Nicaragua
Nicaragua — miércoles, 23 de marzo de 2011
Otro país, otra moneda. El cambio es a razón de un 1 dólar \ 21, 5 córdobas. Son doce dólares americanos la tasa de entrada en el país y otro a la municipalidad fronteriza. Empieza una odisea de buses mientras desdeño ciudades que la guía me aconseja, hace tiempo que no me fio de ella, y me voy directo a Granada a la que llego tras cinco autobuses y ocho horas después con la correspondiente marabunta de gentes, de gritos, de ofrecimiento de productos, insisto de todo: bebidas de todo tipo, ropa , comida cocinada, sin cocinar, frutas para mi desconocida, dulces chorreantes de aceite, gallinas cacareantes, peines, bolígrafos, calendarios, velas, catecismos, libros escolares, cepillos de dientes, píldoras para la vesícula, riñón, hacen cola en la parte de delante para que cuando uno acaba empieza otro con la cantinela. También te dan charlas acerca de cómo logró salir de la droga gracias a la ayuda que tuvo y ahora pide para sacar a otros de la adicción….La gente compra, tarde o temprano compra, hasta yo compré unos cd,s de cuentos infantiles para mi sobrino-nieto. Pues entre vendedor y vendedor y conversaciones con unos y otros se pasa las horas de buses repletos de gente. Y con una canción e Roció Durcal cada dos canciones.
Hay elecciones a unos meses vista y Daniel Ortega el otrora revolucionario pretende presentarse a pesar de que un art. de la constitución dice taxativamente la imposibilidad de presentarse a una reelección. El caso es que en estas fechas el tribunal superior de justicia está haciendo una interpretación extraña y acabará presentándose. Es el debate de la calle al que se lanzan sin paracaídas los ciudadanos, como yo soy un gringuito no temen hablar a las claras, pero si es como me dicen y acaba presentándose ganará sin complicaciones.
En estos países la democracia es otra cosa a la europea, aquí se está con el partido o contra el partido, en las obras publicas sin ningún pudor se exhibe el cartel del partido que gobierna el municipio, existe una tensión entre la gente y en cualquier rincón se abre una conversación áspera entre partidarios y detractores de una determinada opción política. Cuando entra un partido político a gobernar casi se cambia por completo los trabajadores del Ayuntamiento, incluso buena parte de la policía deja su puesto a los ganadores y no hablo de los puestos de confianza sino de prácticamente todos los pseudo funcionarios.
Por otro lado como casi todos los presidentes y máximas autoridades son unos trincones cuando les llega la hora de marcharse se lo llevan crudo y se exilan en otro país sin problema alguno y es que entre pillos anda el juego y se sabe que hoy por ti mañana por mí y que además el mandatario que pretende exilarse en otro país viene con una fortuna de la que algo les caerá por acogerles. Así sin ir mas lejos los presidentes caídos antes mencionados de Honduras están viviendo a cuerpo de rey en Costa Rica.
En Nicaragua me cuentan que, Humberto Ortega y Alemán -del partido conservador- antiguo dirigente y ahora perseguido por la justicia estaban a punto de obtener sus objetivos de eludir la cárcel a condición de desaparecer la vida pública. Al final es verdad lo de republicas bananeras, lo digo con todo el dolor de mi corazón, pero es lo que percibí a efectos políticos. Otro ejemplo de lo que digo es que el presidente de Guatemala no podía presentarse a las elecciones próximas ni él ni familiares hasta cuarto grado, así lo dice su legislación. La solución que había encontrado para seguir en el palmito era la de divorciarse de su mujer y así ella podría presentarse, que te parece?. Pues eso república bananera.
Granada
Son las ocho de la tarde del 24 de marzo cuando llego a Granada y estoy muerto. Es un cansancio profundo , físico y mental, había pensado en hacer excursiones desde aquí a otros sitios pero desisto, esperaré aquí unos días hasta la llegada de Sergio Regulez , mi compañero en tantos otros viajes, que se unirá a mí para continuar hasta Panamá. Me alojo en el hotel El Rinconcito por 15 dólares al día, regateo y logro que me regalen una noche tras cuatro días de estancia. Me entero de que un sueldo normal alcanza unos 130 dólares al mes, yo pago por dormir mas de lo que una persona gana al día. He dejado el síndrome del mochilero atras, es ese síndrome en el que aunque no tengas problemas de dinero te vas envolviendo de él y por el que todo te parece caro, a todo regateas, a todo le buscas las vueltas, luchas por que te rebajen lo que en España dejas de propina en una cafetería, lo he comentado con mas gente y les pasa mas o menos lo mismo.
