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¡De Bogotá a Machu Picchu!
Escribe: bibiortega
En estas vacaciones de fin de año el destino elegido es Macchu Picchu y el gran Valle Sagrado. El viaje será por tierra haciendo escalas en ciudades de Colombia, Ecuador y finalmente Perú... si alcanzará el dinero sería ideal el Lago Titicaca ayer comenzamos e iremos contando como van nuestras andanzas.
Caminando por el Valle Sagrado
Ollantaytambo, Perú — viernes, 15 de enero de 2010
A las 9:00 a.m. estuvimos en Avenida Grau para tomar el bus público que nos llevaría a Chinchero nuestra primera parada, 2 soles vale el bus intermunicipal, en tan solo 45 minutos llegamos a los 3.800 mts sobre el nivel del mar, con algo de lluvia y bastante frío nos dejamos sorprender por el entorno, por la armonía de la naturaleza y la calidez de sus gentes.
Un mate de coca para calentarnos y sobrellevar mi gripa y una parada casual en una hermosa puerta que nos invita a entrar, Javier golpeó y tras ella un dulce joven quién nos invita a seguir y a conocer el proceso que un grupo de mujeres patrocinadas por el BID realiza recuperando las antiguas técnicas de manejo del horno para realizar vajillas y enceres con motivos Incas y con colores y texturas naturales, 100% ecológico y piezas únicas, sorprendidos y encantados con la hospitalidad y tras un curioso dato que nos “regaló” el guía Juan y yo tomamos camino y Javier y María José entraron a Chinchero que es un pueblo cuya plaza e iglesia colonial alberga en sus bases los rastros del Imperio Inca.
Juan y yo caminamos por la ladera y entre la “propiedad privada” de los andinos, hablando con ellos, sonriendo y escapando de la lluvia, refugiándonos en los establos cuál María y José para que mi gripe no se agravará, luego de esperar una hora decidimos hacer frente al clima y tomar el camino Inca que nos señaló el guía y que nos llevaría hasta Urquillos.
Ha sido uno de los momentos más especiales que viví en Cusco, bajamos de los 3.800 a los 2.800mts. entre el camino Inca y el paisaje asombroso que se habría a nuestro paso, fauna y flora nos conmovía y nos invitaba a sentarnos a contemplar la maravilla del paisaje, la paz, la armoniosa soledad y al fondo el Valle Sagrado.
Tras dos horas y medio de caminata y al llegar al río que acompañaba con su imponente fuerza nuestro andar encontramos Urquillos, sus casas con estufas de leña, los perros que salían a saludar a nuestro camino, los andinos saludando, los niños invitándonos a jugar y a sonreír y un olor particular mezcla de leña y flores que me acompañó todo el viaje (les aseguro que no es el exceso de mate de coca) todo Cusco fueron gratificantes.
Llegar al Valle Sagrado caminando ha sido una experiencia tan especial y profunda que me sentí plena, feliz y privilegiada, en el camino con la compañía de los perros y los niños nos encontramos con Javier y María José quienes tomaron otro camino pero igual de sorprendente que el nuestro. Caminamos hasta cruzar el río Urubamba que baña todo el Valle y va hasta Macchu Picchu.
Al salir a la carretera principal tomamos un bus que por 60 centavos nos llevó a Urubamba, capital del Valle Sagrado, allí almorzamos en el restaurantes las Ñustes, allí probé el lomo saltado y se convirtió para mi gusto en mi preferido!!!, desde allí comí todo saltado.
Al recobrar fuerzas nos dirigimos al terminal de transporte de Urubamba en el camino contemplamos algunos nevados que se asomaban en lo más alto del horizonte de Urubamba, tomamos el bus por dos soles con destino a Ollantaytambo.
Ollantaytambo es otra sorpresa después de 25 minutos aparece allí con sus murallas incas, sus caminos pedregosos, sus casitas hechas en piedra, es a mi parecer el pueblito más hermoso del Valle, que mantiene vivo el espíritu de sus antepasados a través del trazo de sus calles y de las costumbres de su gente.
Con el dato que nos había dado el profesor de yoga colombiano que conocimos en el café de coca en Cusco, buscamos el hostal que él nos recomendó, un cuarto para los cuatro con baño privado y una vista privilegiada. Juan intentaba ver la cara del Inca que al aparecer la luna se puede ver entre las sombras de las montañas pedregosas, yo hice un acto de fe y supuse que estaría allí.
Acomodados salimos a buscar algo para tomar y encontramos una “tienda de barrio”, con la música local y la cervecita en botella de litro que tenía tan emocionado a Juan conversamos allí de las maravillas que había albergado ese día para nosotros y entre baile y anécdotas encontramos la noche.
Al día siguiente fue una sorpresa despertar, estaba nuestro cuarto en el último piso de la casa y al frente, justo al frente se erigían los restos arqueológicos de Ollantaytambo, una vista increíble, que mejor despertar que ese!!! Sentados en la hamaca admiramos el paisaje, desayunamos y salimos.
