Al lugar que fueres haz lo que vieres...es vital!..me di cuenta que los americanos en invierno usan mucho negro en sus abrigos, usan mochilas y no tienen problemas en andar con libros o mapas en sus bolsillos.
Así que decidí guardar la cámara en una mochila, me compré un abrigo tipo parka en una tienda Patagonia (estaba con 50% de descuento), también fui a una librería en Wall Street y me compré un pequeño libro (10 dólares) de Lonely Planet sobre NY y que venía con planos del metro. Y partí a caminar.
Ese libro me ayudó en todo, a encontrar picadas (lugares baratos) donde ir a comprar, comer, conocer y revisar. Con los planos, me cambió la vida. No había problema en usar cualquier metro, podía hacer transbordo sin problemas en cualquier parte.
El metro americano es viejo y sucio, tiene ratones (lo peor) pero tiene paradas en todas partes. Lo ideal es comprar una tarjeta metrocard en cualquier estación de metro y cargarla con al menos 50 dólares. Con eso tienes para unas dos semanas de recorridos por toda la ciudad, sin necesidad de tomar taxi y cruzar todos los barrios.
Diariamente caminé unas 8 a 9 horas. Fui al puente de Brooklyn (no lo crucé entero), al Rockefeller Center, la zona Cero, el Memorial 9/11, Empire State, Harlem, Brooklyn (Oh, Brooklyn, lo extraño demasiado), Soho, Noho, Chinatown, Little Italy, Dumbo, y casi todo Manhattan, fui al Moma, al Museo de Historia Natural, al Times Square, al Metropolitan Museum, Staten Island, ufff...en próximos capítulos daré más detalles de cada lugar, precios y datos para ahorrar algunos pesos en compras. Si me perdí algo? sí, no fui a ningún recital ni obra en Broadway. Quedé con cosas pendientes, pero hay tanto para conocer, que en realidad, dos semanas se hacen pocas...pero claro, siempre están las ganas de volver y terminar todos los recorridos que no alcancé a disfrutar.