Diarios de viaje > Brasil, América del Sur

Pernambuco, la punta este de Suramérica

Escribe: javierdomingar
Pernambuco ha pasado al vocabulario popular como sinónimo de lejanía, aunque en realidad tampoco es que esté demasiado lejos. Unos 4500 km desde Canarias, pero como hay que pasar por Madrid, son 6.100 kilómetros. Mortadelo y Filemón , siempre que metían la pata y tenían que poner tierra por medio, acababan huyendo a Pernambuco.

 

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Natal, una fea ciudad!

Natal, Brasil — jueves, 3 de marzo de 2011

Nuestro paso por Joao Pessoa fue tranquilo, descansamos y además como teníamos que ir a Natal antes de volver a Recife, tomamos otra vez el ómnibus y  fuimos obligados,  pues era el único sitio donde encontramos hotel los días grandes del carnaval. A pesar de que nos hablaron mal de dicha ciudad, tuvimos que ir a ella.
Natal es la capital del estado brasileño de Rio Grande do Norte, situado en la zona noreste del país. Es una ciudad de tamaño mediano, que en su extensión tiene diversos barrios variados y con diversas fisionomías, y una zona en las playas más o menos turísticas. La habitan cerca del millón de personas, gentes amables y alegres , con  algunos “malandros”.
La zona donde se asienta la ciudad es de una gran belleza, donde se combinan las dunas con la vegetación, verde todo el año.  Se puede apreciar el rico contraste entre los colores de la arena de las playas y las dunas que pueblan la zona por doquier, con el mar en tonos azules y verdosos y la flora, a veces frondosa, a veces leve y más seca.
Lo que más nos impresionó de la ciudad fue comprobar con lástima algo muy común en las ciudades brasileñas: el desorden y la poca armonía a la hora de construir edificios que no pegan ni con cola, parece  que las normas arquitectónicas brillan por su ausencia o por lo menos en su aplicación. Hay en Natal edificios altos, grisáceos, estrechos y sucios, al lado de casas coloniales o en la misma plaza central. Aunque también hay que remarcar que es una de las pocas ciudades de Brasil que no permite construir edificios altos en la costa....pero 200 m al interior hay auténticas barbaridades.
Lo mejor son las playas bonitas, como la de los Artistas o la de Ponta Negra. Pero hay que decir que si se desea disfrutar de una mayor tranquilidad y soledad conviene salir de la ciudad, tanto al norte como al sur para encontrar un innumerable conjunto de playas paradisíacas. Las aguas son templadas y limpias, incluso las que están cerca de la desembocadura del río.
El viernes nos fuimos tras el desayuno a disfrutar de un feliz dia en la Praia dos artistas y caminando llegamos a la fortaleza de los Reyes Magos. Alli nos contaron la historia de los portugueses que la construyeron y nos refrescamos del intenso calor. Emprendimos el camino de vuelta por la misma playa, donde salieron unos bandeirantes de entre la maleza  e intentaron robarnos . consiguieron arrancar la cadena y partir en veloz carrera de nuevo hacia los matorrales....les hicimos frente y no lograron su objetivo . 
Hay que tener mucho cuidado pues estas cosas son frecuentes en Brasil. 

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Últimos comentarios

luzy dice:
Yo soy de la opinion que toda ciudad tiene su gracia y no me gusta clasificar a ninguna como fea, a veces en ese desorden está la esencia de la ciudad, aunque a nosotros no nos guste. Saludos
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En las playas hay que estar con cuidado...

   

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