Una vez llegados a Neuquén, la misión fue comenzar el itinerario que habíamos planeado: comenzar el viaje "a dedo" desde Cipolletti, después de tomar un micro urbano para cruzar el puente.
Allí, éramos muchos como para que nos llevasen a todos juntos, ya que de los 3 que éramos como equipo, se sumaron otros 2 mochileros en nuestro punto elegido para instalarnos.
Era la última estación de servicio que había sobre la ruta en dirección a General Roca y las sucesivas ciudades; ahora ya no existe más, creo que está abandonado el edificio.
Hicimos noche allí, ya que no nos levantó nadie por la presencia de nuestros colegas, que no se despegaban de nuestro lado y, tampoco, ninguno de nosotros les decía nada como para que nos organizáramos.
Al día siguiente, nos dividimos en grupos por la fuerza, ya que uno de los integrantes manifestó su descontento con la situación, yéndose repentinamente hacia la ruta para hacer dedo, a medida que iba caminando en dirección hacia nuestro destino.
Mi compañero y yo nos miramos y decidimos hacer lo mismo pero desde la salida de la estación de servicio, teniendo la suerte de que nos levantaran a los pocos minutos!
Cruzamos a nuestro amigo caminando al rayo del sol a pocos kilómetros de haber salido. Íbamos en un camión viejo a unos 50km/h, pero en viaje seguro!
El paisaje típico de toda esa zona es el de chacras con plantaciones de frutales, entre los que se destacan las características manzanas del altovalle de Río Negro y Neuquén, con sus clones sobre ambos lados de la Ruta Nacional Nº 22.
El camión nos dejó en General Roca y allí nos instalamos otra vez a hacer dedo, con la suerte de que nos levantasen hasta Villa Regina... Otro punto donde parar y planificar la estrategia para nuestro viaje, pero eso quedará para el próximo capítulo, en donde se produce un desenlace inesperado para esta historia!
No se lo pierdan!!!