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Viaje por los 13 países de Sudamérica. empezamos en Ecuador

Escribe: Trotador55
Después de 38 años viajando por casi todo el mundo, por fin junto con mi sobrino empezaremos a último de noviembre a visitar el gran Continente de Sudamérica. Esta es la primera vez que escribo algo sobre cualquiera de mis viajes, por lo que os pido disculpas por adelantado si no lo hago muy bien o cometo algún error. Intentaremos daros toda la información.

 

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Dia en el Parque Yanusi

Nuevo Rocafuerte, Ecuador — martes, 2 de febrero de 2010

Como la noche anterior, cuando ya no he aguantado el calor de la habitación y a las picaduras que seria sobre la una de la mañana, he salido al jardín  a tomar un poco el aire.


A las 5am he intentado dormir algo, ya que a las 7 tenemos que ir a desayunar para salir a las 8am.


Cuando estábamos desayunando ha llegado Juan Carlos el guía y nos ha dicho que ya tiene todo listo para salir, la barca esta unos 50 metros mas adelante.


 


A las 8.15 hemos salido, al lado de su barca había una balsa que estaba el construyendo para 5 aventureros que llegarían dentro de dos meses, tres australianos y dos americanos, quieren bajar hasta el amazonas Brasil, por construir la balsa les cobra 800 dólares, mas todas las provisiones para el camino.


 


Al poco de salir nosotros, nos encontramos con un puesto de los militares que custodian la frontera con Perú, les dijo que íbamos a la laguna y que volveríamos a la tarde, el vigilante levantó la mano y eso significaba que lo había oído.


 


Salimos del río Napo y nos desviamos a la derecha entrando al río Yasuni de donde han dado el nombre al parque que íbamos a visitar.


 


Después de un par de kilómetros ya vimos el cartel que marcaba la entrada al Parque Nacional Yanusi, que tiene un millón de hectáreas. y a los 5 minutos la barca se acerco a la orilla donde estaba el puesto del guarda del parque.


 


Nos pidió el pasaporte, apunto los datos, y nos paso el boleto para pagar los 10 dólares cada uno, como David y yo tenemos la tarjeta ISIS, se la enseñamos para que nos hiciera el descuento habitual del 50%,  el las miro y dijo que muy bonitas, nos la devolvió y dijo que 10 dólares cada uno; Tuvimos que emplearnos a fondo en darle las pertinentes explicaciones hasta que aceptó cobrarnos solo 5 dólares, pero que el no conocía esas tarjetas.


 


Ya metidos en el parque, y sentados tranquilamente dejamos que conduciera donde el quisiese y nosotros disfrutando de la frondosa vegetación, y aves cruzando por el camino; cada vez que el veía algo nos lo decía, también nos iba diciendo el nombre de tremendos árboles y contestando a las preguntas que le hacíamos.


 


En las orillas  se veían alguna choza de gente que por allí viven, son indígenas  que seguro ya vivían allí antes de declararle parque protegido por la ONU


 


Sobre media hora después llegamos a una laguna que nos dijo mide unos 6 kilómetros de larga, y que se llama Jatuncocha, ahora íbamos a intentar ver los caimanes que por allí había.


 


Después de un buen rato por el lago, la dirigió a una orilla llena de hierva y troncos, allí paro y dijo que ahora era hora de andar por la selva, nos cargamos las mochilas y el delante para intentar abrir paso entre todos los árboles que allí había depositado las corrientes, conseguimos entrar desde el lago a la selva.


 


Allí estuvimos andando por los caminos que para nosotros era muy cómodo, pues era todo llano y no como la última vez que estuvimos en la selva subiendo y bajando montañas.


Por allí se oía cantar a muchos pájaros pero difíciles de ver, solo con la habilidad  de un indígena se podrían ver, el nos iba diciendo donde estaban, al igual que los monos, los águilas, las pisadas de los tapires y sus pozas donde se bañan, el árbol donde están  las tarántulas, o se ponía a imitar el sonido de otros animales para intentar que se acercasen.


 


Como hacia mucha humedad allí y estábamos sudando mucho, ya era la hora de reponer calorías.


 


Nos llevo a un tronco de palmera y se puso a darla machetazos hasta que la abrió a la mitad, nosotros mirábamos a ver que es lo que hacia ya que miraba y metía los dedos en el interior, al poco dijo aquí hay uno y saco un gusano blanco como la mitad de mi dedo menique, me lo tiró para que le guardase y siguió dando mas machetazos hasta que empezó a sacar otros 6 mas, pero del tamaño de mi dedo gordo y mas largos.