Para familiarizarme con la ciudad salgo a la calle y me subo a una preciosa terraza de un no menos precioso palacio-hotel que da a la plaza y en el que según reza una placa conmemorativa se realizó una de tantas reuniones previas a la independencia. Me bebo un buen ron de la zona que relleno con el que llevo yo -y es que sigo siendo mochilero- y dejo pasar las horas mientras pongo orden en mi cabeza ante tanta información que me llega.
También te llega un poco de añoranza de los tuyos, a los que echas de menos , pero eso ya sabía que ocurriría. Se te hace duro el viaje, son muchas las horas que pasas solo y te vienen fantasmas que te dicen que “qué haces aquí”. Los espanto de un manotazo y echo otro trago de ron. Mañana será otro día conoceré a más gente unos más interesantes que otros y saldrá el sol esplendoroso y aparecerán otras maravillas en forma de ríos, montañas que tendrás que echarte a la boca y es que como decía al principio, la satisfacción es alta. Es edificante sentir como se refuerza la seguridad en uno mismo, en gracia con todo y con todos, te sientes feliz, con lo vivido y esperanzado con lo que queda por vivir. Como digo mañana será otro día.
Las comidas son sabrosas, hay en cada esquina un chiringuito montado y te ofrecen menús varios por cuatro perras. Deambulo por las calles bajo un calor asfixiante, como la vida empieza a las seis de la mañana llegadas las once es hora de comer así que como ,por 45 córdobas, un filete de pescado con frijoles, arroz y una cerveza . Decido irme al hotel ante el calor abrasador a dar un empujón al libro que traje: La Montaña Mágica de Thomas Mann, viene bien para los momentos tontos. De la información que he sacado de las agencias de excursiones me he trazado unas rutas para estos días, mañana iré a Masaya a unos 14 Km de Granada. Hasta la tarde no me muevo.
Es viernes así que habrá que tomar algo por la noche, una vez mas la suerte me acompaña y resulta que el local de moda es el de Conchis , una zaragozana que apareció por Nicaragua trece años atrás huyendo de su pasado y ahora regenta dicho local , le va bien, es divertida y está enchufada con temas exotéricos, con el karma arriba y abajo, que si las fuentes de energía humana, está contenta porque pronto va a ver a su maestro oriental allá en la India con el que se comunica con frecuencia vía internet y al que visitará en breve. Es un encanto con sus kilitos de mas y su sonrisa permanente, en su casa –al lado del local- vive un médico español , Javier un soñador alicantino que en su día decidió cruzar el charco huyendo de la vida que le esperaba y no piensa volver a España, trabaja en un hospital del que cobra algo después de haberlo hecho tiempo sin hacerlo.
La novia de éste es un encanto de niña y para por allí, también está pasando unos días una holandesa de nombre Inge que lleva seis u ocho años viajando por el mundo sola y apenas tiene veintiocho años y que ha aterrizado por la casa vía redes sociales. Lo dicho una casa de locos. Una vez que nos conocemos en el local –ella está cual madame cobrando los tickets de las bebidas- me invita a que me instale en su casa el tiempo que quiera lo cual desdeño pero nos citamos para vernos dos días después e irnos de excursión. Por supuesto digo OK.
Masaya
Tiene unas cuantas cosas a ver, una de ellas el volcán al que da nombre, hay que verlo. Después de unos cuantos buses enlazados llego a las puertas del parque y me pongo caminar, después de pagar cien córdobas, hasta la cima. El volcán de Masaya es espectacular, te puedes acercar hasta las aristas del cráter y ver las fumarolas de gases. Dice un guía con un grupo de mejicanos al que me pego que los indígenas tiraban jovencitas para aplacar las iras de la diosa del fuego y que los conquistadores españoles entendían que era una de las puertas del infierno.
Te aconsejan no estar mucho tiempo por allí dados los gases expulsados, es verdad que hay un fuerte olor a azufre así que más bien empujado por el calor que por las advertencias aprovecho que una pareja baja a la carretera y me ahorro la caminata de los cuatro km. He gastado entre los buses correspondientes y la entrada al volcán unos 55 córdobas, la agencia me lo ofrecía por 700 , pero como soy mochilero, la la la.
Llego a la ciudad como tal y me refugio del calor del mediodía en un bar del mercado de artesanía que la verdad es que está razonablemente dotado aunque no tanto como dicen las guias. Pico con la compra de un cuadro más de una mujer preciosa que enviaría por correo a Madrid y que ahora luce en las paredes de mi casa, es la estrella del salón. Como digo, paso un par de horas en el bar del mercado con unos tipos a los que me gano con facilidad, no es ningún mérito, son ellos los que cansados de oírse en la tertulia que tienen montada agradecen gente nueva y más si como yo, les pago una litrona –luego serían mas aunque ellos también pagaban alguna- para acercarme a ellos.
Hay un sandinista de pro, antiguo revolucionario que asegura peleó la revolución , otro asegura que con Somoza se vivía mejor y añora aquellos tiempos ( sus compañeros dicen que lo que añora son los años mozos de aquellos tiempos), otro recién llegado huyendo de su pueblo y que se acerca al sol que mas calienta, otro es un predicador de una de tantas iglesias que por allí hay y que niega la evolución del hombre a partir del mono, asegurando que fuimos creados por Dios tal y como dice el Génesis, con barro, (nada que decir: en USA hay importantes dirigentes que así lo creen). Me voy pasado la sofoquina de la tarde, ha estado bien la velada pero se empieza a poner un poco cansina, me dicen que si bien es época de calor, este año es mas caluroso que lo normal, ¡¡¡ joder con el calor¡¡¡ . Les prometo que volveré mañana aunque se que no lo hare.
De vuelta a Granada me doy una vuelta por un paseo un poco mas turisteado -mas limpio, mas caro, mas coqueto, a la europea- de donde espantan a los mendigos que sí hay en otras calles y que ves literalmente tirados por la calle borrachos de aguardientes baratos, abandonados a su suerte. Las obras se realizaron con fondos españoles según dice un cartel. Ha quedado bien. Me siento con unos vendedores de artesanía a los que me acerco y me siento entre ellos con el truco de la invitación a cerveza (50 cts de euro). Aparecen Javier el médico y la holandesa y me encuentro con un viajero mejicano que ya había dejado atrás en Antigua en Guatemala, hablamos un buen rato y coincidimos en que Antigua es bonita pero que le falta la autenticidad que sí tiene Granada, aquélla está mas colocadita, ésta es mas genuina, es una ciudad viva, no una ciudad-museo que casi es Antigua. Aquí las gentes viven en la ciudad y viven la ciudad, ves a las gentes en sus quehaceres diarios en los mercados , en sus trabajos. En las tardes las gentes salen a bailar en la plaza y las madres con sus hijos pasean por allí. Se sientan en la puerta de su casa en sus mecedoras…
Una vez mas llega la tarde y estoy muerto de cansancio. Creo que por hoy ya está bien, me voy a dormir aunque apenas son las nueve de la noche.
Me levanto tempranísimo por culpa de mis problemas de sueño y los ruidos de un grupo de estudiantes que están durmiendo en el patio en sacos de dormir, de todos modos he dormido mas o menos bien así que me voy al volcán Mombacho a unos 15 km de Granada en bus que me deja a las faldas del mismo. Me creo muy listo y decido subir andando al no estar operativos todavía los buses privados del volcán que te llevan hasta la cima por 250 cordobas. La subida no son muchos kilómetros pero se suben nada menos que mil metros de altitud, es brutal la pendiente por momentos y ni ganas ni fuerza tengo para ver el paisaje, acabo por subirme al pescante de un camioncillo que por allí pasa y logro llegar a la cima mucho más cansado de lo que suponía.
Un buen café y un bollo de no sé qué –estaba en ayunas- me hacen recuperar las fuerzas para darme un paseo por los alrededores del cráter. Éste es distinto al volcán Masaya, aquél estaba vivo y los alrededores estaban pelados de vegetación, éste está muerto desde hace mucho tiempo y con las lluvias tropicales y el buen sol de la zona han hecho surgir una vegetación exuberante. Los arboles son gigantes y sobre cada uno de ellos crecen otras plantas y sobre éstas otras. Hay un montón de carteles que explican cada una de ellas y la familia a la que pertenecen.
Como no soy biólogo no me entero de nada. Lo que si llama mi atención es uno que hay ante un árbol gigantesco que dice que en solo ese árbol –hay muchos parecidos a ése- hay mas biodiversidad que en toda Suecia junta. Alucina. Hay un mar de nubes que se enredan con la cima y apenas dejan ver el inmenso Lago Nicaragua, un mar de agua dulce dentro del país. Lo navegaré mas tarde.
De vuelta a casa , paso con el bus por los llamados pueblos blancos y me asomo al Mirador de Catarina paso allí un par de horas descansando de la subida sentado ante la Laguna de Apoyo, otra laguna nacida al albor de las erupciones volcánicas de la zona miles de años atrás. Una zona pensada para los turistas con infinidad de collares, y mas menudencias de las que compro alguna. Una vuelta mas a la ciudad, una cerveza con los artesanos de la calle y a casa, mas tarde iré al Conchis. Al final son las doce cuando me voy a dormir y es que es muy duro ser mochilero a los cincuenta y querer estar en todos los lados.
Es domingo cuando decido ir al lago Nicaragua. Granada es ribereña de este inmenso lago existente dentro de Nicaragua, por ahí navegaremos Sergio y yo camino de la isla Ometepe y de Costa Rica. De momento me voy a pasear entre los 365 islotes que existen pegados a Granada que no son sino el resultado de las erupciones del volcán Bombacho que visité ayer y que está al lado. Según paso camino del embarcadero de los kayak me ofrecen una visita en barco con motor por entre las islas pero tengo claro que busco ir a remo sin ruidos y sin turistas al lado. Contrato uno por 25 dólares por tres horas y dos cervezas que me beberé a la vuelta, firmado el trato siento cómo esta vez no he sido hábil, pero ya está hecho.
Es un momento culmen de esta etapa del viaje navegar en un kayak, me acompaña William que hace de guía por entre las islas –me hubiera perdido de ir solo como yo pretendía- Así cada uno en su canoa nos metemos en el laberinto formado por las islas, todas ellas a reventar de vegetación y en muchas de ellas casas que no tienen nada que envidiar a los chalets de lujo europeos. Me dicen que el rey de España tienen una aquí, regalo de la que fue presidenta de la republica Violeta Chamorro con motivo de una visita oficial en el año 1993 de nuestro monarca a su país. Otras son propiedad, como no, de gente adinerada, tienen pinta de no estar habitadas y de que solo vienen por aquí de cuando en cuando. Pregunto y me dicen que cada isla puede valer sin edificar unos 175 mil dólares y que las mas lujosas llegan a tres millones de dólares.
Sea como sea el paseo es precioso. Es una gozada deslizarte por el agua entre nenúfares gigantes y manglares con los correspondientes pájaros cruzándose de un lado a otro cuyos nombres por mucho que se aplica William no logro retener. Mientras paseamos vemos a gente pescar en una foto tantas veces vista en otros ríos e incluso otros continentes: tiran constantemente al agua una red para poco a poco recogerla esperando traer consigo algún pescado. Encantado con la experiencia y una vez mas huyendo del calor decido quedarme a comer un pescado fantástico a la vera del rio, hablando con los empleados y bebiéndome las cervezas del trato. Pasado el calor vuelvo al hotel , a una media hora andando del embarcadero.
La tarde una vez mas se pasa en la calle turisteada y por nombre La Calzada, ya soy amigo de los artesanos así que allí que me voy a sentarme con ellos mientras tratan de vender algún anillo, pulsera a lo que se ofrezca. Los artesanos, cuidan unos de otros , se ayudan y forman una familia. De vez en cuando deciden que se han cansado de una ciudad, levantan el campamento y se van a otra para una temporada concreta y vuelta a empezar.
El ultimo día que paso antes de la llegada de Sergio lo paso con el grupo de Conchis, en la Laguna de Apoyo, es un cráter lleno de agua a cuyo alrededor ha crecido unos pequeños restaurantes con alguna cabaña para dormir. Están muy bien y son un poco mas caras que un hotel normal. Si vas con niños o con una novia nueva es un sitio fantástico para pasar unos días. Es una máxima entre las gentes que circunstancialmente pasan unos días juntos que cada uno se paga lo suyo. Conchis que no tiene problema alguno de dinero y yo que cuando me interesa o hay algún manjar a la vista dejo de ser mochilero nos comemos un pescado exquisito con un par de cervezas cada uno, el resto se come un sándwich y agua, es así sin malos rollos, así funciona. En la sobremesa entre risas y risas invito a toda la banda a una botella de ron. El del bar nos deja comprarla en el súper de al lado siempre que le compremos las coca colas a él , sin problemas, un par de horas y una nueva botella de ron mas -somos siete- volvemos a Granada cantado canciones de Nino Bravo y Raphael a grito pelao metidos como podemos en el taxi.
Es el 30 de marzo cuando llega Sergio al aeropuerto de Managua, ni la pisamos. Al igual que Guatemala ciudad no valen nada y según dicen hay mas peligro de lo conveniente y como no tienen nada de interés se pasan de largo, no se visitan. Es muy difícil erradicar la violencia de estos países, la han mamado, han crecido con ella en forma de guerras, de corrupción, de abusos. La justicia se la toman por su mano y se sienten legitimados a usar la violencia cuando entienden que han sido ultrajado por sus vecinos, compañeros o quien sea. No creen en las instituciones, ni en la policía ni en la justicia, y funciona el ojo por ojo diente por diente. Si a eso le sumas que por aquí pasa buena parte de la droga que se consume en USA o en Europa y lo que conlleva de control de territorios por las mafias resulta un coctel que hace que la violencia sea casi imposible parar.
En otro orden de cosas tengo que decir que cuando Sergio me planteó acompañarme unos días de este viaje no me gustó, no había ninguna razón por la que decir que no , era por lo de hacer el viaje solo con todo lo que eso suponía, mas tarde cuando llegué a Centroamérica y me quede definitivamente sólo me dio un poco de miedo como antes reconocía y le echaba de menos, ahora era todo distinto, si al principio tenía casi como reto de acuerdo con lo que decían los periódicos y las radios no ser asaltado y que no me robaran ni documentación ni dinero, ahora pisaba fuerte, ya no estaba temeroso me sentía bien como he explicado antes, así de este modo casi me supondría una rémora. Todos esos pensamientos se evaporaron cuando lo vi traspasar las cristaleras del aeropuerto y nos fundimos en un abrazo. Nos quedaban unos dieciocho días por delante.
Paseamos por la ciudad de Granada para, haciendo de cicerone, enseñarle los sitios mas característicos y bonitos. Nuestro barco salía a eso de las tres de la tarde del día siguiente a la isla habida en el lago Nicaragua. Había que aprovechar las horas que nos quedaban, unas cervezas viendo pasar a gente, una cenita en un lugar que había descubierto bueno, bonito a medias y barato, una visita a Conchis y a dormir. No daba tiempo para subir ninguno de los volcanes que yo había subido ni asomarse a los miradores o cráteres que yo había disfrutado así que decidí llevarlo a navegar por entre las islas. Acerté de pleno, le encantó y a mí no me importó repetir, así que un nuevo pescado al estomago y al barco, a la isla de Ometepe.
Atrás se quedaba Granada una ciudad que no fue ajena a la codicia de los corsarios que trataban de alcanzarla subiendo desde el atlántico por el rio San Juan y al que iríamos unos días después. Como no era fácil acceder a ella por mar se libró durante un tiempo de los saqueos correspondientes a los que se sometía a casi todas las ciudades nacidas en aquellas épocas. Con orgullo comentan que es la única ciudad de sus características que sigue en el mismo emplazamiento en el que nació. Dadas las características de Managua, Granada se ha convertido en la capital turística del país y aun siendo aun incipiente al parecer cada día se ve a mas gente que como yo no quieren dejar de ver esta preciosa ciudad colonial.
Ometepe
Fueron casi cuatro las horas que nos llevó llegar a la isla. Se hacen agradables. Nuestra intención es estar un par de días en la isla para luego descender por el rio San Juan hasta el atlántico. Nos quedamos en Altagracia, donde hace escala el barco camino de S. Carlos.
Pero vayamos por partes. Nos compramos y bebemos una botella de ron (son de 300 centilitros) para, entre trago y trago, hablar de lo que queda por delante en el viaje todo ello después de cenar y habernos alojado en un hotel por 12 dólares al día los dos.
Nos acompaña un nica (nicaragüense) que acaba de salir de la cárcel por culpa de un español nos dice, es homosexual y al parecer el español le colocó un marrón que se ha comido él solo. Pronto serán las fiestas y delante de nosotros van camino de una discoteca chicas vestidas para un concurso de misses, son unas niñas, poco antes ha pasado un vía crucis de niños, con su cruz a cuestas y sus estaciones, lo toman como un juego pero ya van entrando en la red de la iglesia, ¡¡¡estos curas¡¡¡.
Coincidimos con una palentina en nuestro hotel, se ha echado de novio a uno de los guias que por allí hay, está en Nicaragua seis meses en una labor propugnada por la ONU y financiada por España, gana 600 euros al mes y su labor trata de reinsertar en la sociedad a las menores maltratadas. Habla de violaciones, de tráfico de órganos, de menores abandonadas por la familia. Soy muy incrédulo con los resultados y se lo digo, ella también lo es. Parece una buena chica.
El uno de abril por la mañana salimos muy temprano para coger el bus regular que nos dejaría a la falda de uno de los dos volcanes de la isla, el Volcán Madera , - 1400 metros de altitud- después de desayunar a pie del sendero nos juntamos con un holandés –es la nacionalidad que más he visto en el viaje- y subimos un tiempo juntos , es un botánico que está en su salsa, becado por una universidad de su país durante cinco meses haciendo un inventario de no sé qué tipo de flores. Sergio va sufriendo en la ascensión y tenemos que parar con cierta frecuencia.
La subida es impresionante entre vegetación exuberante que me recuerda a la del volcán Mombacho –apenas estamos a 150 km en línea recta de él- Es una ascensión con premio. Me explico.
Resulta que hay montón de subidas a cimas de varios tipos a las que llegas bebes un buche de agua descansas y te vuelves, aquí no, aquí llegas y te bañas en un cráter natural del tamaño de un campo de futbol y que cuando te pones de espaldas en el agua ves el premio ganado : la vista de un perfecto anillo circundante a unos cincuenta metros de altura forrado por frondosas e impenetrables plantas de un verde intenso cuyos nombres no salen en las enciclopedias y constituye un momento que para ti que lees sentado estas líneas seguramente te cueste entender. La bajada es más llevadera, pero nos equivocamos y al final acabamos en otra parte de la falda del volcán, tenemos suerte y mientras esperamos la guagua nos bebemos unas cervezas en un chiringo en un cruce de caminos, una de esas cervezas que saben a gloria cuando llevas bajando tres horas sin agua y a treinta y cinco grados de temperatura.
El día siguiente le alquilamos una moto al sobrino del dueño del hotel por un día y recorremos la isla por las tres carreteras que tiene. Comemos mientras, huyendo del calor del mediodía, el Sporting de Gijón gana 0-1 al Madrid en el Bernabéu. Hay mayor felicidad?, reanudada la marcha, sentimos la isla en todo su esplendor, tiene 277 km cuadrados , (un poco mas grande que la isla del Hierro)y está a trece km de la costa. Si el volcán Madera que subimos ayer es difícil hay otro que impresiona, es el Volcán Concepción y tiene la silueta que los niños pintan en la escuela, un cono perfecto y según nos dijo el holandés que nos acompañó ayer y lo subió dos días atrás es mucho más difícil de subir, por duro y empinado y además solo se puede estar un poco tiempo por el azufre que emana constantemente lo que dificulta y mucho la respiración.
Lo del día tres de abril no hay por donde cogerlo, Sergio aun no había ”gozado” un día de buses , hoy tendría ración triple. Nos levantamos a las 5 horas para estar en Moyogalpa (a la otra parte de la isla) y coger el barco que nos lleva a S. Jorge, y con un nuevo bus a Masaya, taxi a Tipitapa, bus a Juigalpa, otro a San Carlos donde llegamos a las siete y media da la tarde. Duro pero divertido, yo disfruto viendo disfrutar a mi amigo cuando ve lo que yo había visto tantas veces y que para él era nuevo. Mucha gente viene del mitin celebrado en Managua de Ortega con vistas a las elecciones. Son capaces de estar siete horas de ida y otras tantas de vuelta para estar en el mitin. Hay mucho de clientelismo político según advierto de los chavales con los que hablo. Y es que si no estás tienes mas dificultades para trabajar. En todas partes cuecen habas. Dormimos en un hostal por nombre San Carlos un poco cutre por 200 córdobas y sin baño. Está sobre el mismo rio y las gentes tiran sin mas miramientos los desperdicios de todo tipo al rio.
Sergio había organizado desde España esta parte del viaje, tenía ilusión por navegar el rio San Juan que desemboca doscientos kilómetros mas abajo en la ciudad del mismo nombre. Y esa ilusión nacía del deseo de navegar por el mismo rio en el que los piratas de los siglos XVII y XVIII subían y bajaban o se escondían en sus entraderos huyendo de la marina española. Fíjate si será complicada la entrada desde el atlántico que los españoles la conocieron desde el lago, es decir viendo que el lago Ometepe tenía un desagüe natural –el río San Juan- lo siguieron hasta descubrir que donde llegaban era el mismísimo atlántico.
Nos llevamos un chasco cuando nos dicen que el barco para San Juan no sale al día siguiente por lo que no tenemos mas remedio que coger uno que nos deja en El Castillo, a mitad de camino. En vez de esperar en San Carlos lo haremos en El Castillo , acertamos. San Carlos no ofrece nada y El Castillo es un pueblo ribereño precioso, coqueto, limpio y agradable, de esos sitios en los que no te importa quedarte unos días.
El chasco viene al saber que la liga de beisbol que se hace cada año en un sitio distinto de la zona, éste toca en San Juan por lo que los barcos de línea regular se están utilizando para llevar a los equipos y se olvidan del resto de viajeros. Así es Centroamérica. Nos toca quedarnos día y medio aquí y aunque el sitio es bonito sentimos que estamos perdiendo un tiempo precioso, pero estamos atascados, el barco que nos retrocedería a San Carlos camino de Costa Rica es el que antes tiene que ir a San Juan para después volver. Nos resignamos y a otra cosa. Hemos conocidos a un par de pobres hombres que han cruzado la frontera campo a través con la unica intención de emborracharse porque aquí es mas barato, como suena, les invitamos a comer y a un par de cervezas y, ya sabes, amigos para siempre. Quedamos en vernos una vez que lleguemos a Costa Rica
Paseamos uno de los fuertes que el rio tiene y que se hicieron para frenar el avance de los piratas rio arriba, restaurado con los fondos de España. Gracias a las leyendas que en el fuerte hay aprendo la diferencia entre pirata y corsario. El primero roba para sí, el segundo lo hacía con la cobertura de un país que aprovechaba para hostigar a otro. Así, los corsarios ingleses hostigaban a las naves españolas con la cobertura de Inglaterra con la que se repartían el botín y de la que recibían apoyo logístico.
Logramos reiniciar el viaje para San Juan con un par de equipos de beisbol y con un montón de inmigrantes nicas camino del país rico de la zona que no es otro que Costa Rica. Hay mucho tiempo por delante, como el rio apenas lleva agua, por momentos el barco se embarranca y hay momentos en que los mas jóvenes – no estamos entre ellos- se echan al rio para empujar un poco a la barcaza y reanudar el trayecto. Hay muchas historias en estas gentes, los que van a jugar al beisbol lo consideran como unas vacaciones, van disfrutando por adelantado y ya se ven en Managua disputando con los vencedores de otras zonas del país la liga.
Si la barcaza avanza con lentitud es porque otras gentes se bajan en cualquier parte del rio y se echan a andar camino de Costa Rica cuya frontera está apenas a unos kilómetros del rio –por momentos es el propio rio quien hace de frontera-. Son los inmigrantes ilegales en busca de un futuro mejor, incluso aunque tengan papeles prefieren pasar de incognito y ahorrarse las tasas de entrada de un país a otro. Me da pena un chaval que todo el viaje ha estado circunspecto y serio cuando me cuenta que es la tercera vez que hace esto mismo para, en cada viaje, llevarse a un familiar nuevo. Esta vez va con un hijo de apenas tres y un sobrino de cinco años que se lo lleva a su hermana. Trabaja de securitas de un modo ilegal y le pagan mas o menos bien, está contento y en un par de meses volverá a Nicaragua para esta vez llevarse a su madre. La primera vez que lo hizo era un niño y fueron otro los que le llevaron por lo que le cobraron mil córdobas, aprendió y ahora lo hace él para su familia. Como digo toda una odisea, las hay en cada una de las paradas que el barco hace. Ves cómo bajan varias personas y se adentran mas o menos cautelosos. Si los cogen les devuelven sobre la marcha y lo vuelven a intentar, al final logran entrar, no es difícil.
El rio nos decepciona, esperábamos mas actividad de fauna y los únicos pájaros que hemos visto han sido las patrullas del ejército que en controles absurdos hacen parar al barco y miran para hacerse notar, les gusta saber si hay extranjeros y a capricho nos hacen hablar con ellos y pretenden hacer sentir que allí mandan ellos. Republica bananera.
Llegamos a San Juan del Norte. Por culpa del campeonato los barcos tienen horarios especiales y nos toca quedarnos aquí más tiempo del previsto. No hay nada que ver. Es un pueblo nuevo, el antiguo San Juan acabó arrasado veinte años atrás cuando fue escenario de una de las batallas entre la contra financiada por los Estados Unidos y los sandinistas. El resultado –entre otros- fue que no quedó piedra sobre piedra. Lo que hoy hay no tiene el menor interés. Nuestro hostal es el Universal dormimos por doce dólares la noche. Como hay que aprovechar el día que tenemos por delante nos alquilamos un par de canoas, en una va Sergio con el guía y yo en otra rema que te rema. Vamos por un ramal del rio que serpentea cubierto del oleaje del mar por una lengua der arena. Nos dirigimos a la explanada donde se está montando un aeropuerto.
Sera muy útil el aeropuerto al no tener que venir por el rio en un viaje de horas y horas desde S. Carlos al que llegar también lleva lo suyo. Además, de esta manera se podrá pasar a Costa Rica por aquí y los turistas llegarían a una zona que por falta de tiempo no veremos, que es uno de los tortugueros mas importantes del mundo y que está a apenas veinte kilómetros pero ya en Costa Rica a la que no hay un paso fronterizo abierto entre otras cosas por los conflictos de soberanía que ambos países tienen sobre estas tierras. La explanada para el aeropuerto rodea a lo que es el camposanto de San Juan del Sur antes de que la guerra ya comentada arrasara con la ciudad, es lo que queda de la antigua ciudad. La nueva no merece la pena visitarla.
Por fin nos subimos a las cinco de la mañana al barco (550 Córdobas) que nos devuelve a San Carlos siete horas mas tarde.
Dejamos atrás Nicaragua, un país precioso a pesar de las interminables guerras sufridas, primero contra Somoza, luego la contra (financiada por Reagan) contra los sandinistas ya en el poder y luego las luchas internas por el poder que conlleva a una corrupción y nepotismo que comprime al país y no le deja tirar para adelante, he disfrutado en cada uno de los sitios por los que he pasado, he encontrado a gente humilde que se dirige a ti casi pidiendo disculpas. También he visto muchos indigentes, muchos borrachos en las calles , prostitutas casi niñas a las que con toda seguridad algún desaprensivo busca, pero es bonito, muy bonito, geográficamente Me gustaría que tuvieran la suerte de tener unos buenos gobernantes que lo empujen para arriba aunque dudo de ello visto lo visto. Sé que voy con prisa y me dejo muchas zonas en el camino pero digo que de igual modo que no volveré ni a Honduras ni a El Salvador, no me importaría regresar a Nicaragua.
He leído después de venir de estos países un par de libros sobre la zona, uno de ellos “Trilogía de Centroamérica” de Javier Reverte relata con todo detalle y en forma novelada las desgracias acaecidas en Guatemala, Honduras y Nicaragua en aquella época de despropósitos militares y paramilitares en las que –cómo no- una vez más los más desfavorecidos pusieron el sufrimiento y los muertos en lo que parecía un juego de mantel de las potencias mundiales.
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Últimos comentarios
lozanam dice:
Que buena info, que buena reflexion inicial, q bien contado. Felicidades. Leyendo a lols demas uno se da cuenta de q nunca es tarde y de q los temores de unos los pasamos todos. Abrazos paisano!!
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A-Orihuela dice:
Gracias por el comentario, la cosa es que fue muy pero que muy interesante e invito a todo el mundo a hacer algo parecido
Publicado
Marcelaldo dice:
Estoy muy feliz de que hayas concluido con un buen concepto acerca de mi pais, siempre que regreses seras bienvenido. Lo que vos decis acerca de los problemas es muy cierto, hay dificultades, y lamentablemente los gobiernos nos han tenido abandonados. Eso si, vamos para adelante, y no precisamente por un gobierno, es mas que nada porque la gente cree mas en Nicaragua, los mismos nicaraguenses no dejamos de tener esperanzas, y por eso invertimos aqui. Y muestra de ello tambien es que gente extrangera ha venido a quedarse tambien. Si del mierda gobierno depende, este pais se cae, pero si del pueblo depende, salimos adelante, y lo ultimo tiene mas peso.
Saludos
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Capítulos de este diario
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1
Mexico DF y Oaxaca
Ciudad de México, México | 17 de febrero de 2011
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2
Guatemala
Guatemala | 23 de febrero de 2011
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3
El Salvador
El Salvador | 15 de marzo de 2011
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4
Honduras
Honduras | 19 de marzo de 2011
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5
Nicaragua
Nicaragua | 23 de marzo de 2011
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6
Costa Rica
Costa Rica | 8 de abril de 2011
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7
Panama
Panamá | 10 de abril de 2011
En Nicaragua...
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