Situada al norte de Chipre, es una de las ciudades más antiguas del mundo y en el siglo VII a. C. ya era la capital de un reino independiente. Nicosia se convirtió en la capital de Chipre en 1960, cuando este estado obtuvo su independencia. Actualmente, la ciudad está dividida en dos zonas, una turca y otra griega, a raíz de la invasión turca de 1974.
En la parte sur de Nicosia está el Museo Municipal Leventis el cual traza el desarrollo de la ciudad desde los tiempos prehistóricos. Al este de Leventis hay un museo de cultura, el Dragoman Hadjigeorgakis. El interior del museo no tiene nada de especial, pero el edificio, una mansión construida entre los siglos XV y XVIII, es de una gran belleza. El Museo Bizantino tiene una gran colección de iconos y mosaicos religiosos y la catedral de St. John conserva algunos frescos restaurados del siglo XVIII.
En el centro de la parte norte de la ciudad se encuentra la Plaza Atatürk. Desde la plaza, la calle principal recorre el norte hasta la bien- conservada Puerta Girne. Cerca está el Museo Turco, el cual se encuentra en un monasterio del siglo XVII. La Mezquita Selimiye, construida en el siglo XIII, es uno de los más claros ejemplos de la arquitectura gótica del país. El Büyük Haman, al sur de la ciudad, es el baño turco más famoso de Nicosia.
La ciudad amurallada
Nicosia, la capital sin puerto, situada en medio de la isla, hace equilibrio entre la vida moderna de la ciudad nueva y la fisonomía particular de la vieja, rodeada por una muralla del siglo XVI. Fue construida en tiempos de la República Veneciana con la idea de prevenirse contra posibles revueltas de los chipriotas, pero los enemigos estaban afuera. En 1570, los turcos se apoderaron de la isla; a partir de esta conquista se conformó la población turcochipriota.
Las tres puertas de entrada en la parte vieja, a través del gran murallón, atraen más que cualquier otra cosa en la ciudad. Hay que pasarlas e internarse en las callecitas angostas, casi sin veredas y rodeadas por casas viejas en tonos amarillos, con balcones chicos y mampostería a la vista. El barrio de Laïki Gitonia es uno de los más representativos y el que más convoca.