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Nápoles: ¿mafia o pizza?

Escribe: buvar
Llegar a Nápoles y enamorarse de esta ciudad es solo una, caótica, bulliciosa, intensa, desordenada y gritona, desata pasiones, unos la aman otros la detestan, nosotros estamos entre los primeros y aquí en este diario explicaremos algunas de las razones.

 

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Una mina de oro en Nápoles

Nápoles, Italia — jueves, 8 de abril de 2010

El día lunes 8 de febrero fuimos a ver il Duomo o la Catedral de Nápoles, donde están los restos del santo patrono de la ciudad, San Genero, cuya sangre se coagula tres veces al año.

Llegamos a las 12:15 y ya esta cerrada. Nos indican que reabrirá a las 16 horas, decidimos buscar una cabina de Internet para mandar noticias a Chile. Me quedo escribiendo como una hora y luego vuelven Alejandro y Valentina super agitados y con cara de haberse sacado el loto.

Me dicen que no lo voy a creer pero que hicieron el hallazgo del siglo, que es algo digno de verse.
 
No me adelantan nada, pago y partimos a ver esa gema. Bueno Alejandro y Valentina, caminando por el barrio antiguo descubrieron el sector de los artesanos de pesebres o presepios. Son cuadras y cuadras con negocios de artesanos del pesebre o presepe como se dice en Italiano.

Allí hay todo pero absolutamente todo lo necesario para instalar no un pesebre sino el pueblo de Belén al completo, con todos sus actividades, sus artesanos, sus comerciantes, sus orfebres, sus pastores.

Estoes realmente una mina de oro para mí, que lástima tener tan poco espacio disponible en las maletas, solo compro unos pequeños pesebres, ya que tengo varios encargos y quedo de volver en alguna ocasión para navidad y con la maleta vacía, y juro que lo haré.

Los artesanos son muy simpáticos y responden a nuestras consultas de manera muy cordial.

Por mi me hubiera quedado la tarde toda,  platicando con ellos pero Valentina y Alejandro tenían hambre y clamaban por su auténtica pizza napolitana.
 
Se trataba de un lugar donde no circulaban turistas, por lo que desprendimos que debería haber por allí un lugar donde fueran los artesanos y hacia allá nos dirigimos. Encontramos una pequeña pizzería al lado de una sede universitaria, llena de artesanos y estudiantes.

Entramos y fue la mejor elección. Había una enorme variedad , yo fui a la segura con una pizza 4 fromaggi, Vale pidió una de pomodoro con chorizo y alejandro una napolitana con  jamón y aceitunas. ¡ Fue un banquete!

Por solo 6 euros por persona, incluyendo las bebidas.
 
Ya recuperadas las fuerzas, decidimos caminar buscando un lugar para tomar un buen capuchino y tener así una jornada perfecta. Nuestro capuchino, costo menos que en Roma, solo un euro y una grata conversación con el dueño del café, simpático, gritón, apasionado, intenso y afectuoso, es decir como cualquier napolitano.

De allí ya dieron las cuatro y fuimos hasta el Duomo a ver al San Genaro. La sangre no se puede ver, solo en las fechas en las que se coagula, en septiembre, en el mes de mayo y en diciembre.

Los napolitanos dicen que si el milagro no se produce ese es un mal augurio para la ciudad, ahí devendría lo que ellos llaman una era de “porca miseria”..

El milagro, verdadero o producido atrae en esos meses a miles de fieles hasta la bulliciosa Nápoles.

La Iglesia es muy bonita y fastuosa como todos los templos europeos. Como nos queda un poco de tiempo paseamos por el barrio español, con la Avenida Toledo como reclamo principal y podemos ver los departamento con sus tendidas de ropa al viento.

Al día siguiente partiremos hacia Bari atravesando toda Italia  y me da pena dejar esta ciudad de gente tan calurosa y  nunca mejor usado el adjetivo.

Maria Eugenia Vargas
buvarcl@gmail.com

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Últimos comentarios

CHARLYPOA dice:
Muy pasional todo, bueno deben ser mis raices italianas que salen a flote, pero me encataria ver todo eso...
Carlos

Publicado

Carmen_G_A dice:
Lo mejor de Napoles es sus gentes.
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buvar dice:
Si pero no se trata solo de las gentes, es el entorno, los olores, los sabores la mùsica. Escuche esas canzonetas napolitanos y senti la misma emoción que cuando escuchè fado por primera vez.
Publicado

Magui_arg dice:
Los distintos capítulos, me hacen recordar a mi nonna y sus canzonetas, que lindo! Realmente estoy paseando a tu lado!
Publicado

buvar dice:
Ay Magui las cazonetas son tan lindas son tristes y nostalgicas, muy parecido al fado y las nonas todavia circulan con un moñito en el pelo tipo tomate, es un paseo fracamente a lo mas profundo del alma italiana.
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ChicoBrasil dice:
Jajajaja yo imagino la alegría de esa colecionadora de presebes ante a essa mina de oro! Debía ter olvidado de los encargos y comprar todos los presebes que encontraste. Abrazos
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pvcardemil dice:
Recuerdas como se llamaba el barrio de los pesebres?????me gustaría visitarlo. Que buen hallazgo!!!!!
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buvar dice:
No recuerdo, pero estaba cerca de la Iglesia donde esta la sangre de San Genaro, esa que se coagula una vez al año, ahi mismo en la Iglesia puedes preguntar y te indican los napolitanos son muy amables...
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