Viaje Mauritania, expedición

Escribe: Esthertravel
VIAJE A MAURITANIAExpedición desde Algeciras hasta Dakar, atravesando Marruecos, Rep. Saharaui, Mauritania, Banc d'Arguin, región Adrar y Senegal. En Agosto 2005.DIA 1 ENCUENTROEste viaje...

 

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Capítulo 1

Viaje Mauritania, expedición

Nuakchott, Mauritania — miércoles, 1 de marzo de 2006

VIAJE A MAURITANIA

Expedición desde Algeciras hasta Dakar, atravesando Marruecos, Rep. Saharaui, Mauritania, Banc d'Arguin, región Adrar y Senegal. En Agosto 2005.

DIA 1 ENCUENTRO

Este viaje podeis verlo también, en mi blog:

http://viajemauritania.blogspot.com


Gracias por leerme.

El día previsto a la hora indicada, empieza mi viaje, desde el primer momento, me había planteado, que este, fuese un viaje diferente, ya conocía Marruecos, pero no más allá de Marrakech, me unía a un grupo que emprendía una expedición de tres meses hasta volaría a Barcelona, pero ahora no es el momento de lamentaciones, ya vendrán. Por delante treinta días, llenos, seguro, de muchas nuevas y gratificantes experiencias.
El encuentro fue en Algeciras, embarcamos en el primer ferry a Tánger sobre las seis de la mañana, el puerto está lleno de inmigrantes, el embarque se hace pesado, pero llega. Ya en Tanger, todo funciona con las premisas de la burocracia marroquí. Al fin en ruta dirección Essaouira, etapa de transito antes de entrar en tierras del sur, bajamos por la autopista hasta Casablanca y desde aquí hasta la conocida por los portugueses, como Mogador. El ambiente es estival, mucho turismo local y algo que hace entrever que esta ciudad ha cambiado a pasos agigantados en los últimos años.
El grupo lo formamos siete personas en dos coches, incluidos Jordi y Lhancen el equipo de Kasbah y organizadores de la expedición. A pesar del numero de personas, me llama especialmente la atención la ligereza de equipaje, eso para mi, aunque quizás este equivocada, siempre ha sido sinónimo de buen viajero.
Esa noche después de una buena cena y un paseo por la medina y la playa, nos hospedamos en una casa en la misma muralla, desde la terraza se escucha el romper de las olas. Aunque se respira aire de inquietud y nerviosismo, una especie de hormigueo y ese brillo en los ojos tan peculiar, se ha apropiado de las caras de todos nosotros.

Día 2 Essaouira-Ifni

Al amanecer, carretera y manta.
Hoy nueva etapa de transito, tenemos que cruzar Agadir y eso en pleno mes de agosto, supone paciencia, Agadir es lo más parecido a lo que nunca debió existir, una mala copia de Benidorm, como no podía ser menos, en Agadir, por haber hay hasta hipermercado, situación que aprovechamos para abastecernos de vino, cerveza e incluso hielo que en la nevera de uno de los coches, hará que esta tarde podamos bebernos una lata fresca a la orilla del mar, por descontado, compramos también provisiones. Continuamos la ruta, pasamos por Tiznit, esta ciudad es conocida por ser la ciudad de la plata y donde antiguamente, los caravaneros, hacían una parada obligada en destino a Fez e incluso Egipto.
La brisa marina se empieza a notar, nos dirigimos hacia Sidi Ifni, la antigua colonia española, que poco a poco se va abriendo paso en el difícil mundo del turismo, aquí unas espesas brumas, que salen del mar, hacen que el paisaje parezca fantasmagórico. Comemos en Sidi Ifni, en un lugar conocido como "la Suerte Loca" y con mucha historia, el ambiente es muy agradable, muchos pescadores, a la salida, dirección al puerto, quedan restos de los antiguos cuarteles españoles.
Entramos en pistas, a veces bordeando el mar y otras internándonos hacia el desierto, vemos antiguos fuertes, tanto españoles como franceses, finalmente, llegamos a una increíble playa, allí, los organizadores cuentan con un buen amigo, Mohamed "El diablo de la playa", el lugar, solitario e inhóspito, es de una belleza abrumadora, montamos el campamento, la cena augura buen pescado. Las cervezas están listas......y frescas.

LA SUERTE LOCA

Cuando el lugar era colonia española, una mujer montó este bar restaurant que a la vez era estafeta de correos y vendían lotería, fue de los primeros del Ifni el gordo de navidad cayo, alli en un par de ocasiones, uno de sus empleados, le dijo a la señora que le vendiera el restaurant, a lo que ella le respondió que si en el próximo sorteo de Navidad volvía a tocar el premio, se lo regalaría. Y a si sucedió, A dia de hoy lo sigue regentando esa familia. Suerte Loca

EL DIABLO DE LA PLAYA


Mohamed es un pescador del Ifni que vive en esta playa y lo hace de la pesca, en una barraca en primera línea de mar, junto a un antiguo cementerio de pescadores portugueses . Es amigo de Jordi, nuestro guía, desde hace años, tienen buen feeling, Mohamed, es todo un personaje, habla español perfecto e incluso en su día tubo carné de identidad español, al preguntarle:
- ¿Y vives aquí solo siempre? Me respondió afirmativamente, a lo que le pregunte si no tenía miedo o reparo de estar allí solo:
-¿Miedo? ¿De que? Yo soy el diablo, el diablo de la playa.
Curioso porque aquella playa, más que parecerse al infierno, es un paraíso.

Día3 En la Playa

Amanece un día precioso en la playa. Un baño matinal para empezar bien el día.
Hemos hecho una pequeña excursión por las cercanías, la costa es abrupta formando pequeñas calas de una belleza inigualable, el mar es salvaje y las playas están llenas de restos de fauna marina.
El resto del día, lo dedicamos para deambular por la zona, vamos de pesca con Said uno de los hijos de Mohamed, para tomar el sol o simplemente para perder la vista en el horizonte.
Cuando ojeaba el mapa de Marruecos, nunca hubiese imaginado estas playas en estas latitudes, los nucleos más cercanos de civilización se encuentran a 70 kms el Ifni y casi 80 Gouelmim. La zona es embriagadora y muy especial.

Para comer ¿pescado o centollo?

La pesca con Said ha sido un éxito, percebes, centollo y pescado de todas clases y medidas, una buena brasa en la arena y a comer. Con el resto, Mohamed "El diablo" nos ha prometido una buena tajine de pescado al estilo Ifni, para esta noche en su barraca, algo increíble, en mi vida había comido pescado y marisco, tan fresco y cogido con nuestras mismas manos.

Buscando el Sur.

Después de la comida una buena reunión entre espinas, Mohamed emocionado, nos enseña un ejemplar de un libro, lo saca de un sobre acolchado y franqueado desde Canarias con su dirección del Ifni, se trata de un ejemplar de Buscando el Sur de Roman Morales Garcia, un canario buen amigo de Mohamed, que caminando ha recorrido todo Sur América y parte de Africa, una buena dedicatoria ya que con él recorrió durante días toda esta zona, múltiples menciones a Mohamed y una a Jordi. Lo buscaré a la vuelta, parece un buen libro.


Día 4 Playa Blanca-Oued Dra-Aoreola.