 


David le pregunto si esos eran los gusanos que tanto habíamos oído hablar y que se llaman Chontacuro, según los indígenas es un manjar y ellos se lo comen vivos, pero l otros se los comen a la brasa como pinchos morunos.


 


El se los puso en la boca para que hiciésemos unas fotos y luego nos los dio a nosotros para hacer lo mismo, uno de los dos que yo estaba sujetando con los dientes, se estiró y con sus pinzas se me clavo en la barbilla, después de unas risas llego la hora de la verdad y dijo que ahora había que comerlos vivos.


El cogió uno grande le metió la cabeza a las muelas y le machaco la cabeza, sonó como si había mordido una avellana, después le abrió con las uñas una pequeña apertura en la parte trasera y le saco los intestinos que eran de color rosado, seguidamente se lo metió a la boca y se lo comió. ¡!!Joer Joer!!!


 


Después nos miro y dijo que ahora era nuestro turno, ya que ni Celine ni David quisieron hacerlo, yo dije que si lo haría.


 


Me dio uno bien gordo y me dijo que adelante, le metí en la boca y le pegue un buen bocado en la cabeza, ese gusano no quería ser comido y seguía moviéndose por lo que le volví a meter entre las muelas y esa cabeza negra se la aplaste, ahora solo quedaba quitarle los intestinos y comérmele y eso es lo que hice.


 


Para mi sorpresa todo el contenido que salio de su interior tenia un sabor que me gusto, no sabría decir a que sabia, pero estaba bueno, después estaba el cuerpo que tenia una contextura suave como si fuese callos, pero muy dura de triturar, me llevo un buen rato para triturarle un poco y tragarle.


 


Ya con proteínas en el cuerpo, seguimos andando y se paro delante de un árbol que se llamaba el árbol limón. De allí arranco unos tubérculos que estaban agarrados a las ramas finas y nos dijo que ahí adentro había unas hormigas que se comían, que después de comerlas ya ni tendríamos hambre ni sed, y que te daban mucha energía.


 


El abrió una y estaba lleno de hormigas pequeñas y alguna cosa blanca, metió la lengua como los osos hormigueros y saco un montón de ellas que se las comió, solo nos dijo que la punta de la lengua se quedaba como anestesiada, pero que no duraba mucho.


 


Después del gusano unas hormiguitas seria como un postre, así que cogí un capullo de esos le abrí y le pase bien la lengua por dentro hasta que note las hormigas corriendo de un lado para otro de la lengua, si que sabía como a limón, pero algo más fuerte.


Después ya todos nos animamos y comimos unas cuantas veces.


 


A Celine se la engancharon dos hormigas en la lengua y no había forma de quitárselas, la hicieron hasta un poco de sangre.


 


Poco después vimos unas hormigas gigantes que ni el guía se atrevió a tocarlas, solo consiguió poner una en una hoja de palmera y enseñárnoslas; Si nos hubiésemos comido una de esas un momento antes, seguro que ya no teníamos ni las anginas


 


Seguimos andando de un lado para otro hasta que vio unas semillas de otro tipo de palmeras del tamaño de una ciruela, y de un color bonito, cuando se agachó a recoger una ya sabíamos que era el segundo plato, le abrió y nos dio a probar, era como una manteca de color verde que no me gusto el sabor, así que la escupí y de eso no comí mas; también decía que eso lo usan para untárselo en el pelo para que no se cayese y brillase, (no me extraña con el sabor que tenia)


 


Seguimos andando y nos dijo que lo que parecía unos árboles caídos y que llevábamos viendo por largo tiempo, eran las raíces de un árbol que median más de 100 metros y se extendían por el suelo y no por debajo de el, cuando llegamos al árbol  era enorme.


 


 Nos dijo que esos árboles antiguamente le usaba para mandarse mensajes, y era dándole con un palo en uno de los bordes.


 


David cogió un palo y le sacudió bien, retumbando el sonido como si de un petardo se tratase.


También usaban esos árboles para sacar agua de sus recoletos y para algún tipo de ceremonias.


 


Como ya habíamos comido y bebido suficiente, hicimos el camino de vuelta hasta el bote.


 


Ahora ya solo quedaba pescar pirañas y bañarnos en el lago, pero el que hubiese caimanes por los alrededores no parecía que te animaran mucho a ello, y eso que no les habíamos visto todavía.