La dueña del hostal nos dijo a Juan y a mí por donde subir a las ruinas del frente que no están custodiadas dentro del tiquete y desde las que se puede apreciar el Valle, el pueblito y el paisaje.
Subimos, subimos y subimos y nos deleitamos por bastante tiempo con la vista, con el silencio, con el ruido de la naturaleza, absortos en el paisaje y en el privilegio de estar allí, podíamos apreciar la rutina al interior de las casas, los buses con turistas llegar, el movimiento del río, el “crujir” fuerte del agua y aquel olor…
En esas ruinas se ubican puestos militares que en lo alto permitían hacer guardia para cuidar la ciudad, graneros dónde cuentan guardaban los excedentes de los sembríos, lo único que lamenté fue la bajada pues son tan empinadas las piedras que tallaban los Incas que el subir resulto fácil y rápido pero el bajar me asustó pues era demasiado empinado y sin querer habíamos subido demasiado, un resbalón podría ser mortal!!
Al bajar caminamos las callecitas del pueblo, entramos a una tienda y hablamos por bastante tiempo con su dueña, nos habló de cómo los chilenos invertían en las mejores tierras de la zona para hacer hoteles 5 estrellas, cómo se ha encarecido la tierra, pero también de su resistencia y del anhelo por mantener sus costumbres a pesar de los problemas que trae el aumento de turismo.
Estaba tan contenta en Ollantaytambo que hasta pregunté por el precio de la tierra, me quedaría encantada viviendo allí. Seguimos el camino del río y así nos encontramos con María José y Javier ellos dijeron que valía la pena la visita a los restos arqueológicos, compartimos percepciones en una tienda al calor del mate de coca y del choclo con queso, todo un deleite para el paladar y escuchamos las historias de la dueña, el proceso de “limpieza” de sus terrenos para producir alimentos orgánicos y las luchas de su gente para hacer frente a la vida misma.
De allí para Pisac, otro pueblito que los martes, jueves y domingos tiene una feria artesanal (dos soles el trayecto) que llena sus calles empedradas totalmente y parece ser una de las principales fuentes de ingresos de sus habitantes. Tras almorzar nos separamos Javier y María José se fueron a las ruinas Juan y yo a caminar la feria, a hablar con su gente, probamos empanadas hechas en un horno de leña que tiene más de 150 años, deliciosas!!! y tras realizar las respectivas compras y caminar sus callecitas buscamos un lugar en el que pudiéramos contemplar el Valle pues estábamos al otro extremo de Ollantaytambo.
A las 5 p.m. nos encontramos y buscamos bus para regresar a Cusco nos esperaba la celebración de fin de año y con el alma plena y la felicidad brotando a borbotones regresamos a Cusco.
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Últimos comentarios
danzarperu dice:
HOla bibi, sigo super atrapado con tu relato, me encanta la forma como prestas atención a los pequeños detalles del viaje, a los olores, a los colores a las personas... Yo soy de Lima, el 2005 fui a cusco y me estoy ubicando en tu relato, pero sin duda haz recorrido muchisimo mas... Me gustaría saber cual es el nombre del hostal que comentas en Ollantaytambo? porfas... gracias.
Publicado
Apnea dice:
SIIII...!!!! espectaculares las empanadas ...
Estuvimos en Cusco en Semana Santa del 2005 con mi mujer. Fuimos a Pisac por nuestra cuenta una tarde (despues volvimos a ir con el tour al Valle Sagrado). Recuerdo el lugar donde las vendian, una calle estrecha que desembocaba en el Mercado, en uno de los laterales de la misma, se abria un enorme patio, mi mujer entro para ir al baño y al fondo habia un horno de barro gigante. Te vendian las empanadas ò los panes calientes. Mientras la esperaba que saliera, me compre un par de panes y empanadas y me puse a comerlos en la vereda.
Justo pasaba un contingente de angloparlantes (somos argentinos) y la guia justo les hablaba de las bondades del pan casero, y yo parado en la puerta apoyado contra el marco, comiendo....!!!! Los mire, pare de comer, les dije: "wonderful" y entraron todos como manada a comprar pan caliente.....paso la guia y me decia : "gracias, m`ijo..gracias.."...
que recuerdos...que lindo Cusco...esas tardecitas al sol en la plaza mayor...!!!!
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Capítulos de este diario
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1
Preparativos
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2
De Cali a Quito
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3
El Centro Histórico de Quito
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4
Ciudad Mitad del Mundo
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5
Guayaquil
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6
De Guayaquil a Trujillo
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7
Trujillo
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8
De Trujillo a Arequipa!!!
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9
Arequipa
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10
¡Por fín Cusco!
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11
Caminando por el Valle Sagrado
Ollantaytambo, Perú | 15 de enero de 2010
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12
¡Fin de Año en Cusco!
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13
¡Cusco te sorprende!
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14
Macchu Picchu!!! Inolvidable!!
Machu Picchu, Perú | 20 de enero de 2010
En Ollantaytambo...
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