Salimos de la playa. Mohamed y sus dos hijos Said y Moustafa, nos despiden deseándonos buen viaje, la estancia ha sido entrañable y reconfortante, ha sido un lujo conocer a esa gente. Continuamos por pistas en dirección a la Playa Blanca, vamos bordeando la costa, solo atravesar el río que desemboca en la Playa Blanca, volvemos a internarnos, en desierto abierto y siguiendo multitud de pistas, la zona es complicada y de difícil orientación. Al final atravesamos la desembocadura del río Dra, retrocedemos y llegamos a un antiguo fuerte francés, el de Aoreola, allí vuelven a aparecer pescadores, abajo, una inmensa playa que llega hasta Tan-Tan, el recorrido ha sido corto, pero lleno de buenos paisajes, toda esta zona, es realmente increíble.
Montamos el campamento cerca del fuerte semi-derruido y cerca de otra barraca de pescadores, muy cerca hay un montón de tanques oxidados, como restos de una guerra, en cuanto oscurece, aquel lugar, se convierte en un trasiego continuo de luces, son vehículos de contrabandistas. La noche es agradable, tras la cena, historias y aventuras de ese lugar.

En medio de un campo de tiro.

Nos despiertan al alba, un grupo de militares, hablan con Jordi y Lhancen: "Vous devez partir d´ici, vite, vite"
Resulta, que aquel amasijo de tanques oxidados, no es, ni mas ni menos, que un campo de tiro de la aviación marroquí, los pescadores que la tarde antes, nos habían indicado donde plantar el campamento, se ríen a carcajadas: "mouchi mosquil", "mouchi mosquil" (no problem).


Día 5 Tan-Tan Smara

Salimos corriendo. Ante el aviso de los militares marroquíes, no tenemos tiempo ni de desayunar. Continuamos camino, buscando la carretera que va a Tan Tan, justo antes del Río Dra, en el mismo puente, empiezan los múltiples controles, policiales y militares, que no nos abandonarán hasta Dakhla. Justo antes de llegar a la carretera, nos encontramos con otro antiguo fuerte francés, convertido en una especie de albergue campamento, muy utilizado por muchos aventureros expedicionarios camino hacia el sur, en toda esta zona, el turismo es prácticamente nulo. Paramos en ese albergue a desayunar, se trata del Ksar Tifnidilt, un lugar que suena a lujo oriental después de las ultimas etapas, regentado por unos suizos, encontramos WC decentes y limpios, trato exquisito e incluso piscina. Después del desayuno continuamos ruta, pasamos el primer control, concretamente el del Oued Dra., a partir de aquí, de puesto en puesto, militares y policía se van comunicando y en todos momentos saben donde nos encontramos, la ficha es extensa, nombre, apellidos.....del padre, de la madre dirección, incluso estado civil y numero de hijos, Jordi lo tenía previsto y hemos fotocopiado una treintena de copias con los datos de todos a fin de agilizar en esos controles. Ya estamos en la que fue la Republica Saharaui y camino de Smara, la ciudad santa, controlada actualmente por fuerzas de la ONU. Ese será nuestro destino, pero antes paramos en Tan-Tan a fin de comprar comida, pan y sobre todo agua.
Nos separan hasta Smara casi 300 kilómetros, la carretera es solitaria, circulamos kilómetros y kilómetros sin cruzarnos con nadie, incluso me atrevería a decir que en todo el trayecto, solo hemos coincidido con dos viejos Land Rover de nómadas. Antes de llegar a Smara, a una cincuentena de kilómetros, nos desviamos por una pista en busca de una jaima de nómadas que se aprecia en el horizonte, la intención era simplemente saludarles y tomar un te, pero ante su insistencia, hoy nos quedamos a dormir con ellos, nos señalan donde plantar nuestro campamento. Compartimos cena con ellos, nos preparan un cous-cous con carne de camello y probamos por primera vez la leche de dicho animal. Otra incomparable experiencia, con una noche calurosa y con un cielo donde no cabe ni una sola estrella más.

Café au laite, croissant y WC

La parada en el Ksar Tifnidilt ha sido recibida con buen agrado, el desayuno soberbio, café, te, leche e incluso croissant calientes (estos suizos !!!!!) en medio del desierto, la peregrinación por parte del grupo hacia los WC, parecía el Camino de Santiago en agosto, los propietarios, dos sexagenarios, con tendencias sexuales "dudosas" nos miran e intuyen rápidamente de donde venimos, lo que no pueden imaginar es a donde vamos. Buen

Día 6 Smara, Tarfaya

De nuevo en marcha. Una vez más, partimos con la sensación de dejar atrás algo nuestro, amigos. Llegamos a Smara, los controles tanto de entrada como de salida son férreos, hace calor y la ciudad parece dormida, Smara, sin tener nada especial, desprende algo que te hace flotar, toda esta zona y más aún camino de ElAioun, me recuerda especialmente una película que vi hace unos meses y que me gustó mucho "Cuentos de la guerra sahariana", todo este territorio, te hace sentir mas próximo. A unos kilómetros de Smara, tomamos desvío a nuestra derecha para coger una pista que nos debe conducir a unos kilómetros a la entrada de Tarfaya, antes hemos preguntado en el ultimo control e la Gendarmería si eso era posible, toda esa zona está controlada por el ejercito y las pistas más aún. Nos han indicado que "pas problem" pero su tono no nos ha acabado de convencer, sea como fuere, al final volvemos a enlazar con la carretera y sin ningún problema llegamos a Tarfaya. La travesía ha sido sahariana. Tarfaya es única, lo mas Tarantino que uno pueda imaginarse, un gran puerto de pesca y un pequeño poblado de casas bajas, calles paralelas y gentes variopintas, antiguos exlegionarios y saharauis camuflados.
En la playa, junto al puerto, aún se conserva una antigua fortificación que queda a modo de islote cuando sube la marea, ahí estuvo preso Saint Exupery, en esa playa volvemos a montar nuestro campamento, rápidamente, un enjambre de niños capitaneados por un viejo pescador, nos ofrecen pescado y marisco, de nuevo brasas en la arena y la cena está lista.


Cuentos de la guerra saharaui

Trata de un legionario que deserta al negarse a cumplir la orden de represión contra una familia saharaui, en agradecimiento, lo protegerán y esconderán. Al ser invadido el Sahara por Marruecos, él parte hacia Argelia.Al final llega a ser un héroe para el pueblo saharaui, pero como ellos, se quedará sin orígenes, sin familia y sin patria. Una película de Pedro Pérez Rosado.

Saint Exupery y Tarfaya

Fue en Tarfaya, donde Antoine de Saint Exupery escribió su obra El Principito, durante sus múltiples vuelos transaharianos de la Post. Se ha creado un pequeño museo de todos estos hechos en Tarfaya, no siempre está abierto, si coincides, vale la pena visitarlo.

Día 7 El Aioun, Dakhla.

