Hoy nos hemos levantado muy tarde y después del desayuno, hemos salido a visitar el Monumento a los Potros, construido por el mas grande escultor de Colombia, Rodrigo Arenas Betancourt y que constituye un homenaje al gran escritor José Eustacio Rivera, nacido en estas tierras y famoso por su libro "La Vorágine".
Luego, nos vamos a recorrer el malecón, construido a la orilla del Rio Magdalena, es muy bonito y extenso y nos permite observar en toda su grandeza e inmensidad el Rio Magdalena.
Almorzamos en el Restaurante Avenida, muy cerca al aeropuerto y nos han servido un delicioso viudo de bocachico, un pescado de rio, típico de la región y muy bien preparado, acompañado de una jarra de limonada endulzada con panela, costoso pero muy delicioso el almuerzo.
Después de una nueva caminata por el malecón del Rio Magdalena, pasamos al hotel a dormir una pequeña siesta y ya en la tarde, estamos en carretera rumbo a los Termales de Rivera, que se visitan en la noche.
El camino hasta Rivera, es muy agradable, una carretera en muy buen estado y parece que uno viajara por un túnel verde, que lo han formado grandes arboles sembrados a ambos lados de la carretera y que al entrelazarse forman una especie de túnel y proporcionan mucha frescura.
Ya estamos en Rivera, tiene un parque central muy fresco por la gran cantidad de arboles sembrados, aquí vale la pena descansar un rato y degustar un buen refresco. Seguimos por una carreta destapada y rápidamente estamos en los Termales de Rivera, administrados por Comfamiliar Huila.
Me ha sorprendido la gran cantidad de visitantes que hay en el sitio y otra cosa, es unos de los sitios mas hermosos que he conocido, su decoración, sus piscinas de agua caliente y fría, sus restaurantes y sobre todo la atención de la gente, como había leído en una oportunidad, es un verdadero spa natural y medicinal, que cualquier spa de las grandes ciudades envidiaría.
Sus aguas termo-minerales son medicinales y terapéuticas, son el el mejor remedio para dolores musculares, estrés, y además activan el metabolismo y ayudan a superar enfermedades respiratorias.
Es sin lugar a dudas uno de los termales naturales mas hermosos de Colombia.Se pasan las horas y horas disfrutando de esta maravilla, comimos un pollo en canasta muy bien preparado y mucha agua fría. Sobre la media noche, decidimos regresarnos a Neiva y mañana seguir nuestro camino que nos debe llevar a San Agustín, La Montaña Sagrada de Colombia.