El ir en metro desde el JFK hasta Manhattan conlleva una gran experiencia: cuando sales de la boca del metro al exterior y contemplas las dimensiones exageradas de todo lo que se te abre ante tus ojos. Te ves pasenado por esas calles que has visto mil veces en las pelis y te parece algo inenarrable. He viajado bastante, esta es la segunda vez que voy a NY, pero la sensación al salir del metro es indescriptible. Te ves como Gulliver cuando fue al país de los gigantes, todo te parece a una escala enorme...edificios, calles, avenidas, escaparates. Y el ajetreo continuo de la ciudad, ese ir y venir de todo tipo de especímenes humanos.
Pasear por Manhattan es un espectáculo en sí. De hecho yo me pasé la mayoría de los días pasenado por las calles, sólo paseando, y creedme que no me aburrí en ningún momento. Además coincidió con la fashion week, y había desfiles y fiestas con modelos por todas partes.
Las ciudades españolas resultan anodinas al lado de NY, es difícil definir la vida y ritmo que tiene esta urbe. Lo curioso es que a pesar de ser grande y congestionada, resulta extremadamente agradable de pasear. De hecho, a mí me parece mucho más incómodo Bilbao (una ciudad media del norte de España, bastante fea por cierto) que NY. Quizá sea porque las aceras sean enormes, o simplemente que cuando vas de turista ves las cosas con otro prisma.
Otra cosa a destacar es la amabilidad de los neoyorkinos; en una ciudad tan grande como esa, con tanto turista, podría parecer que la gente se aisle y que pase del prójimo, pero nada más lejos de la realidad; cualquier viandante te ayudadará y te dará cuantas indicaciones necesites para encontrar lo que quieras.
Mi hostel estaba muy bien situado, al lado de Times Square; la de TS por la noche es un espectáculo, y además gratis. Eso sí, no queiro pensar la factura de la luz, my God.
Me estoy aburriendo y creo que aburro al personal, así q seguiré otro día