Al día siguiente Fernando y Gloria nos dejaron muy a pesar nuestro y con mucha envidia en el aeropuerto, tomamos un avión hasta Johannesburgo, q desde las 8 de la mañana conseguimos salir en el de las 5:00 de la tarde, gracias a un ángel en forma de jefa del aeropuerto, y sin tener ya la ayuda de Gloria con el idioma, Manu se defendió, fueron muchas horas pero se nos paso volando, con tanto ir y venir preguntando y la compra de una jirafa de madera q se vino con nosotros.
Nos facturaron directamente las maletas y la jirafa a Madrid, al llegar a Johannesburgo, unas cuantas horas mas de espera y por lo pelos pudimos salir en el ultimo y único vuelo q había ese día, aunque no fue en primera conseguimos ir juntos y soñando con todo lo q habíamos vivido en todos estos días, llegamos a Madrid sin nuestras maletas y sin jirafa, en un día lluvioso y frío, a los dos días llegaron las maletas con alguna q otra cosa rota y la jirafa intacta.