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la banda "Cosmopolita": Oporto

Oporto, Portugal — domingo, 21 de septiembre de 2008

Algo que todavía no he dicho es que, en sus edificaciones, es típico el azulejo, revistiendo la pared, o, a modo de cartel o chapa encima de la puerta (éstos suelen ser con motivos religiosos, aunque alguno vimos con pescadores u otras labores, pero no es lo habitual).
Ya en casa, hemos visto un documental sobre los restauradores de azulejos, en el que decía que muchos de éstos están siendo robados de instituciones importantes, y que, aunque ya son irrecuperables, se intentan restaurar, procurando ser fieles al original ¡todo un arte!.

Personalmente esta estética no me gusta. Había algunas casas completamente forradas de unos azulejos, que yo he visto puestos en cocinas.

Si estáis interesados en los dos capítulos anteriores:
Capítulo I, sobre la banda Costera:
http://www.viajeros.com/diario-8611.html
Capítulo II, sobre la banda del Interior:
http://www.viajeros.com/diario-8705.html

Y al fin, la última banda…

la “Cosmopolita”:

Oporto

Es la ciudad situada más al norte (de las que visitamos).

He leído por ahí que es la ciudad más importante después de Lisboa, y que “su importancia se encuentra en su propio nombre, ya que se dice que de Oporto deriva el nombre del país: Portugal, seguramente proceda del viejo topónimo de Porto Cale”.

Este es el momento de decir que hay oficinas de turismo por todas partes, y que en todas nos trataron y atendieron de maravilla.
Nos dirigimos a la de aquí, y creo que tardó 10 segundos en atendernos. Sus palabras: “aquí tenéis un mapa, y aquí los horarios de museos,…”.

Al salir de allí, empezamos a caminar (mapa en mano). Todos los edificios grises, insulsos… no me estaban gustando nada… (A Carlos sí, pero estoy segura de que sólo por llevarme la contraria).
Andábamos distraídos cuando un “tío” cruzó la calle corriendo, abalanzándose sobre nosotros…
Nos quedamos “pasmaos”, sorprendidos, con la boca y los ojos bien abiertos. Y… “¿Tienes un cigarro?”, le preguntó a Carlos que, mirando el que acababa de encender le dijo: “No, es el último”.
Intentamos seguir a lo nuestro, pero dos encuentros más, similares a éste, nos sucedieron hasta llegar a la Avda. dos Aliados, que se abre en dos y hace como una especie de plaza. En el medio el ayuntamiento, en obras.

Subimos por Rua de 31 de Janeiro, calle empinadísima (todas lo iban a ser), para ver la Iglesia de San Ildefonso (en cuya fachada se aprecia muy bien la antigüedad de sus azulejos).
Hay varias iglesias (como unas dieciocho).

Haciendo esquina con esta calle, en el nº 112 de la Rua Santa Catarina se encuentra el Café Majestic, famoso porque allá por 1921 era el único que permitía la entrada a las damas. Dicen que es precioso. Ese día lucía un cartel monísimo en su puerta: “Fechado” (cerrado).
Me he tenido que conformar con hacerle una visita virtual:
www.cafemajestic.com 

De ahí bajamos a una plaza (de cuyo nombre no me acuerdo), donde hay unos banco-sillas, colocados de manera que dos o tres personas podían estar charlando y mirándose a la cara, al tiempo de dar de comer a las palomas.
El paseo parecía tornarse más agradable…

Llegamos a la Catedral. En obras. “¡Qué mala suerte la nuestra!” pensábamos, pero echamos unas risas:
Una boda. Vestidos largos, tacones altos, chaqués, peinados exquisitos y maquillajes llamativos; entremezclados con los numerosísimos turistas en pantalón corto y chanclas, cansados y despeinados por las caminatas.
Y ya “a carcajada limpia” cuando nos giramos y vemos una estatua “castigada”, pues frente a ella (pegada a ella, más bien) se levantaba un edificio de cristal enorme.
Este edificio contrasta con los tejados rojizos y casas de los alrededores.
Las vistas desde aquí me gustaron, pero producen una sensación extraña: las casas, muy viejas, con sus terrazas llenas de ropa tendida; escaleras estrechas que bajan desde la catedral (que está en un alto) a las calles, más estrechas todavía, donde no se veía mucho; tres “tipos” apostados en la pared de un bar, quietos, observando…
Íbamos a bajar, pero… dimos un rodeo para ir hasta la Ribera del Duero.

