Ir al mar de Galilea nos tomo como una hora o más desde el hotel (nos quedamos en el Dan Panorama). En realidad no es un mar sino un lago, pero es inmenso, las personas realizan actividades acuaticas, a los alrededores hay muchas tiendas de todo tipo, desde las tienditas de souvenirs hasta zapaterias, tiendas fashion... Caminamos por los alrededores del Galilea, comí un helado y luego nos dirigimos rumbo a Nazaret.
Este recorrido lo hicimos en un auto alquilado, es la mejor manera, pues las distancias son relativamente largas. El caso es que queriamos ir a la Basílica de la Anunciación en Nazaret, pero por un error de cálculo fuimos a parar a la iglesia que esta erigida donde una vez se realizaron las famosas bodas de Caná. La sorpresa fue maravillosa, entramos a una pequeña pero acogedora iglesia y otra vez sentí el peso de la historia en el lugar. Very nice!
Al salir de allí, le preguntamos a unos lugareños por el camino para ir a Nazaret (se me había olvidado decirles que en Israel, la mayoría de las personas maneja hasta tres idiomas: hebreo, árabe e inglés, y en muchos casos también el español, grata sorpresa).
Luego de rodar un poco más llegamos a Nazaret, es una ciudad donde viven predominantemente árabes, las casas son hermosas, con una arquitectura y decoración exterior muy bella.
Finalmente llegamos a la Basílica, es grande y afortunadamente estaba desierta. En la entrada y dentro de la basílica hay representaciones de la virgen María según cada país. La de Venezuela es una escultura en Madera de Francisco Narvaez. Entre las representaciones mas bellas que ví estan las de: Italia, Portugal, México, Francia, España, Colombia, Korea y China, ah! y Venezuela.
Al salir caminamos un poco por los alrededores, cerca hay una mezquita que a esa hora llamaba a los fieles a la oración.