Diarios de viaje > Estado de Chiapas, América del Norte

Chiapas la verde.

Escribe: La_cuca
Chiapas la exuberante, la que huele a hierba, la que habla el idioma de la tierra, la de los laberintos. Como si no fuera suficiente tanto color, uno se ve tentado a visitar los pueblos que circundan San Cristobal, asi que al otro día...

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 3 4 Capítulo 5
 

Del centro de la tierra a la cima del mundo

Ocosingo, México — viernes, 28 de mayo de 2010

Salimos de San Cristobal buscando las grutas de Rancho nuevo por la carretera que lleva a Ocosingo. Francamente me esperaba algo menos sorprendente pero resultó una gruta profunda y amplia, pero como inexplicablemente no encontramos a ninguno de los niños guía especializados en ver formas en las rocas yo tuve que hacer uso de mi imaginación para no desilucionar a los chicos, así fue como vimos el famoso sombrero charro, el pulpo, el cristo sin cabeza, la última cena y el órgano entre otras tontadas que se me ocurrieron. A punto de llegar al mismísimo centro de la tierra adentrándonos por este ombligo chiapaneco, nos sorprendió una parejita de secuntaria rezagada y el final del camino.

De vuelta a la carretera nos dirigimos a la zona arqueológica de Toniná, muy cerca de Ocosingo. Después de comer algo nos propusimos subir hasta la cima de su enorme pirámide (dicen que más grande que la del sol en Teotihuacan) más inyectados por el ánimo de descubrimiento de los chicos que por nuestra fuerza de voluntad, al final despues de pasar por los oscuros laberintos y las empinadas escaleras, encontraríamos que aquello había valido la pena. Uno se encontraba allí en la mismísima cima del mundo, sintiendose creador del universo, del cielo y de la tierra, GRITEN, les dije a los niños GRITEN.

Luego bajamos como pudimos aquella trampa mortal y corrimos antes de que nos cerraran el museo de sitio.

Casi cayendo la tarde y cayendonos también nosotros de cansancio, llegamos a Agua Azul a ver si podíamos encontrar hospedaje, por fortuna llegamos a un lugar limpio donde pasar la noche: la posada del caminante. Acto seguido nos fuimos a asomar a las cascadas y nos fuimos corriendo y como monos nos metimos y empezamos a chapotear, de repente unos niñitos del lugar nos empezaron a atacar y fue así como se inició una guerra de agua en donde como en todas las guerras todos salimos...mojados.
La última parada de nuestra aventura chiapaneca fue en Misol- Ha, una gran caída de agua en la que también se puede nadar y trepar. Se puede llegar hasta las espaldas de la cascada y entrar a una pequeña gruta que contiene una cascadita.

Bueno era hora del regreso y como ahora pasaríamos por Villahermosa no perdimos la oportunidad de comernos un delicioso pejelagarto con tortilla de ajo que para ser sincera sabía más delicioso en mis recuerdos.

Así dejamos el calor y los semidesnudos sólo hasta las cumbres de Orizaba y Cordoba, cada kilómetro estabamos más cerca de casa, de los bosques y de los pinos.

Publicado
Modificado el
Leído 394 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 3 4 Capítulo 5
 
 


Últimos comentarios

Meskal dice:
Desconocia la existencia de esa zona arqueologica. Definitivamente volvere a Chiapas, diarios como el tuyo me recuerdan que debo hacerlo. Saludos.
Publicado

La_cuca dice:
Toniná es hermosa y además de todo no cobran ni un peso para entrar, desconozco porqué. Cabe señalar que en la guía Lonely vienen señaladas las grutas de rancho nuevo como grutas de San Cristobal, estan muy cerca de ahi pero definitivamente se conocen como de Rancho Nuevo. Saludos Meskal.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario