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Crónicas canadienses (por un sudamericano)

Escribe: Stratosphere
Es uno de los países más grandes del mundo, se encuentra en nuestro continente (América) y aún así es poco considerado como destino con propósitos turísticos, al menos por nosotros los latinoamericanos. Este diario pretende ilustrar solo unas cuantas de las muchas cosas que tiene Canadá para ofrecer, compartiendo nuestro recorrido por sus principales ciudades, por supuesto, con muchos tips para el viajero ávido de nuevas experiencias y lugares inolvidables.

 

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Las espléndidas cataratas

Cataratas del Niágara, Canadá — lunes, 1 de agosto de 2011

Ya teníamos la fortuna de haber conocido New York en un viaje anterior, así que le dedicamos un par de días para visitar otros lugares que habían quedado pendientes, e incluso para asistir a un show en Broadway. Después de estos días en la espléndida Gran Manzana, iniciamos nuestro recorrido por tierra hacia nuestro destino principal: Canadá.

Alquilamos un automóvil económico en el aeropuerto de Newark y tomamos inmediatamente rumbo a la ciudad de Niagara Falls, en la provincia canadiense de Ontario, provistos de nuestro equipaje, un GPS y grandes expectativas. Inicialmente no pensaba contar con aquel GPS, me gusta más el estilo antiguo de mirar los mapas y perderte si es necesario. Sin embargo, aquel dispositivo fue un amable préstamo de otro amigo (¡gracias, Gabino!) y fue de una incalculable utilidad en aquellas tierras desconocidas.

El recorrido desde Newark (New Jersey) hasta Niagara Falls (parte canadiense) toma unas 8 horas a buen ritmo, sin contar las paradas para almorzar e incluso para dormir un poco. Puedes evitarte las rutas con peaje sin gastar mucho tiempo adicional, excepto un peaje obligatorio al entrar a Canadá. Precisamente en este punto fronterizo fue donde perdimos más tiempo, pues en general todo el trayecto fue rápido con tráfico decente, hasta llegar al cruce fronterizo en el Puente de la Paz, sobre el río Niágara. Allí había una gran cantidad de autos y buses de turismo tratando de ingresar a Canadá, por lo que este procedimiento tomó casi una hora. Valga decir que a pesar de la demora, no implicó gran cosa el paso fronterizo. Realmente íbamos mentalizados en esperar inspecciones de equipaje e innumerables preguntas por parte de los funcionarios; sin embargo fue bastante sencillo, en ningún momento tuvimos que bajar del vehículo, y al momento de cruzar, el guardia apenas miró nuestros pasaportes y los selló rápidamente después de una o dos preguntas de rutina.

Al otro lado de la frontera tienes exactamente las mismas carreteras amplias y usualmente en buen estado que hay en los EEUU. Sin embargo, ya aprecias ciertas diferencias. Por ejemplo, ver las indicaciones ya no en millas sino en kilómetros (alabado sea el sistema métrico decimal) o ver los letreros y avisos tanto en inglés como en francés.

Arribamos ya al anochecer (alrededor de las 9 pm en verano), nos instalamos en un modesto pero aceptable hotel donde dejamos el carro y salimos a recorrer la ciudad a pie, con dirección hacia las cataratas, como era de esperarse. Al llegar allí, tuve una mezcla de impresiones. Sin duda son de una gran belleza, y sentir el ruido e incluso las gotas de agua que te alcanzan a rociar es una gran sensación. Sin embargo, habiendo conocido otras cataratas espectaculares, como son las de Iguazú, estas parecían no ser tan impresionantes. Sin embargo, este sentimiento, tal vez causado por el hecho de no poder apreciar los saltos de agua en todo su esplendor debido a la oscuridad, sería totalmente anulado al día siguiente, al vivir la experiencia desde más cerca, incluso desde abajo.

Pero bueno, continuando en la línea del tiempo, aquella noche pudimos apreciar un espectáculo de fuegos artificiales sobre el río Niágara. Adicionalmente, las cataratas están constantemente iluminadas por luz artificial de variados colores, lo cual se mantiene hasta aproximadamente la medianoche. Así que puedes deleitarte hasta bien avanzada la noche tan solo contemplando los saltos de agua. Sin embargo, hay varias atracciones diferentes en el área. Hay museos de cera, de excenticidades, teatros 3D, casinos y otras atracciones, casi todas concentradas en la calle Clifton. Por nuestra parte, el resto de la noche lo dedicamos a subir en una rueda de Chicago cercana a las cataratas y a pasear por los distintos establecimientos, guardando energías para lo que sería el siguiente día.

Y bien, ¿qué puedes hacer durante el día en las cataratas? Hay innumerable atracciones dedicadas a ellas, puedes pasear en bote en la parte superior o inferior del río, incluso en una zona de rápidos, o caminar por pasarelas al lado o debajo de los saltos. En nuestro caso escogimos dos atracciones: la tradicional Maid of the Mist, en donde navegas bajo los dos saltos principales que componen las cataratas del Niagara, las American Falls y las Horseshoe Falls, y el Journey Behind the Falls, un paseo por túneles construidos debajo de las Horseshoe Falls, adonde accedes por un ascensor y sientes con mayor intensidad la fuerza del agua al caer. Valga mencionar que estas y otras atracciones están disponibles tanto del lado gringo como del canadiense, con apenas sutiles diferencias.

Más tarde decidimos subir a la torre Skylon. Esta es una torre representativa del lado canadiense, muy cerca de los saltos de agua. Algunos la consideran un adefesio innecesario en medio de tanta belleza natural, y concuerdo en que en gran parte les asiste la razón. Sin embargo, decidimos darle una oportundad y subir hasta la parte más alta, y realmente valió la pena. De la gran cantidad de fotos o videos que puedes tomar de las cataratas, los mejores tal vez los tomarás desde esta torre; realmente la vista es impresionante.

Acá surge otro punto para comentar. Bastantes discusiones hay sobre el mejor lugar para apreciar las cataratas, teniendo tanto el lado gringo como el lado canadiense. Personalmente solo tenemos la referencia canadiense, de la cual podemos decir que es genial. Las cataratas están compuestas por dos saltos principales: las American Falls y las Horseshoe Falls. Los primeros están totalmente del lado estadounidense, mientras los otros se encuentran compartidos entre ambos países. Así las cosas, considero que la mejor vista la tienes desde Canadá, pues las Horseshoe Falls las ves practicamente igual desde ambos lados, mientras desde Canadá puedes observar de frente y en su totalidad la gran belleza de las American Falls. Sin embargo, personas que han estado en el lado estadounidense afirman que allí se le da más relevancia a la parte natural, teniendo por ejemplo un sitio como la Isla de las Cabras (pequeña isla entre ambos saltos) lleno de abundante vegetación y con rica historia nativa, mientras en el lado canadiense el ambiente es totalmente urbano. Esto es muy cierto, y siendo así las cosas la discusión fácilmente puede prolongarse entre defensores de uno y otro lado.

Para terminar el día decidimos visitar otros lugares, ya no ligados a las cataratas, pero sí cercanos y de gran belleza natural. Estuvimos en el jardín botánico, donde hay grandes y notables jardines, lugar que vale la pena visitar. Igualmente, cerca de allí se encuentra el reloj floral, elaborado por la escuela de horticultura de la ciudad, el cual también es frecuentado por los turistas.

Tras este largo y productivo día nos dispusimos a descansar para partir el día siguiente a un nuevo destino: Toronto.

Tips:

Si quieres ir a una obra de Broadway, puedes obtener grandes descuentos comprando el tiquete el mismo día en las cabinas de TKTS. Para saber donde encontrarlas, visita su página: http://www.tdf.org/tkts

Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Eventos, Vida nocturna
En Nueva York, Estados Unidos

Si tienes tiempo y te interesa realizar varias actividades dedicadas a las cataratas, existe un pase llamado Adventure Pass, que incluye 4 atracciones: Maid of the Mist, Journey behind the Falls, Niagara's Fury y White Water Walk por CAD 45 (cada atracción sola cuesta unos CAD 15 aprox.)

Tiene que ver con: Imperdibles
En Cataratas del Niágara, Canadá

Si quieres ver los fuegos artificiales (no son todas las noches) mira en esté página la programación: http://www.niagaraparks.com/attractions/fireworks.html

Tiene que ver con: Imperdibles, Eventos, Vida nocturna
En Cataratas del Niágara, Canadá

Opiniones:

Mi calificación promedio:
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Skylon Tower

Actividades: Lugar de Interés en Cataratas del Niágara, Canadá

Contrasta con la gran belleza del paisaje; sin embargo, vale la pena el ascenso, pues desde la cima la vista es espectacular y se pueden tomar las mejores fotos de las cataratas. El ingreso sencillo cuesta unos CAD 12 y en la cima hay un restaurante además del mirador.

Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos


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