Diarios de viaje > Kenia, Africa

En Kenia de safari (fotográfico)

Escribe: miguelrieu
Dia lunes 12 de febrero de 2001, despues de haber fracasado el año pasado por falta de cupos, lo intentamos este año con exito, y nos largamos a la conquista de la vida salvaje y sus bestias feroces, en un paraiso de la fauna y flora silvestre como pocos en el mundo. Kenia, que de eso se trata, donde se respira y se disfruta del verdadero encanto de un pais multietnico, corazon de la Africa negra y de la sabana.

 

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Nakuru, reserva nacional

Nakuru, Kenia — domingo, 18 de febrero de 2001

Domingo 18: Llegamos a Nakuru, por la tarde. Esta es una reserva protegida, a unos 160 km de Nairobi, y cuyo atractivo principal es el famoso lago. Esta situada en el corazón del valle del Rift, producido por una gran falla. En el camino paramos donde cruza el ecuador, nos sacamos unas fotos, vimos chiringuitos y esas cosas, además, nos hicieron una demostración: ponían en un balde con agua, a unos 50 mts de la línea trazada en la tierra por donde pasa el ecuador, con un objeto dentro y este giraba en sentido de las agujas del reloj, y luego nos dirigíamos a 50 mts del otro lado de la línea, y el objeto giraba en sentido opuesto.

Bueno, después de esta demostración físico científica, seguimos camino hacia nuestro lodge Lake Nakuru. Después del almuerzo, y con el tiempo un poco lluvioso por momentos, nos dirigimos al lago, viendo en el camino una variedad de especies, como rinocerontes, jirafas,hienas manchadas, avestruces y elefantes, hasta llegar a este espejo alcalino , tapizado de una increíble multitud de flamencos rosa, con las montañas de fondo, produciendo un espectáculo realmente digno de una postal.

Luego de unas explicaciones del guía sobre este lugar tan alcalino, que casi no permite la vida acuática mas allá de algas y fitoplancton, de lo que se alimentan las aves, regresamos al hotel, y en el camino , ya con lluvia y un viento frío, que hizo nuevamente necesario cerrar el techo, nos encontramos con una manada de babuinos, donde se destacaba la presencia del macho dominante, con sus hembras alrededor, y mostrando sus grandes colmillos a nuestro paso, en señal clara de quien era el dueño de ese territorio.

Llegamos al atardecer, esta vez sin caída de sol, y nos dedicamos a recorrer este hermoso complejo, descansar en la piscina, hasta la hora de la cena, con el sistema de self service, muy bien servido y variado, para luego retirarnos a descansar a nuestras habitaciones con la música de fondo de diversas aves y también el aullido de los monos, que en su conjunto formaban el coro polifónico de este hábitat.

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lago Nakuru (flamencos rosa)

   

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