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NASCA y el vuelo sobre las líneas

Escribe: Carol_patagonia
Nasca es uno de los pueblos que se levantan, como pequeños oasis, en el medio del desierto que ocupa parte de la provincia de Ica, Perú. Su fama mundial se la debe a la cultura Nasca, responsable de las figuras grabadas en la tierra, apreciables sólo desde el aire y capaces de sobrevivir al paso del tiempo. Pero lo que fascina de este pueblo no son sólo sus famosas líneas, sino la historia de aquella mujer que dedicó su vida a interpretarlas: "la loca de la escoba", como la recuerdan...

 

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Capítulo 1
 

NASCA y el vuelo sobre las líneas

Nazca, Perú — domingo, 23 de noviembre de 2008

Las líneas de Nasca y la “loca de la escoba” Maria Reiche barrió hasta el cansancio la minúscula arenilla de las dunas que rodean el pueblo. Y las sacó a la luz del mundo. Hoy, Nasca y sus líneas se convirtieron en uno de los puntos más elegidos por los turistas que gustan de las “culturas y “biografías excepcionales”.
“Sí, sí, claro que sabemos de ella. Le decían la loca de la escoba”.

Estas son las palabras que los lugareños elijen para hablar de la mujer que les dio luz al mundo.
Aquella alemana loca salía de su casa todas las mañanas con su escoba apoyada en uno de sus hombros y caminaba hasta perderse en los espejismos del desierto que rodea Nasca.Esa misma alemana loca y su escoba, son las que sacaron al pueblo peruano de su anonimato. Mucho más que eso; lo convirtieron en uno de los destinos predilectos de quienes indagan en los vestigios de culturas pre-hispánicas, de los buscadores de misterios, aventuras o, simplemente, de los que quieren conocer lugares que fascinan.

 Camino hacia el pueblo
En enero de 2008 tuve el privilegio de llegar hasta aquel furtivo pueblo peruano. Partí de la densa ciudad de Lima en ómnibus. La Pan American Highway nos llevó rápido hacia el sur. En esta primera etapa del viaje, el Pacífico acompaña detrás de la bruma.
Tuve la certeza de un crepúsculo apacible y de colores vivos, pero la neblina nunca lo dejó ver.A partir de la ciudad de Pisco –ya provincia de ICA-, el camino se despega de la costa del Pacífico y el andar se hace más lento.Poblados pequeños, oasis del extenso desierto costero, quedan a la vera del camino. Luego de nueve horas de viaje, llegamos a Nasca. Simple, llano y prolijo, con ganas de seguir creciendo y orgulloso de su nombre; así percibí al “pueblo de las líneas”.La noche de arribo se mostró mansa y cálida. Caminamos las cortas cuadras céntricas donde distintos grupos de jóvenes reunidos en la entrada de pubs y pequeñas discos le daban el toque de color y ruido propio de un viernes por la noche.Sin dudas, la actividad turística no sólo embelleció Nasca –que la diferencia notablemente de todos sus poblados vecinos – sino que además creó una fuerte identidad; referencias a las famosas líneas hay por doquier.

Nasca y el recuerdo de Reich

La mañana del sábado se presentó excesivamente luminosa; en el desierto, el sol no tiene reparos en mostrar sus fuerzas.
Bajo esa intensa luz, comenzamos el recorrido acompañadas por un guía. Quienes ya estábamos fascinados con la historia de Maria Reiche, la científica que se instaló durante 50 años en Nasca para estudiar las ahora reconocidas líneas, no podemos dejar de preguntarnos: “¿habrá caminado por esta vereda?”. La imaginación vuela y se regocija en la idea de saber que estuvo allí, con su escoba al hombro, transitando esas calles, una y otra vez.Sí, todos acá la conocimos. Falleció en 1998. Ya era viejita y en el último tiempo se dedicaba a dar conferencias””, refiere el chofer cuando, inevitablemente, le pregunté por Reiche.

Las Líneas de Nasca
Las “Líneas de Nasca” son surcos –de hasta 30 centímetros de profundidad- que forman figuras enormes. Mono, colibrí, manos, araña; dibujos y líneas grabadas en el suelo pero que, por sus dimensiones, sólo pueden ser apreciados desde el aire.La conformación del suelo permite que, a pesar del paso del tiempo, la erosión no surta efecto sobre ellas y permanezcan intactas.En 1927, América post colonial supo por primera vez de ellas. Y de a poco, se fue planteando el misterio. ¿Quiénes y por qué las hicieron? Pero sobre todo ¿cómo las hicieron? Estas grandes líneas que dibujan figuras precisas, pero tan grandes que sólo pueden ser “leídas” desde las alturas, trajeron a numerosos curiosos y científicos. La casualidad o el destino hicieron que Maria Reiche comenzara a trabajar con uno de ellos. Y fue un comienzo que sólo encontró su fin con el último respiro de Reiche. Quizás por ser mujer, o quizás porque entregó su vida a este estudio, es hoy la referente más famosa de las líneas (y atrae tanto como ellas). Se estima que estos geoglifos fueron realizados por la cultura Nasca – civilización que habitó la región entre el año 100 d. C. y el 700 d.C.Si bien existe más de una teoría al respecto, los lugareños siempre terminan subrayando la que elaboró la “loca de la escoba.”Para Reich no hay dudas de que las líneas fueron producto del trabajo de los nascas, quienes conocían de aritmética y geometría, y elaboraron un gran calendario que le permitía predecir las estaciones y además estudiar el movimiento de las estrellas.

