Dos días en Nantes, saben a poco. La ciudad requiere mas presencia y atención por parte del viajero. Ya solo habría que dedicarle uno entero al Loira el rio que ha sido eje y vida de la urbe.
Desde el Castillo de los Duques de Bretaña, monumento del s. XV, que te lleva una mañana, pues te enseña cinco siglos de historia. Hacerle una visita completa por el módico precio, por todo lo que te ofrece, de 5€ + 3€ de la audio guia en castellano.
Salas y salas te enseñan de todo relacionado con Bretaña y Anne que fué por dos veces reina de Francia ( es evidente que enviudó), sobre la ciudad, sobre el Loira...Paneles, cartelería, interactivos hacen que junto con el cojunto arquitéctonico se te pase el tiempo en un voleo.
La ciudad es un conjunto delicioso, con sus calles y Plaza como la Graslin donde está un teatro de portada clásica y del mismo nombre, o la de la Petit Hollande con esas casas y fachadas tan de estilo Parisino. Otros museos como el Julio Verne o cruzando uno de los brazos del rio el de las Machines de la Ille, ingenios y construcciones de maquinas electro-neumático-mecanicas que hacen la delicia de niños y mayores, resultado y fruto de la reconversión de los antiguos astilleros. Hay mas museos o activiades culturales que se han quedado pendientes, y que desde luego incitan a volver.
La ciudad se deja pasear, además uno se desplaza con comodidad en la combinación Bus-Tranvia, y puedes llegar a jardines, iglesias...y su catedral. Excepcional ese gótico flamígero puro y algún monumento funerario en su interior. Baste decir que las puertas son las originales, osea con mas de 500 años. En otro orden el paso Pommeraye, conjunto de galeria comercial que salva el desnivel de calles y las une como con una altura dos pisos y que te retrotrae a 1843. O porque no ir a ver la antigua fábrica de las galletas LU que viene dado por las familias Lefebre y Utile (las fundadores de esas deliciosas galletas de mantequilla.
Nantes es en la actualidad la capital de la región Pais de la Loire, fue en su tiempo la de la Bretaña, los duques residían en el magnífico castillo. A partir del s. XVI la influencia politica decayó en beneficio de Rennes, su eterna rival. Se encuentran como a una hora y sin embargo no tienen mucha relación.
A destacar (no me deja introducir reseña), este establecimiento
Hotel Saint Yves
154 Rue Du General Buat,
Nantes
Hotel recientemente reformado, situado a menos de 12
minutos a pie de la estación de trenes y a 10 minutos del castillo del
Duque de Bretaña y la catedral.
Te garantiza un ambiente relajado y acogedor. Buen desayuno.El dueño te atiende con esmero
Habitaciones del hotel: 10.
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