Sin mas preámbulo 15 dias antes nos fuimos al aereopuerto de Bogota y en el counter de Satena reservamos y pagamos los pasajes. Salimos el viernes 26 de Diciembre rumbo a Nuqui con escala en Medellín, aproximándonos a nuestro destino nos sorprendió mucho lo espesa e impenetrable que se veía la selva chocoana desde el avión. Llegamos al muy sencillo aereopuerto de Nuqui a las 4 pm sin reservación ni un lugar donde hospedarnos, después de indagar con la policía y uno que otro Nuquiseño, fuimos afortunados y nos recomendaron el mejor lugar y con las personas mas encantadoras de todo Nuqui, Vientos de Yubartas o donde Amelia, su propietaria, una mujer encantadora con toda la vida por delante, todo un ejemplo de vida, edificante y enriquecedor, ademas de una excelente guia turistica una conocedora de toda la gastronomía del lugar, (la mejor cocina de Nuqui). El hospedaje con desayuno y cena muy generosos por cierto $ 80.000 pesos el dia, me pareció muy económico, ya que el menú fue desde Jaiba, ceviche peruano, variedad de pescados hasta los langostinos mas grandes que he visto en mi vida..