A lo largo de la Rua Cais da Ribeira hay un montón de casas chulísimas, y restaurantes.
Hora de comer.  Dimos, como es natural, un paseo por todos los restaurantes de la Ribera, buscando el que tuviera “las tres bés” (bueno, bonito y barato). Cruzamos el Puente de Luis I, con unas vistas “de vértigo” –je,je, ¡pobre Carlos!-; resulta que a ese lado del río es otra ciudad: Vila nova de Gaia; más restaurantes. Volvimos a cruzar el puente; elegimos al fin uno que sólo tenía una “b” (buena pinta) y ¡menos mal!, no nos equivocamos. Os lo recomiendo: Restaurante “Avo María”.

Eran poco más de las tres de la tarde y la gente estaba todavía comiendo, cuando pasó el camión de la basura; y tras éste, con pocos minutos de diferencia, la banda municipal, tocando. Definitivamente ¡¡¡qué costumbres tan diferentes entre unos países y otros!!!. Nos reímos.
Tras la comida, iniciamos el ascenso hasta el parking.

Empezó a llover… el día no había estado muy boyante pero nos había respetado la visita a esta ciudad, que siempre voy a recordar como “la que me dio un poquito de miedo”.

Algo más sobre Oporto:
http://www.euromint.net/espanol/turismopo.asp?tema=101&lang=1&pag=1&casa=2

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Últimos comentarios

Viajera dice:
¡¡Felicitaciones por el relato!!
Te ha quedado muy bonito

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buvar dice:
Carmen, valio la pena la espera, Porto en realidad es una ciudad muy vieja y creo que en eso estriba su belleza, yo adoro Porto y especial el vino Tawny. Gracias por el regalo. Maria Eugenia.
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MONIARGENTINA dice:
Tambien estuve en porto y me encanto !! los azulejos me parecieron algo tan distinto a lo que venia viendo en españa que me llamaron mucho la atencion. y la "vejentud" de sus edificios tambien era pintoresco.
muy bueno tu diario con tanta info, un abrazo !!

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cibeles dice:
Soys más rápidas qué yo! ¡Debía estar con el otro capítulo y vosotras
ya habéis puesto comentarios! gracias a todas: viajera, ya viste que pude escribirlo, pero el otro no pude eliminarlo, creo -aaajajaja-; Mª Eugenia... no probé ese vino... tendré que volver; Monica, a mí me llamaron muchísimo la atención, ya lo verás cuando publique el relato sobre Coimbra; Besos.

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escapadadefinde dice:
Bueno...bueno....este si que puedo leerlo y votarlo.
Yo tampoco conozco el Tawny, lo anoto en la carpetas de "vinos pendientes de probar"....!JeJe!

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entropia2002 dice:
REalmente espectaculares tus vacaciones. Y tu diario buenísimo.

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buvar dice:
Bueno llevare a Buenos Aires una botella o dos de Porto Tawny, para los que se animen....
Maria Eugenia

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falca dice:
Lindo diario Carmen!!! me gustó mucho Oporto.... y a mí si me gustaron las casas cubiertas de azulejos muy pintorescas y delirantes.... y esas callecitas tan finas y las manzanas irregulares.... un punto aparte para la planchadora en el balcón.... saludos!!! Dani.
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GerardoSilveira dice:
que lindo es Portugal de este lado se sabe tan poco de ese país, salvo que hablan por suepuesto portugués y que su capital es Lisboa casi nada más, gracias por mostrarnoslo desde esta perspectiva, un abrazo!
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cibeles dice:
Gracias a todos, nuevamente; Paloma, yo también voy a abrir "vinos pendientes", así que, te "copio", aajaja; entropia, me alegro que te hayan gustado mis "vacas"; Mª Eugenia, bien por la idea. a ver si puedo ir, aunque lo tengo muy dificil; Dani, a mí también me gustaron, lo que quise decir es que en mi casa no las pondría; Gerardo, fíjate que aquí estamos al lado y también es un gran desconocido... ¡una pena!

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un viajero dice:
Cibeles te felicito por tu diario!!!! es verdad que por aquí se conoce poco de Portugal, aunque por intermedio de María Eugenia nos estamos empapando de su cultura. Qué entretenido el relato....y qué ricos esos vinos

Bueno, te doy mi voto, mando besos y ..voy a mirar las fotos!!!!

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un viajero dice:
Ir a pasear y llevarse semejante susto ....pero bueno el resto por donde has recorrido.me gustaria conocer Coimbra-
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cibeles dice:
Gralaplata, Yati, gracias por sus comentarios. Gralaplata, me gusta eso de que te parezca entretenido. La verdad es que Mª Eugenia conoce Portugal de una manera... que dan ganas de ir, y de volver; Yati, el susto bien pensado fue insignificante, porque en cuántos sitios cotidianos no me habrá pasado esto! lo único que todo el viaje había sido muy tranquilo y allí... nos sorprendió. Y Coimbra es increíble, a mí me gustarí ir con más calma.

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