El Vuelo
Como decíamos, las líneas sólo pueden ser apreciadas desde las alturas. Así que decidimos volar.Como no podía ser de otra manera, el aeródromo del pueblo lleva el nombre de la científica. Allí, numerosas avionetas despegan y aterrizan constantemente. Turistas de las más diversas naciones merodean el lugar en espera de su turno; siempre durante la mañana y las primerísimas horas de la tarde; lo recomendado para tener una muy buena visibilidad.Las avionetas son de seis plazas; equipadas con una humilde bolsita por si el movimiento afecta el estómago de los pasajeros –que sí lo hace- y con cartelitos, también humildes, que invitan a dejar propina a los pilotos.Antes de abordar, los turistas recibimos un “mapa” de la ruta aérea y un “certificado de sobrevuelo” que da fe de la aventura.Un piloto joven y risueño ofició también de guía. Luego del vértigo del ascenso, las indicaciones: “Allí, allí, a la derecha, a la derecha, las manos, las manos” repetía una y otra vez al señalar las figuras grabadas en el suelo. Y sí, allí estaban, tan nítidas como en las fotos que habíamos observado con detenimiento, casi con mirada de lupa, durante tantos años. Entonces la realidad se enrarece; es el hechizo de vivir lo que durante años fue un mero sueño.El vuelo dura alrededor de 30 minutos; lo necesario para que el estómago no acostumbrado del turista pida retornar a la firmeza del suelo.
¿Para qué omitir en este relato el malestar que sentimos la mayoría al descender? Es parte de la visita. El bamboleo de los aviones pequeños y las piruetas de los pilotos preocupados porque sus tripulantes tengan la mejor visión de las líneas, hace que la gran mayoría tardemos unas cuantas horas en reponernos. Pero nada opaca la gran aventura; a nadie se le escapa la sonrisa ladeada propia de una gran satisfacción.


 La fascinación por las líneas responde a varias razones. No sólo es el misterio de su obra, el ingenio de sus hacedores y el secreto de sus razones, sino que también atraen porque son testimonio de vidas entregadas a su estudio y observación. Como la de Maria Reich, la “dama de Nasca”. “Todo era por Nazca. Si cien vidas tuviera, las daría por Nasca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría, por si Nasca fuera”, le dijo Reich a su biógrafa, Clorinda Caller. El día continuó con dos visita más: una al cementerio Nasca y otra, a un taller artesanal de oro. Ambas, merecen una nota aparte.

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Últimos comentarios

mochacharme dice:
un diario homenaje a Maria Reich!!!...està muy bueno tu relato viajera!...estuve alli en febrero y sobrevolè las lineas y figuras de nasca, tb habia leido mucho sobre ellas antes de viajar...es un tema interesante y colmado de misterios, el hombre y su infatigable busqueda de la magia hasta en los hechos màs cotidianos cotidianos...claro que creo en la teoria de que fueron realizadas por hombres, sòlo que estos hombres tenian un fe inmensa y estaban mucho menos contaminados que nosotros, creo que hasta eran màs inteligentes...me gusta creer tb que podian volar...muy buen diario de tu viaje por el desierto peruano, felicitaciones!
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Wari dice:
Hola Carol, felicitaciones por el diario. He viajado mucho por mi paìs pero hasta ahora nunca he ido a Nasca!! ha de ser porque mi lugar favorito siempre son las sierras, los lugares sobre los 3000 metros, sin embargo una visita a Nasca no se puede postergar más!! Nasca es de esos lugares en mi paìs que hacen que mucha gente regrese a sus paìses o lugares con muchas màs preguntas con las que vinieron. La grandeza y la sapiencia de los hombres de entonces sigue brillando aùn en tiempos como estos, todo todo es tan predecible. Me gusta la idea del diario, das puntos de vista, algunos tips pero sobre todo hay un hilo conductor: Marìa Reiche, lo cual lo hace màs interesante. Saludos y gracias por tu visita.
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maratial dice:
Muy buen diario, esta es una de las cosas que me gustaria hacer algún día, por el momento me conformo con que las pueda ver mi mama en unos meses. Saludos!!!
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dorisgonza dice:
hola Carol, tu diario fue un aprendizaje sobe ellas y sobre la guardiana de estas lineas, porque eso ha sido Maria Reiche guardiana y curadora para que los simples viajeros podamos admirarlas a costa de ese viaje movido, pero sino fuera asi no nos asombrarian ni buscariamos encontrar el misterio que ellas son.
Gracias por compartir este viaje con los que queremos llegar alli.
saludos.

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elcid dice:
Carol:
¡Felicitaciones por tu diario!
Lo que me sorprende es como los pobladores de Nasca recuerdan a la gran María Reiche, con unos adjetivos poco halagadores, teniendo en cuenta que ella se quedo a vivir en Perú motivada por descubrir la esencia de las líneas de Nasca.
El que haya sido un calendario agrícola, un calendario religioso o un calendario astronómico sigue siendo un misterio.
De la cultura Nasca también merece destacarse que fueron "los amos del desierto", al construir acueductos subterraneos que les permitieron realizar labores agrícolas,
¡Estamos en contacto amiga!
Cuando sobrevole las líneas a mi no me afectó, más pudo la emoción del viaje que me hizo olvidar cualquier molestia del cuerpo.

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patrikrodriguez dice:
Felicitaciones por tú lindo diario, en enero si los dioses lo permiten estaré pisando y sobrevolando ese bello lugar. Un abrazo.
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Patagonyko77 dice:
buenisimo diario Carol¡¡ ESTUVE ALLI Y NUNCA PODRIA MOSTRAR NI CONTAR TODO LO QUE EXPERIMENTE¡
FELICITACIONES¡¡¡

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    Nazca, Perú | 23 de noviembre de 2008