 


Salimos de la laguna y se metió por un pequeño riachuelo por que allí vimos unas aves consideran aves prehistóricas pues las sale unos huesos en los hombros.


 


Como en ese  río cada vez era mas difícil continuar por la cantidad de árboles que nos cortaban el paso, o nos quedábamos enganchados en ellos, apago el motor y empezó la hora de remar, según el para no hacer ruido y poder ver vida animal.


 


Por fin llegamos a un lugar donde se veía que estaba lleno de peces, allí tiro la red y saco un par de peces que los íbamos a usar para pescar mas tarde las pirañas, un de esos peces que cogió tenia unos dientes de buena consideración, decía que la mordedura de ese pez es muy dolorosa.


 


Remamos y remamos pero y por lo menos estaba disfrutando mucho, cuando dimos la vuelta en uno de los ramales, nos dijo que ahí estaban las nutrias gigantes, son difíciles de ver pero el ya las había localizado.


 


Efectivamente vimos a lo lejos cabezas de un lado para otro, cuando nos acercamos un poco el empezó a meter un ruido producido por soplar agua en su mano y al momento se acercaron a toda marcha unas 17 (las conté)  hasta el mismo Carlos estaba extrañado de ver tantas, las tiramos muchísimas fotos, pero lo que mas nos llamo la atención fue cuando Carlos cambio de sonido y no solo todas venían hacia nosotros, si no también produciendo un chillido todas a la vez, fue impresionante, según el es porque ese sonido las hacia creer que llevábamos una cría en la barca y la estaban buscando.


En la siguiente hora vimos otros tres grupos mas que salían de los bancos y haciendo lo mismo que las anteriores.


 


Ya serian las 4 de la tarde cuando empezamos a regresar hacia la salida del parque, y como el no nos decía nada le pregunte a donde íbamos, nos dijo que a ver a delfines blancos que hay en el río Yasuni, y después a pescar las pirañas, ¡!! Joer el día estaba saliendo de maravilla.


 


Paramos en un lugar y nos indico donde estaban saltando los delfines, pero como estaban lejos no me dio tiempo ni a sacarles una foto.


Después de intentarlo por un rato seguimos hasta la misma salida del parque y allí se paro junto a la desembocadura de otro río que traía las aguas negras de los sedimentos.


 


Allí nos preparo los anzuelos y a la caza de pirañas. Nos dijo que cuando picasen que tiraramos muy fuerte para que el anzuelo las pudiese atravesar la piel que es muy dura.


A todos nos picaban bastante, pero solo David consiguió sacar una.


 


A la media hora mas o menos, empezamos a oír un ruido muy fuerte como si de un trailer se tratara, creo que fue David el que dijo que era la tormenta que venia a toda marcha hacia nosotros y el agua que ya estaba cayendo producía ese fuerte sonido, a mi no me dio tiempo ni a guardar la cámara cuando nos cogió el agua a lo vestía.


 


Recogimos todo tapamos las mochilas por las cámaras y salimos a toda marcha hacia casa, de la fuerza con la que caía el agua, los tres que iban de frente se tuvieron que proteger con los remos la cara.


 


A las 5 en punto llegamos al pueblo como si saliésemos de una piscina, pero la temperatura era muy buena, le dijimos a Carlos que luego cuando saliéramos a cenar le llevaríamos el dinero a su casa y que invitaríamos a una tortilla de patatas, el nos dijo que la hiciésemos en su casa y aceptamos, sobre las 7.30 iríamos por allí.


 


Cuando llegamos al hotel nos duchamos, nos pusimos algo seco y nos tumbamos en la cama un rato, para el tiempo que llego las 7, yo no tenia ganas de moverme, solo quería dormir un rato ya que la temperatura había bajado.


 


David y Celine se marcharon a pagar a Carlos y decirles que ya no había tortilla.


 


Yo me quede dormido y no me entere ni a que hora vinieron a la habitación.

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Últimos comentarios

teremaria dice:
Que prueba de valentia la pasaste con 10 ,increible que conosimiento me saco el sombrero para saludar a Carlos realmente conviven en un sitio donde el hombre debe aprender de su entorno.Algo que los habitantes de las ciudades perdimos.
Gracias Javier un dia increible nos permites compartir muy generoso de tu parte.

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Trotador55 dice:
Yo estoy seguro que si un dia ocurre una catastrofe mundial, los unicos que estarian preparados para subsistir sin luz, agua, petroleo, etc etc a lo que el mundo desarroyado estamos acostumbrados, serian los que ahora les llamamos indigenas incultos.
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