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Sonrie en Portugal

Escribe: Sonrieviajando
Doce días de viaje por tierras Portuguesas

 

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Día 1 - oporto

Oporto, Portugal — domingo, 17 de julio de 2011

El domingo 17 de Julio había llegado y marchamos rumbo a tierras portuguesas a dejarnos nuestros ahorros en pejaes y gasolina. Llenamos el coche con todo el equipo de camping, que no es poco, revisamos las ruedas del coche, el aceite y partimos hacia Oporto lo que nos llevaría más o menos unas 6 horas con parada a tomar algo incluída.

La verdad es que el viaje nos pasó bastante rápido y cuando nos quisimos dar cuenta ya estabamos en Portugal, nos dimos cuenta principalmente porque los coches nos empezaron a pasar como aviones, veías adelantamientos por la derecha, los intermitentes de los demás coches dejaron de funcionar y por supuesto nos encontrabamos peajes cada poco, que sumando unos con otros nos acabamos gastando más de 60 euros en peajes sin contar el prepago que compramos por internet para los famosos peajes electrónicos que nos encontraríamos de camino a Aveiro, en los cuales no hay cabinas donde pagar (tienes que llevar un dispositivo recargable en el coche o sino hacer un prepago desde la web de correos de Portugal, si te para la policía tienes que enseñarle el justificante del prepago).

Por fin llegamos a Oporto y gracias al GPS y después de perdernos un par de veces dimos con nuestro hotel, el cual después de nuestra estancia llegamos a la conclusión de que era una antiguo puticlub, ya que sus camas redondas en algunas habitaciones rodeadas de espejos y su sospechosa barra de bar en la zona de desayunos daban que pensar, no obstante el hotel estaba bastante bien en relación calidad precio, además tenía cerca una parada de metro, aún así en poco más de 10 minutos estabas en el centro. Dejamos las maletas en la habitación, nos hicimos con un plano y empezamos a caminar en busca de algo de interés.

Las calles están todas un poco destrozadas, la mayoría de los locales abandonados, los edificios poco cuidados y hay bastante basura y suciedad por el suelo, pensabamos que era en esa zona en particular, pero la mayoría de la ciudad es así, aún así todo eso tiene su encanto.

Después de un rato caminando y cruzándonos con muy poca gente por la calle llegamos a la plaza de la Libertad, parecía que había un poco más de vidilla, era bastante tarde para comer y teníamos mucha hambre y justo había un Mc Donalds, asi que fuimos a comer algo, por cierto mucho más barato que en España. Después de comer algo dimos una vuelta por los alrededores, nos acercamos hasta la estación de São Bento que está muy chula, luego subimos una pequeña cuesta hasta la catedral desde donde había unas bonitas vistas tanto hacia la ribeira como hacia Oporto en general. Bajamos callejeando en busca de la ribeira y cuando pensabamos que nos habiamos perdido llegamos al rio. La zona tiene mucho ambiente, está lleno de terrazas, había pequeños puestos que vendian manteles, artesania y demás. Justo en frente, al otro lado del rio, se encuentra Vila Nova de Gaia, se podían ver a la orilla gran cantidad de bodegas y muchísima gente, ya que había algun tipo de celebración en la zona con atracciones de feria y puestos de comida.

Paramos un ratito a descansar mientras unos cuantos niños se daban un baño en el Duero. Cruzamos el puente Don Luis I, obra de un discipulo de Eiffel, y ya estabamos en toda la zona de las bodegas. No teniamos intención de entrar en ninguna ya que no nos llamaba mucho la atención, así que dimos un paseo y finalmente subimos a la zona superior del puente, nuestra intención era hacerlo en teleférico, pero después de ver que costaba 5 euros hacer un trayecto de 3 minutos, decidimos hacerlo andando, ya habíamos gastado sufiente en peajes. Por la parte superior del puente pasa el metro y vas a dar otra vez a la catedral.

Estabamos cansados de todo el viaje y habíamos caminado un buen cacho, paramos a tomar algo en la Plaza de la Libertad, y decidimos volver en metro al hotel. El metro es bastante peculiar, ya que no hay barreras ni personas que te pidan nada para entrar, así que como no sabíamos muy bien como iba nos colamos, al final hicimos el recorrido gratis, aunque conociéndonos, fijo que nos paraban y nos ponian una multa o algo, pero bueno igual  funcionaba la excusa de que no eramos de allí, al final no nos paró nadie y ese dinero que nos ahorramos. Al dia siguiente nos esperaba Guimarães y por la tarde de nuevo Oporto.

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