Amanece sin novedad. Una espesa bruma y mucha humedad cubre Tarfaya, eso hace que el lugar parezca mucho más fantasmagórico que ayer. Conforme se abre el día y camino de El Aioun, el día se va abriendo, la carretera se cubre con una fina capa de arena que una suave brisa hace correr y en algunos momentos desaparecer incluso la ruta. Llegamos a El Aioun, el día se ha abierto, sol y calor. El Aioun, es una ciudad grande, aún pueden verse antiguos restos de la colonización española, incluso sombras en la puerta de los muchos cuarteles que recuerdan el "Todo por la patria" , el antiguo Parador Nacional de Turismo inaugurado por el mismísimo Fraga Iribarne, es ahora el hotel Parador. Muchos militares, hacemos una parada en El Aioun Puerto, antes de continuar camino, tomamos unas cervezas en el Casa Josefina, en la misma playa y con aires andaluces, pescadito frito y esas cosas.
No podemos resistirnos, a unos kilómetros de El Aioun dirección Dakhla, algo irreal, precioso, se trata de una zona de dunas que desembocan directamente al mar, al unísono, traje de baño y al agua, es una locura deslizarse directamente al mar desde la cima de esas dunas, el agua es templada. Buen baño, si señor, aprovechamos y antes de continuar, hacemos un pic-nic, sin duda, uno de los mejores chapuzones de mi vida o al menos el mas original.

De nuevo en ruta camino de Dakhla, la antigua Villacisneros, cada vez nos adentramos más al Sahara Atlántico, desolación total, a partir de Boujdour, los núcleos habitados son prácticamente nulos, una gasolinera en centenares de kilómetros, jaimas de nómadas que huyen de los calores del interior y muchos dromedarios diseminados por el paisaje, es bonito, muy bonito, creo, que si tuviese que describir la libertad, lo haría con este paisaje y con esta sensación. Llegamos a la entrada de Dakhla, otro control de la Gendarmería y el ejercito, la ciudad queda a unos kilómetros ya que forma una bahía muy grande, entramos dirección a la ciudad, el mar es de otros colores, más azul, la arena blanca y el agua cada vez más caliente, estamos cerca del Trópico de Cáncer. Toda la zona está completamente llena de jaimas, son nómadas saharauis. Plantamos el campamento en esa zona, la bahía es preciosa, el lugar un sueño y ya estamos muy cerca de Mauritania, hasta hace muy poco desde aquí, se tenía que llegar a Guerguerat en un convoy que organizaba el ejercito y era en Dakhla, donde se tenía que arreglar documentación y papeleo, eso ha terminado, ahora la ruta hasta Guerguerat, es libre. Mañana la conoceremos.


De donde tu?.....yo también de Tazarine.

En el control de entrada a Dakhla, Lhancen tiene un percance con los gendarmes, está lejos de su casa. Lhancen habla perfectamente español, el gendarme, se le dirige en ese idioma al ver que la mayoría somos de esa nacionalidad, trasiego de papeles arriba y abajo, Lhancen le pide a Jordi 20 dh por si acaso, entra en acción otro gendarme, documentación en mano:
-De donde tu? ...... de Tazarine., Wuaja, mi mama también de Tazarine -responde el Gendarme- entre risas continúan hablando, ahora ya en árabe, se funden en un abrazo y asunto concluido, no sin antes invitarnos a su casa a tomar un té, le decimos que no llegamos a la ciudad si no que acamparemos en la bahía. Aquella noche, recibimos la visita del Gendarme en nuestro campamento, fuimos nosotros quien le invitamos a ese té. En el sahara todo es posible, en Africa todo es posible......

Día 8 Dakhla, Guerguerat (frontera) Nouadibou

Hoy entramos en Mauritania. Salimos de Dakhla en dirección Guerguerat, la última población marroquí y puesto fronterizo, antes atravesamos el Golfo de Cintra, el Trópico de Cáncer y el Cabo Barbás, aquí precisamente, hay la única gasolinera, hotel y restaurant en todo el trayecto, resulta un lugar especial y lleno hasta los topes de variopintos personajes, aventureros de todas las nacionalidades, policía, traficantes, contrabandistas, podría ser escenario de una buena película.
Llegamos a la frontera, Marruecos acaba de estrenar unas nuevas instalaciones, barracones nuevos y estancias bastante dignas, unos kilómetros atrás quedan las antiguas instalaciones abandonadas y que dan miedo.
El tema del papeleo va rápido, frontera, aduana, gendarmería y ejercito. Seguimos, Mauritania nos espera.
Imaginaba, que justo después de ese puesto llegaría el mauritano, pues no, recorremos unas pistas durante unos treinta kilómetros conocidas como "tierra de nadie", se ven muchos coches, o chatarra mejor dicho, victimas de las explosiones de las minas, toda la zona está completamente minada, fruto de la guerra del sahara, es una zona extraña, buscavidas por todos lados, depósitos de coches de lujo con matriculas europeas que hacen pensar en una extraña procedencia, muchos nómadas con viejos Land Rovers cargados hasta el firmamento, es una zona curiosa y por la que circular te obliga a hacerlo con muchos recelos. Por fin llegamos a la frontera mauritana, se tratan de tres jaimas separadas por un centenar de metros, militares, policia y aduana, el trato es correcto y los tramites bastante rápidos, ahí mismo tramitamos el visado y rápidamente te acercan a nosotros "business man" ofreciéndonos un cambio paralelo de divisa. Seguimos un tramo más de pista y nos encontramos con el asfalto, una reciente y nueva carretera entre Nouadibou y Nouackchot, aún si terminar, pero que ha agilizado la unión de esas dos ciudades, nos desviamos a nuestra derecha camino de Nouadibou, nos encontramos con las primeros rebaños de dromedarios. Todo aquello ha parecido como la puerta de Africa, aquí ya todo es diferente. Jordi ha llamado a un buen amigo, se trata de una persona muy conocida, Mohamed Artouro, nos acompaña a su Albergue-Camping y nos instalamos.
El primer contacto con Nouadibou es sorprendente, no imaginaba una ciudad así, esto es un paraíso para la fotografía, es realmente diferente a todo cuanto yo, había visto hasta la fecha.
A unos kilómetros de la ciudad, atravesamos el aeropuerto y después de pasar por una zona de suburbios, llegamos a un lugar conocido como el Centre de Peche, esta en una zona de manglares, donde la marea, con sus subidas y bajadas, inunda los caminos y debes circular a veces, incluso por dentro del agua. El Centre de Peche, es un lugar donde hospedarse y pescar, cuenta con un buen restaurant y es punto de visita dominical para la clase pudiente de la ciudad. Ya a la caída del sol, volvemos al centro y nos disponemos a buscar un sitio para cenar. Todo el grupo está como poseído, nervioso, contento, estas ultimas etapas, han sido muy buenas y la entrada a Mauritania impresionante. Mauritania, me gusta, Mauritania me está gustando, aún no hemos empezado.

Ensalada, gambas y langosta.

La casa de Artouro, donde estamos hospedados, está en el Boulevard Median, al final, tocando al mercado de los pescadores, son la nueve de la noche, barajamos la posibilidad de entrar en un chino grande y al parecer con buena reputación el Gran Dragón, pero vemos que prácticamente al lado hay un restaurant pequeño, que anuncia pescados y frutos de mar, nos acercamos, en la terraza un hombre de medidas gigantescas, negro, con una bouboun maure (gandora azul mauritana), en la mesa un paquete de Dunhill, parece un chaman y hablando con ese francés masticado que hablan los africanos al sur del Sahara, nos dice que ya esta cerrado. Nos avisa a modo de favor: Bueno, si quieren puedo ofrecerles, gambas, ensalada y langosta. ¿Cómo? Todos para adentro, se trata de uno de los mejores restaurants de la ciudad, aire acondicionado, muy limpio, incluso en el toilette, toallitas y un liquido desinfectante hospitalario. La cena impresionante, una ensalada de formas gigantescas, como un muestrario de todo tipo de vegetales y encurtidos, las gambas de impresión, una fritada de pescado inigualable y por fin langosta. Buen lugar y recomendable, en cuanto al precio, es mucho mejor que lo descubráis en persona.
Recordar: Le Tratoire, Boulevard Median junto al Dragón Rojo, el propietario es inconfundible.


Día 9 Nouadibou


Despertamos en Nouadibou. La verdad es que esta ciudad me ha impresionado, solo levantarnos, Artouro nos comunica que esta noche estamos invitados a una cena especial, se trata de un "tieboudinne" plato tradicional senegalés y que nos cocinará Moulouda, una amiga suya senegalesa que trabaja en su camping/albergue.
Hoy el día estará lleno de sensaciones y experiencias, empezamos por el mercado, es realmente autentico, pequeños puestos en el suelo, de comida, cocinada y fresca, el mercado de la carne, es todo cubierto encañizado con pequeños pasillos que hacen difícil el transito, artesanía, poca pero buena, mucho colorido y trasiego de gentes y animales, la mezcla étnica es importante, mauros, senegaleses y muchos subsaharianos en general, es la primera vez, que me da la sensación de estar en Africa. Continuamos nuestro paseo, aprovechamos para sacar el seguro obligatorio para circular por el país y cambiamos dinero. Después visitamos la gran mezquita, financiada en gran parte con los fondos de un grupo terrorista y de moderna construcción. Seguimos hacia el puerto de pescadores, es impresionante, visitamos el mercado, se trata de una especie de barrio formado por tiendas donde comprar utensilios de pesca de altura, material tanto nuevo como de ocasión, extraído del cementerio de barcos. Me ha encantado de forma muy especial toda la zona del puerto, hemos comprado pescado que cocinaremos en Cabo Blanco, rumbo allí, nos cruzamos con el tren de Choum-Fredrik, a nuestra izquierda el cementerio de barcos, es realmente impactante. Llegamos a Cabo Blanco, lo preside una gran cruz en homenaje a unos marineros bretones que murieron en la zona después de un naufragio. Vemos la colonia de focas monje y hablamos con uno de los cooperantes españoles que trabajan allí. Por una pendiente bestial y ayudados por una cuerda, descendemos hacia la playa, se trata de una grandísima playa, muchos pescadores, el día es muy bueno, nos bañamos y después cocinamos los "loups" que hemos comprado en el mercado. Ya de vuelta, volvemos a la zona del mercado, recogemos unas camisas y gandoras que habíamos encargado por la mañana y que nos han hecho a medida, muy bonitas. Ya al oscurecer, volvemos a casa de Artouro, nos espera una buena cena. La sensación de Nouadibou ha sido como entrar en otro continente, luz, color y mucha vida.

El tren de Choum ¿Dónde acaba?

El tren de Choum, es el tren más largo, el más lento y el más pesado del mundo, sale de Nouadibou y llega a Fredriz-Zouerat, un recorrido de 700 kms a través del desierto, está compuesto por 210 vagonetas y en la cola un vagón para pasajeros, puede alcanzar más de 2,5 kms de largo y la mayoría de su recorrido es a través de dunas. Se construyo para transportar mineral desde Zouerat hasta el puerto de Nouadibou.

El cementerio de barcos.

A la salida de Nouadibou dirección a cabo blanco, en el mar, encontramos un amasijo de hierro oxidado, son barcos, algunos a flote, otros semi-hundidos y algunos ya bajo las aguas. Mauritania se abrió al mar hace apenas treinta años, algunos de estos barcos fueron de mauritanos que pretendieron dedicarse a la pesca, por la falta de experiencia y de material humano cualificado y por el desconocimiento del medio marino ya que muchos de ellos eran gentes del desierto, algunos optaron por abandonar esas naves en la bahía, ya que muchas sociedades de pesca se hundieron, otros, más avispados, armadores extranjeros, simularon en la zona naufragios y abandonaron en ese cementerio sus naves a fin de cobrar de las compañías aseguradoras. Ahora, muchos habitantes de la ciudad, viven de la recuperación de piezas y chatarra de estas carcasas. La zona es realmente fantasmagórica e impactante.

El tieboulinne de Moulouda

Moulouda nos sorprende con una obra de arte culinaria, el tieboulinne, se trata de un guiso de pescado y verduras, naturalmente pescado de primerísimo calidad y frescura, estamos en Nouadibou, se acompaña con arroz, previamente frito. La cena es muy agradable, nos acompaña Artouro y Moulouda, las conversaciones y el repaso al recorrido que nos falta, hacen que caiga la noche, con la ilusión de conocer todo lo vívido en los comentarios.
Felicidades Moulouda, te ha salido de la muerte!!!!!



Día 10 RAS TAFARIT

Partimos de Nouadibou. De nuevo atrás quedan amigos y recuerdos. Tomamos la recién acabada carretera que une esta ciudad con Nouackchot, hasta hace apenas unos años, para atravesar el país de norte a sur, era necesario hacerlo o bien por las pistas del Banc d´Arguin por la playa y aprovechando las mareas o bien por esta carretera, entonces pista y que utilizaban principalmente los camiones y que según nos explica Jordi, era una autentica tortura, esta carretera tiene casi 600 kms, de estos hacemos un centenar por este nuevo asfalto y seguido nos desviamos a nuestra derecha por pistas rumbo al Ras Tafarit (Cabo Tafarit).
La zona es difícil, tanto de conducción como de orientación, cruzamos pequeñas cordilleras de dunas, solo arena, matojos y algunos dromedarios diseminados, hasta Tafarit, la presencia humana es prácticamente nula, nos separan casi doscientos kilómetros. Está siendo nuestra primera ruta sahariana de verdad, adrenalina a borbotones y más aún cuando llegamos a Tafarir a mediodía. Es verlo para creerlo, kilómetros de playa virgen, solitaria, en la misma arena un campamento de jaimas montado y custodiado por las mujeres de Tafarit.
Estamos completamente solos, elegimos la mejor jaima, aunque todas son perfectas, alfombras en el suelo y colchones, de grandes dimensiones, cabemos todo el grupo, en este lugar......no podría haber mejor alojamiento.
Hace calor, pero la brisa marina disipa la sensación, que momentos antes habíamos tenido en el interior. Nos quedaremos aquí mañana también. Ahora baño obligado, aguas cristalinas, calidas, peces a nuestros pies incluso de colores, la fusión del desierto con el mar es inexplicable. Mauritania, está siendo un sueño.

La mujer maura.

Como en casi todos los medios rurales, la mujer maura no se tapa la cara con pañuelo (melhafa).La antigua melhafa de color azul índigo, poco a poco está perdiendo terreno y sustituido, por los coloridos tissus, de colores muy vivos y ligeramente transparentes. La mujer maura es y siempre ha sido libre, en la elección del matrimonio, es libre de divorciarse y volver a casarse, normalmente los matrimonios son monógamos. Otra costumbre, que también en los medios urbanos poco a poco va desapareciendo, es lo conocido como "gavage" no es ni mas ni menos que engordar a las chicas casaderas, eso es sinónimo de feminidad y posición social elevada, las dosis de leche, carnes y cous-cous son extras a fin de conseguir esa condición.
Me llama especialmente la atención cuándo llegamos a Tafarit, las mujeres y los niños son las que controlan absolutamente todo, desde el montaje de las jaimas hasta cobrar el alojamiento, son participativas y muy abiertas.

Día 11 TAFARIT


Despertar en Tafarir es un lujo. La noche fue agradable, clima y ambiente, hemos estado hasta las tantas viendo las mareas y disfrutando de este espectáculo, como lo es meterse en este mar recién levantado de la cama.
Hoy hemos ido hasta Iwik, en este lugar están las oficinas del Banc Nacional d´Arguin, es reserva natural, muy bien gestionado y lugar de parada de la mayoría de aves migratorias africanas, aún quedan grupos de pelícanos en las playas. El parque fue fundado en los años 70 por el profesor Theodore Monod a fin de asegurar su protección. Nos dirigimos a las oficinas del Banc para sacar los permisos necesarios para cruzar el parque y quedarnos en la zona, se sacan por días y es un dinero bien pagado ya que como he dicho la gestión es buena, hay zonas del Banc donde no está permitido ni acampar y en algunas ni siquiera la parada. Iwik es un lugar precioso, cabañas frente a una playa blanca, con barcas de pesca maura, la tranquilidad de pasear y charlar con grandes y mayores, sin ningún tipo de agobio, la gente es muy abierta y no ponen ningún impedimento a la hora de ser fotografiados. Aquí compramos unas pulseras y collares hechos con la espina dorsal de un pez muy común en la zona y familia de la lubina, son muy originales y por supuesto artesanía. Toda esta zona es un poco complicada para la conducción, grandes lagunas casi inapreciables, pueden ser trampas para cualquier vehiculo.
Comemos en Iwik, antes hemos estado en una zona de playa donde hemos sido acechados por un autentico ejercito de cangrejos, un tipo de cangrejo algo especial con una sola pinza muy desarrollada, en esa misma playa habían conchas de berberecho del tamaño de una naranja, increíble.
Casi a la puesta del sol volvemos a Tafarit y nuestro campamento, paramos en una pequeña tienda muy bien surtida, compramos cocacolas y fantas, frescas como en cualquier super de los nuestros.
A la llegada, de pesca. Ni que decir tiene, que esa noche los carbones volvieron asar el mejor de los pescados, loups de tamaño considerable y bonito. El tiempo es impresionante, tanto que un baño nocturno es obligado.

¿Alguien se bebería un cubata?

Quien no, ante esa propuesta y en ese lugar, ya sería rizar el rizo. Durante todo el viaje, Jordi ha tenido un especial interés en uno de los fardos de agua que llevamos de provisiones, en Mauritania, la importación de alcohol está totalmente prohibida, pues bien, en ese fardo habían cuatro botellas traslucidas, perfectamente precintadas que no eran agua, se trataba de ron y vodka. Pues si, rizamos el rizo, en Tafarit y cubatilla en mano, ¿alguien da más?

A mi la legión.....

Estamos tranquilamente observando las maravillas marinas de esta playa de Iwik, de repente y sin darnos cuenta, somos invadidos por un ejercito de cangrejos, salen de todas partes, incluso de debajo de la arena, por suerte no atacan pero los vemos acercarse a nosotros y eso provoca una explosión entre los componentes del grupo, alguien, no recuerdo quién, solo dijo ¿y esto no se come?.

Día 12 Mamghar

El Banc de Arguin nos espera. Nos dirigimos hacia el sur camino de Noauckchot, bajaremos por la playa, antes, pero, recorremos el Banc de Arguin en su totalidad, volvemos a pasar por Iwik y desde aquí a Tessot. Frente a Tessot hay un conjunto de islotes separados de la costa apenas unos centenares de metros, ya estamos en territorio Imraguen, los pescadores beréberes descendientes de los almorávides y residentes en esta zona desde hace decenas de millares de años, son los señores del mar y de la pesca Mauritana, toda esta zona contrariamente a lo que pueda parecer desde tierra (aridez total) reúne todos los recursos más importantes de Mauritania y su ecosistema es único en el mundo. En Tessot, hacemos una travesía en barca hasta los bancos de pesca, tortugas y delfines nos acompañan, toda la zona es espectacular, no en vano por los años 80 el Parque, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Con la nevera llena de pescado, nos despedimos de los avispados pescadores y continuamos ruta, se repiten las zonas pantanosas y las entradas de mar formando bahías y bajíos hacen difícil la orientación. Pasamos por Techot y recorremos la bahía de San Juan hasta Rguelba, Aiuguej y al fin Cap Timiris y Mamghar, el poblado más grande y que reúne a la mayoría de los casi mil Imraguen que están esparcidos por el Parque.
De nuevo nuestro campamento en jaimas en el Cap Timiris, buen pescado y el confort que representa lo vivido y conocido el día de hoy. Teníamos previsto partir mañana en dirección a Nouackchot, la belleza del lugar nos retiene y el grupo decide sacrificar ese día extra que teníamos pensado en la capital, para aprovecharlo en esta zona. Ha sido una buena elección.

Le Tableau de Gericault "Le Radeau de la Meduse".
Hacia el 1816, parte de Francia un barco hacia Senegal llamado la Meduse, este barco hacia el trayecto con el que debía ser el nuevo gobernador de Senegal, al llegar a las costas del Banc de Arguin y debido quizás a una imprudencia de su patrón, la nave naufragó, de los 150 pasajeros quedan a bordo 17, al no haber balsas de salvamento para todos, algunos construyen una balsa, que después se llamó "Le Radeau de la Meduse". Tras 12 días a la deriva, se producen escenas de canibalismo, provocada por el hambre y la desesperación, durante ese periodo, encuentran a tres supervivientes de los diecisiete que se habían quedado en la nave, presas de la locura y desesperación. Se trata de un episodio negro y misterioso en la historia francesa. El echo está inmortalizado en el Louvre en un cuadro titulado "Le Radeau de la Meduse".

Día 13 Mamghar

Día de relax. Nos quedamos todo el día vagueando por Mamghar, lo tenemos todo, buena playa, buen pescado y una gente realmente hospitalaria. El día es bueno, por primera vez desde que estamos en la zona, nos encontramos con extranjeros, se tratan de unos alemanes con dos Toyota caravana, por lo visto lo han pasado mal para llegar hasta aquí y le piden a Jordi si mañana cuando nos vayamos hacia Nouackchot por la playa, pueden venir con nosotros, ellos van dirección Gambia. La zona, es realmente complicada.
Hoy parte del día lo invertimos para comentar entre todos, lo ya vivido y lo venidero, tomar el sol y largos paseos por estas playas increíblemente solitarias y salvajes.
Por la tarde, se celebra una fiesta en el poblado, no nos enteramos muy bien de que se trata, únicamente unos niños vienen a buscarnos y nos señalan una jaima, como indicándonos que vayamos hasta allí, así lo hacemos, el ritual de los tres tes se repite una y otra vez y entre farándula, cánticos y alegría, el sol va perdiéndose en el horizonte. Somos muy bien recibidos.
De nuevo y una vez más, nuestra jaima al borde del mar. No se si después de todo esto, podré acostumbrarme a vivir en otro lugar cuando llegue a nuestra civilizada sociedad y me hace reflexionar en lo equivocados que estamos subyugándonos en interminables hipotecas, la mayoría de veces, en lugares que detestamos. Me encantan estas jaimas, con sus decoraciones interiores y por descontado, en los lugares donde están plantadas y lo adaptadas que están al medio y a los factores meteorológicos.
La playa está llena de restos de fauna marina, unos por la subida de las mareas, otros simplemente son restos medio devorados por sus depredadores, es realmente un espectáculo lo que el mar escupe a la arena cada día, desde tortugas a calamares e incluso algún delfín que entre todos devolvemos al mar y victima de esas mareas, es una pasada, creo que debe ser difícil encontrar en el mundo algo igual.

Calamares a la romana

Si los calamares son ricos en acido úrico, este debe tenerlo a litros, paseando por la playa, encontramos este ejemplar. Nos explica uno de los pescadores de la zona, que cuando esto sucede, (calamares de este tamaño en la playa) en los días posteriores la pesca es rica sin incluso adentrarse al mar con las barcas, también nos cuenta, que en cierta ocasión, apareció en esa misma playa una tortuga de las dimensiones de un "CATCAT" (4x4) la verdad es que a estas alturas ya me lo creo todo, incluso si me hubiese dicho del tamaño de un camión.
Por descontado, la idea de cocinarlo a la romana la desechamos, mas que nada porque no tenemos sartén de esas dimensiones (fallo organizativo). Tendremos que conformarnos con la pesca de hoy, más tradicional.

Día 14 Nouackchot


Al alba partimos hacia Nouackchot. Tenemos que aprovechar las mareas ya que llegaremos a la capital por la playa, nos separan unas cuatro horas, no podemos despistarnos ya que a la subida de la marea, hay lugares que son autenticas trampas, por el camino nos encontramos a muchos vehículos e incluso un autocar con aire hippie que fueron devorados por el mar, barcos que tras naufragios quedan varados en la arena. Nos acompañan los alemanes.
A media mañana ya estamos en Nouackchot, se trata de la capital administrativa y política, contrariamente a Nouadibou que es la económica, son dos ciudades muy diferentes. En Nouackchot, fue creada la independencia de Mauritania en 1960 con la oposición de Marruecos y la Liga Arabe, que pretendían que el país, fuese parte de Marruecos, en 1973, fue reconocida por la Liga Arabe como la actual RIM (Republica Islámica de Mauritania) Nouackchot, fue creada sobre el emplazamiento de un puesto militar, tal como lo describía Saint Exupery en su obra "Tierra de hombres". Aquí prácticamente la totalidad de la población es negra, el puerto de pesca vuelve a ser bullicioso y muchos senegaleses buscan en este lugar un puesto de trabajo.
Visitamos el mercado y después de varios días, vemos civilización, una gran avenida e incluso embajadas de muchos países.
Por la tarde de nuevo al puerto, para mi gusto, lo mejor y más pintoresco de la capital, de nuevo mucha vida.
Parte del grupo, deciden buscar hoy algún hotel a fin de poder quitarse el salitre acumulado de los últimos días, el resto, e invitados por Mariam, una mujer que conocemos en el mercado de la pesca, volvemos a montar una vez más nuestro campamento en aquella playa, llena de restos de pescado, cabezas, espinas......el lugar roza la decadencia. Hemos pasado una buena noche en la zona con todos los personajes que por allí pululan, desde marineros a pescadores e incluso armadores de pequeñas pateras. Alucinante.

¿Para que queréis el pescado?

Mariam, nos ha invitado a plantar nuestra tienda junto a su cabaña, como contrapartida y acostumbrados a nuestra lógica occidental, nos vemos obligados como acto reciproco, a comprarle la pesca que tiene a la venta. Le preguntamos cuánto quiere, responde:
¿Para que queréis el pescado?
Le respondemos que para la cena, a lo que ella nos contesta que no es necesario, que estamos invitados a cenar en su cabaña. En un gran perolo la cena está lista. Nos recuerda el tiebouidinne al que nos invitaron Artouro y Moulouda, pero en este caso, es algo más parecido a una bullabesa, una excelente sopa de pescado, también acompañada de vegetales y una especie de pasta, que después supimos que era mijo.
Mariam es una mujer muy extrovertida, nos cuenta muchas historias del puerto, del mar, de cómo su marido salió un día de pesca y no volvió.........
Eso si, entre calada y calada de un paquete de Marlboro que dejo seco a lo largo de la conversación.
La experiencia en el puerto de Nouackchot ha sido muy positiva, conocer a Mariam aún más si cabe.


Día 15 NCK-Akjout-Atar-Fort Saganne

Salimos de Nouackchot. Dejamos el desierto atlántico, para adentrarnos al interior. Esperamos que las temperaturas sean favorables, al igual que las tormentas de arena. Nos dirigimos directamente hacia la región del Adrar, Atar es la capital de dicha región. En toda esa zona se aglutinan cantidad de oasis y zonas de dunas y grandes ergs (arenales) en síntesis, el desierto que todos tenemos mitificado.
Llegamos a Akjout, se trata de la típica ciudad de desierto, con escaso interés aunque todos los alrededores y acceso, empiezan a vislumbrar que esta zona es de gran belleza, Akjout nace en 1943 a raíz de la explotación de unas grandes minas de cobre que aún hoy se explotan. Una parada rápida, compramos agua y algunos alimentos. Continuamos hacía Atar, nos encontramos en un gran altiplano, se multiplican las gargantas y los pass, descendemos hacia unas planicies interiores para llegar a Atar. En Atar se concentra mayoritariamente todos los mauros nómadas de esta región, la ciudad esta dividida en dos partes la zona antigua con su Ksar y la zona moderna, que contrasta de forma muy especial con las ruinas de la vieja ciudad, toda esta región es la cuna de las antiguas tribus almorávides, que después fundaron el Reino de Marruecos, cuenta también con un precioso palmeral, cultivado y perfectamente irrigado.
El termómetro marca casi lo 50ºC, nunca había estado en el desierto a estas temperaturas, me gusta, me resulta casi agradable en algunos momentos, dado que se trata de un clima muy seco y la transpiración es prácticamente nula, me asombra que hace apenas unos días en ese mismo desierto y a la orilla del mar, había momentos en los que realmente hacia frío.
En Atar hacemos una parada para comer, naturalmente carne de dromedario, dátiles y leche agria, se acabó el pescado, no hay problema ya que nuestras reservas de fósforo están en superávit.
Continuamos en dirección Chinguetti, esta zona es preciosa, muchos nómadas con dromedarios, nos acercamos al Fort Saganne, un antiguo fuerte francés que se popularizó gracias a una película, también visitamos un yacimiento de pinturas rupestres descubiertas por el profesor Monod.
Por fin llegamos a Fort Saganne, el lugar es estratégico y realmente precioso, con excelentes vistas al Pas de Amogjar. Plantamos el campamento, el día ha sido muy cálido, el cielo limpio, la noche suave acercándose a puntos de calor, las botellas de agua van desapareciendo, el grupo ha adoptado una postura muy diferente a los días anteriores, estamos en pleno corazón del Sahara.



Día 16 FORT SAGANNE

Dirección Chinguetti, hay que desviarse para llegar al Fort Saganne, se trata de un fuerte construido sobre un antiguo fuerte francés, se popularizo turisticamente gracias al rodaje de un film de legionarios interpretado por Gerard Depardieu y Catherine Deneuve en 1983. La zona es increíblemente bella, estratégicamente situado y con unas vistas impresionantes tanto al Pas de Amogjar como al plateau que conforma la zona.
Como dato anecdótico, incluir que el grupo electrógeno que se utilizó para el rodaje de esta película, es actualmente, el mismo que abastece a Chinguetti de electricidad, durante unas horas al día.
Dormir en Fort Saganne ha sido un acierto, el día ha sido bueno, la noche mejor y una vez más, no cabe ni una sola estrella más en el firmamento.

Yacimiento de Theodore Monod

De todos es conocida la experiencia del francés en suelo Mauritano y concretamente en el desierto, visitamos un yacimiento de pinturas rupestres descubiertas el siglo pasado por Theodore Monod, también hay un pequeño museo. Ciertamente, está muy montado de cara al "guiri" convencional y es parada obligada, pero si tenemos en cuenta, las posibilidades y el lugar donde se encuentra, podríamos valorar el conjunto con nota aceptable.
Toda la región, es particularmente rica en yacimientos, tanto de pinturas como de minerales, provocando eso, a veces, grandes e impactantes contrastes en la orografía, con tonos tricolores, negro, azul y verde, el negro por la piedras erosionadas del suelo, el azul del cielo y el verde de los oasis, cualquier otro color, es artificial.

Día 17 Saganne Chinguetti

Amanece en Saganne. Con todas las emociones a flor de piel, recogemos el campamento para adentrarnos en las entrañas del Adrar. La pista serpentea el gran cañón del Pas de Amodjar, los "pas" son los únicos pasos que hay para cruzar esta cadena montañosa y entrar poco a poco en el desierto de dunas, los oasis se multiplican.
El paisaje es espectacular, casi nos deja sin respiración, después de Amodjar la pista, poco a poco se vá complicando, el llegar a Chinguetti, es llegar a un lugar mítico, no importa porque ni para que, simplemente llegar.
Todo va bien, de repente entramos en una zona de dunas ya a las entradas de Chiguetti, problema!!!! Nos hemos hundido en la arena, el calor es casi insoportable, por lo que decidimos montar un improvisado toldo y esperar la caída del sol para sacar el coche, el Land Rover, que iba detrás, al ver nuestra maniobra, nos ha esquivado y por suerte ha evitado la trampa, parando en una zona más dura, también de arena. Al fin salimos, el sol aún no ha caído, sorpresa!!!!! Tan solo unas cuantas dunas y nos encontramos con Chiguetti, sumergida en un mar de dunas.
Que sensación, es increíble.
Llegamos a la ciudad, hoy no montamos campamento, por fin ducha, nos dirigimos al Auberge El Menara, el lugar es calido y agradable, la recepción calurosa.
Buena ducha y buena cena. Mañana a descubrir Chinguetti.

¿Qué hace ahí esa moto?

Cuando llegamos al albergue, vemos una moto con matricula francesa, no tendría nada de especial, si se tratase de una moto trail, era una moto pequeña de 125cc y además de carretera, al poco rato, se presenta su propietario, un francés de unos treinta y tantos, desaliñado, habla catalán ya que es de la zona del Rosellón. Se presenta, nos explica como su viaje a Marruecos, poco a poco se fue complicando y acabó en Senegal, ahora estaba de vuelta, por decir algo ya que debía volver a Nouackchot y desde allí a Tánger donde embarcaba dirección Sette, fue divertido oír todas sus peripecias y más aún de la forma que las explicaba. Hacía dos meses que había emprendido el viaje y tres días que estaba en Chinguetti.

Día 18 Chinguetti

Chinguetti. Imagino que Chinguetti, debe tener cientos de lecturas, de impresiones, para mi, particularmente, el llegar hasta el lugar ya justifica el viaje, a pesar de que toda la región, está bastante abierta al turismo, lo está de una forma muy alternativa y aventurera, llegar, continúa siendo difícil y adentrarse en el desierto, no está en manos de todos ni de los grandes operadores turísticos, más aún si se tienen en cuenta las infraestructuras. He visto mucho más autentica esta ciudad que la mítica Toumbouctou. Hoy pasaremos el día aquí, disfrutando de todo lo que este lugar ofrece.
Inmersa en un gran arenal, Chinguetti, vive amenazada continuamente por las arenas del desierto, ya en el siglo XII, la vieja ciudad, fue literalmente engullida por las dunas, contó (según algunas fuentes) con veinte mil habitantes, con la desaparición de las antiguas caravanas y las rutas de peregrinación, mucha gente de esta región, emigró a Assai o Noauackchot, en la actualidad, no supera las dos mil personas. El oasis y las aguas freáticas, hacen posible el cultivo de ahí que en 1920, se crease la "nouvelle ville" al otro lado del Oued Batha.
En el centro de la villa histórica, se encuentra la mezquita, Chinguetti, es la séptima ciudad santa en el Islam, ha sido punto de encuentro de los peregrinos, antes de partir a la Meca, antiguamente, le daba nombre a la actual Mauritania, siendo el "País de Chinguetti", es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y son muchas las organizaciones y asociaciones que velan por ella. Veo Chinguetti como una visión, tenía muchísimas ganas de venir a este lugar, varios intentos, pero al fin estoy aquí, el paisaje es lunar, esta mañana al levantarme, ha sido, como si ayer, hubiésemos alunizado en este lugar con el que tanto he soñado durante muchos años. Todo empezó leyendo un libro de una antigua aventurera, Odette du Puigaudeau, que ya en 1935 y en una estancia en el lugar, decía:
"Tal vez, ahora no espera nada de este paisaje inhumano donde él traza lentamente su camino, el viajero, poseído, deja una especie de joya sobre la desnudez vertiginosa del Sahara, una de esas "rosas del desierto" hechas de silicio amarillo, nacidas del desierto y la ayuda del viento"........he leído antes de viajar hasta aquí cientos de veces, la descripción que hacía esa escritora sobre Chinguetti, ahora, mi sueño se ha cumplido.
Chinguetti, contó con doce mezquitas con capacidad para más de mil hombres cada una, se la conoció como "La Meca de Mauritania" y fue el punto de encuentro más importante, para las caravanas de Argelia, Mali, Marruecos, Sudán y Senegal, todo eso, hoy, con un poco de imaginación y a pesar del turismo, se puede respirar en la ciudad vieja, aunque muchos, claro está, no se enteren de nada. La ciudad, acogía caravanas con más de treinta mil camellos por noche y tuvo el privilegio de contar con una de las primeras universidades coránicas, todo eso ha quedado en el olvido, pero aún hoy se encuentran manuscritos en su Biblioteca, una de las más importantes del Islam.
Chinguetti, es única.

LA BIBLIOTECA

La ciudad contó con la Biblioteca más importante del mundo islámico, teniendo su efervescencia a lo largo del siglo XVII hasta principios del XX, la ciudad contaba con muchas escuelas y universidades, la mayoría de libros fueron vendidos o repatriados a oriente, en las grandes peregrinaciones a La Meca, algunos manuscritos, que hoy se encuentran en dicha biblioteca, cuentan con más de setecientos años, existen obras diversas del Corán, de ciencias religiosas, de gramática, de filosofía, de poesía, de astronomía, de ciencias e incluso de medicina.
Muchas de ellas, las más antiguas, están escritas en piel de gacela. Otros documentos varios, cartas, juramentos o actos notariales, nos permiten conocer la historia de la ciudad y del mundo saharaui en general.
Las obras más extrañas, a día de hoy, son conservadas en bibliotecas privadas por 14 familias de la ciudad, las condiciones de almacenamiento son muy precarias, y a pesar de los programas de la Unesco, estas obras y manuscritos "raros" son pasto de los parásitos, el calor y los roedores.

LA ESCUELA Y LAS TABLAS CORANICAS

Continuamos nuestro paseo, hemos visitado la Fundación Chinguetti, dirigida por unos médicos españoles y que cuentan con un pequeño dispensario, hemos visitado la mezquita, las ruinas......nos encontramos en la puerta de una escuela, vemos a los niños con "las tabletas coránicas" el profesor nos invita a entrar en la clase, eso nos servirá para que después, al atardecer, todos aquellos niños nos persigan por el pueblo.
Las tabletas coránicas (alluha) son de madera y tienen una forma característica, las venden en todos los comercios, son utilizadas para el aprendizaje del Corán el cuál debe ser aprendido con el corazón.
Resulta curioso ver a todos los niños, ensimismados, recitando la tablette como si de la tabla de multiplicar se tratase.

Absortos, continuamos nuestro camino por Chinguetti, ha sido un buen día, no solo para mi si no para todo el grupo, a la caída del sol, volvemos al albergue, nos espera un cous-cous sahariano, único.
Velada en la terraza, la noche lo requiere, los casi dos días en Chinguetti han parecido horas. Tendré que volver.

Hasta Hassan ha alucinado.......

Hassan es un berebere del desierto de Marruecos, de la zona del Erg Chebi, ha sido su primer viaje a Mauritania, es muy amigo de Jordi, junto con él y Lhancen, forman el "staff" de Kasbah Expedicions, Hassan hace las labores de ayudante y cocinero (muy bueno por cierto) estoy sentada en una hamaca del albergue en la terraza, abajo Jordi y Hassan comentan........no saben que les escucho:
- Isti sitio is una pasada
-Ya te lo dije, esto es el "disierto" amigo.
-No parese nada a Hasie Labied, isti si qui is il disierto di virdad, adimas ista gente habla hassania y no intiendo nada.
-Si, tu mucho chulear de japonés, alemán y esos rollos y no entiendes a tus paisanos del desierto.........
La conversación siguió largo y tendido, era una gozada escucharlos más aún cuando entre frase y frase lapidaría, se rompía el silencio con una carcajada que se oía en todo el recinto, mientras Lhancen, dormía a la sombra de la jaima. Vaya gente.

Día 19 Erg Ouarane


Hoy baño de dunas. Esperamos después de mediodía, hoy hace bastante calor pero no podemos perdernos adentrar en el corazón de las dunas, en el Erg Ouarane, el gran arenal que llega desde Chinguetti prácticamente hasta Argelia, grandes dunas, de colores cambiantes, la inmensidad del medio.
Hoy, por primera vez, vamos a dormir rodeados de dunas, silencio y estrellas, solo eso, no es necesario nada más.
¿Algún podólogo?
Hemos estado horas caminando por las dunas, la arena caliente ha hecho estragos en mis pies, me he acordado de las patas de los dromedarios, ha valido la pena, pero creo tardaré días en recuperarme, el erg es impresionante, como si todo el planeta fuesen dunas, 360º, dunas, arena.......
Dicen que el desierto es comparable al mar, en Barcelona, me cuesta vivir lejos de él, ahora, creo, que me costará vivir lejos del desierto.

OUADAN

Rebozados en arena partimos de Chinguetti. Hoy nuestro destino es Ouadane, a unos 120 kms al norte de Chinguetti, transcurrimos los primeros kilómetros a través de dunas para entrar de inmediato en un impresionante plateau, se trata del Plateau de Dhar, es una zona estéril de desierto, rodeados de bajas montañas y cañones, es la zona más desoladora por la que hemos transitado hasta ahora, atravesamos Tanouchert y ya de inmediato, llegamos a Ouadan.
Ouadan también es impresionante, sus ruinas se extienden a lo alto de una colina y llegan hasta un bello palmeral que hay a sus pies, Ouadan también fue una ciudad santa, cuna de los almorávides y su fundación se remonta al siglo IX, gran centro caravanero y conocida en todo el Sahara por su mercado donde el comercio del oro era muy común igual que la sal y los dátiles, se podría decir que fue la capital comercial del País de Chinguetti, la ciudad cuenta en la actualidad con un millar de habitantes, la sensación de caminar por una ciudad abandonada contrasta con su palmeral perfectamente cuidado y regado.
Las construcciones de piedra derruidas, están dando paso a las actuales, con patios interiores rebozados en adobe para mitigar las altas temperaturas de la zona. Hace mucho calor, muchísimo.
Andamos por Ouadan, las mujeres salen al encuentro con los gritos típicos de las mujeres del desierto, nos llaman para enseñarnos sus joyas y la artesanía que tienen a la venta.
Nos invitan a tomar un té, el eterno ritual de los tes mauritanos, después de un largo paseo por el palmeral al atardecer, nos volvemos a encontrar con aquella familia, que vuelve a invitarnos, esta vez a cenar y a dormir en su casa.
Ouadan, junto con el gobierno mauritano, lucha por la catalogación de la ciudad por la Unesco.
Una sensación extraña la de pasar la noche en Ouadan, es como estar en una ciudad fantasma, por sus callejones, de vez en cuándo se oyen pasos y solo los gruñidos de los dromedarios rompen el silencio.

"zzzzzzzzzzzz......."

La cena ha sido a base de una especie de fideos cocinados con algo parecido a las flores del calabacín y un tipo de hortaliza no identificado, pequeños trozos de carne, te mucho te y moscas, muchas moscas.
Conciliar el sueño ha sido una odisea, calor agobiante y las malditas moscas que se han ocupado de impedirlo ¿no duermen estos p.... bichos?. Después de probar por todos los rincones de la casa plantamos nuestro dormitorio en pleno patio, antes, una de las mujeres, tiró un par de cubos de agua por el suelo a fin de refrescar el ambiente, la tierra engulló literalmente el liquido elemento, lo de refrescar era simplemente una utopía.
Ya casi al alba, pude conciliar el sueño, el resto del grupo, repartido entre terrazas. Para colmo de la habitación contigua a donde yo estaba, una serenata de ronquidos que aún hacían más irreconciliable el sueño, se trataba de alguno de los tres tenores o Jordi o Hassan o Lhancen. Dios mío!!!!! ¿Como pueden estar ahí dentro? Y roncando!!!!!!!.

Día 20 Guerb el Richat

Amanece en Ouadan. Las temperaturas continúan siendo altas. Nos dirigimos hacia Guerb el Richat, cada kilómetro que hacemos, es más parecido a la luna, el paisaje es subrealista, algunas dunas, extensiones de arena, cañones casi impracticables, ríos secos, es la zona más árida que jamás haya visto.
Pasamos por varios cañones, uno de ellos el que forma el Oued Zbil, contiene muchos restos de grabados rupestres entre su amasijo de rocas, el paso es estrecho y de difícil conducción. Nos encontramos también con un antiguo fuerte portugués el de Agouadir a lo lejos vemos imponente otro gran erg, las dunas de Maqteir.
Llegamos a Guerb el Richat, son un conjunto de cráteres de origen desconocido, hay quien mantiene teorías de que se tratan de antiguos meteoritos, una vez más Monod habla de ello y de todos estos fenómenos en la región de Chinguetti.
Nos adentramos en el centro del más grande de ellos, tiene 45 kilómetros de diámetro y es visible con detalle desde los satélites. Es realmente increíble, alucinante.
En dirección a las dunas de Maqteir, encontramos a un nómada con un grupo de dromedarios


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Capítulo 1
 
 


 

Viaje Mauritania, expedición

   

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